La Cofradía de Pescadores de La Vila Joiosa (Alicante) ha advertido este lunes de que el encarecimiento del gasóleo está llevando a parte de la flota a trabajar a pérdidas y amenaza la continuidad de algunas embarcaciones. La organización sostiene que el precio del combustible ha alcanzado niveles que hacen cada vez más difícil mantener la rentabilidad de la actividad, especialmente en la pesca de arrastre.
Según sus cálculos, un arrastrero puede obtener una venta media de alrededor de 1.500 euros en una jornada y consumir hasta 1.000 litros de gasóleo. Con un precio de 1,20 euros por litro, solo el combustible supone un desembolso de hasta 1.200 euros.
“Llevamos mucho tiempo viendo cómo el precio del gasóleo va subiendo y el sector ha ido absorbiendo ese incremento como ha podido. Pero hemos llegado a un punto en el que el coste es desorbitado y está comprometiendo directamente el resultado de cada jornada”, ha explicado el patrón mayor de la Cofradía, Miguel Felipe Solbes.
Al gasto en carburante se añaden otros costes necesarios para mantener la actividad, como las cotizaciones a la Seguridad Social, el aceite, los víveres y el mantenimiento de las embarcaciones. Como consecuencia, algunas jornadas dejan de ser rentables y se realizan directamente a pérdidas.
Menores ingresos para las tripulaciones
La Cofradía ha señalado que la situación también afecta directamente a los trabajadores. Una vez descontados los gastos de cada jornada, el resultado de la pesca se reparte entre el armador y los pescadores, por lo que el encarecimiento del combustible reduce también los ingresos de la tripulación.
“Cuando suben de esta manera los costes de salir a faenar, no solo pierde el barco. También lo nota directamente la tripulación, porque el resultado que queda después de cubrir los gastos es cada vez menor. Y eso acaba afectando a los ingresos de los pescadores”, ha detallado Solbes. La organización reclama medidas inmediatas que reduzcan el impacto del precio del combustible y garanticen la continuidad de la actividad y de los puestos de trabajo.
“Queremos seguir pescando y queremos que nuestros barcos continúen saliendo a la mar. Pero necesitamos poder hacerlo de una manera que sea económicamente viable”, ha defendido el patrón mayor.
La Cofradía advierte de que, si los costes continúan aumentando, la viabilidad de algunas embarcaciones puede quedar seriamente comprometida. “Si salir a la mar supone perder dinero de forma continuada, llegará un momento en el que la única opción será amarrar los barcos”, ha concluido Solbes.