A lo largo de la geografía vasca, podemos encontrar lugares en los que la naturaleza nos invita a conectar con ella. Tanto es así, que revistas de prestigio como ‘National Geographic’ han puesto sus ojos en una ruta donde la naturaleza y la mitología se fusionan. Se trata del Parque Natural de Aralar, un espacio natural de Gipuzkoa que este medio analiza con todo lujo de detalle en uno de sus artículos digitales.
Un oasis de naturaleza y mitología
Dentro de la comarca de Tolosaldea, ese enclave es conocido por sus verdes pastos, hayedos, valles hondos y roquedos, repartidos en casi once mil hectáreas. Su eje central es una sierra erosionada por la humedad cantábrica, donde se puede apreciar un laberinto verde.
El punto de partida de esta ruta es Abaltzisketa, un municipio de apenas 300 habitantes que sirve como entrada principal al parque que lleva a una de las cimas más espectaculares que hay. A unos 385 metros de altitud, hay vistas privilegiadas de los valles de Amezketa y del Oria.
En sus alrededores, esa localidad de Gipuzkoa ofrece paz, baserris tradicionales y una sidra local muy apreciada. En su plaza, se puede encontrar una casa consistorial de corte vasco y una iglesia del siglo XVI que mantiene una campana fundida en el año 1493.
Larraitz y el mito de Mari
Cerca del centro urbano está el barrio de Larraitz, el mirador perfecto para arrancar la subida al Txindoki, famoso monte conocido bajo el nombre de “Cervino vasco” por su reconocible silueta de pirámide afilada.
Esta cima, que tiene 1.346 metros de altura, aunque no llega a los 4.478 de la popular cubre de los Alpes, entre Suiza e Italia, su parecido es más que evidente y razonable,
Un monte que es, al mismo tiempo, considerado uno de los hogares de la diosa Mari, representante de la madre tierra y reina de la naturaleza dentro de la mitología vasca precristiana.
El camino hacia la cumbre
La travesía hacia el Txindoki empieza cruzando un valle en el aparcamiento de Larraitz. Aunque es una ruta transitada, no está exenta de esfuerzo. El camino inicial, que desde tierra y piedra, se adentra en un bosque húmedo y embarrado.
Después de superar la mitad del desnivel, los árboles dan paso a laderas donde ovejas y caballos pastan tranquilamente. Por último, los prados se convierten en grandes losas de roca caliza y la pendiente se vuelve más dura, culminando en una cima con vistas de ensueño.
De ruta en el Txindoki
Un medio a tener en cuenta
‘National Geographic’, fundada en el siglo XIX, es una revista de referencia a nivel mundial en la divulgación de ciencia, historia, viajes y naturaleza mediante contenidos y fotografías de máxima calidad. Dejando a un lado su revista, la marca cuenta con canales de televisión y plataformas digitales con una perspectiva informativa y educativa.
Asimismo, apoya proyectos de investigación científica y programas de conservación ambiental. Con su presencia global y múltiples ediciones traducidas, defiende siempre su misión de concienciar a la sociedad sobre la protección y el respeto hacia el entorno que nos rodea.