La televisión contará a partir del próximo 5 de noviembre con un nuevo canal: La Séptima. El proyecto, liderado por el periodista José Miguel Contreras y dirigido por Javier Ruiz, constará de cinco programas en directo de lunes a viernes y tres el fin de semana, buscando ofrecer una forma diferente de hacer televisión, centrada en la información en directo, el análisis de la actualidad y los debates sobre distintos temas políticos y sociales.
La Séptima contará con un presupuesto inicial de 30 millones de euros al año y quiere hacerse un hueco en la televisión española. La cadena tendrá una orientación progresista, pero también quiere dar voz a personas con diferentes ideas políticas. Para ello, combinará noticias, entrevistas y debates sobre temas políticos y sociales.
También ha cambiado el reparto de sus inversores antes de empezar a emitir. El empresario Andrés Varela Entrecanales ha aumentado su participación hasta el 65%, mientras que el argentino José Luis Manzano ha reducido la suya al 25%. El objetivo es que haya un socio con más peso para facilitar la toma de decisiones y evitar posibles desacuerdos entre los inversores. La cadena ha asegurado que este cambio no se debe a diferencias sobre su línea editorial.
Contreras cree que la televisión en directo puede competir con las plataformas de streaming. Según su planteamiento, La Séptima quiere centrarse en contar lo que ocurre en cada momento. “El directo es la nueva televisión”, afirmó Javier Ruiz, que considera que la información será la base del canal.
Ruiz presentará el programa nocturno, centrado en la actualidad y el análisis político. El equipo también contará con la analista política Sarah Santaolalla, que conducirá su propio espacio de análisis; la joven periodista Noor Ben Yessef estará al frente de un programa de actualidad por la noche, mientras que Verónica Sanz presentará 'El Pulso', un programa informativo matinal.
Rocío Delgado conducirá un espacio diario y el dúo Alba Carrillo y Marta Márquez presentarán juntas 'Fuera de control', un programa que combinará actualidad y entretenimiento. Por su parte, Héctor de Miguel, antes conocido como Quequé, aportará el humor y la sátira, y Luján Argüelles estará al frente de un magacín durante las mañanas de los fines de semana.
Uno de los elementos que marcarán la identidad del canal será su orientación ideológica. Contreras se ha definido abiertamente como una persona de izquierdas, pero ha insistido en que no quiere dirigirse exclusivamente a espectadores progresistas. Su intención es que también el público conservador pueda acercarse a la cadena para conocer otras interpretaciones de la realidad sin sentirse insultado ni excluido.
Estreno en televisión
El estreno está previsto para el 5 de noviembre y podrá verse en todo el Estado a través de la televisión digital terrestre (TDT), sin que los espectadores tengan que volver a sintonizar sus televisores. Contreras considera que este momento puede ayudar a dar a conocer el canal, ya que la actualidad política suele despertar un gran interés entre los ciudadanos. Sin embargo, también supone un reto para una cadena que acaba de empezar. Ruiz ha reconocido que están trabajando contrarreloj para tenerlo todo preparado a tiempo. La cobertura de la campaña electoral, que arrancará el viernes 13, será una de las primeras oportunidades para comprobar cómo trabaja el equipo y si cumple su intención de ofrecer información contrastada y dar espacio a diferentes opiniones políticas.
La nueva cadena televisiva empezará a emitir en un mercado donde los canales compiten con las plataformas de streaming y las redes sociales. Por eso, uno de sus principales retos será lograr fidelizar a los espectadores. Sus responsables esperan que la información en directo les ayude a diferenciarse de otros medios. Sin embargo, tendrán que conseguir que la gente siga viendo la cadena después de los primeros días.
La Séptima tendrá que demostrar así si su propuesta puede hacerse un hueco en el reñido sector. El canal parte con una idea clara, un equipo de profesionales y una importante inversión económica para ganarse la confianza del público. Su futuro dependerá de la calidad de sus programas, de la capacidad para informar sobre la actualidad y de si consigue mantener una audiencia suficiente para sostener el proyecto a largo plazo.