Renfe continuará retirando de la circulación rodaduras de los nuevos trenes de Talgo que llevan años dando problemas a la operadora pública, lo que supone que tendrá que verse obligada a reducir su oferta en caso de no recibir los recambios a tiempo.
Fuentes de Renfe confirman que los bastidores de los bogies de los trenes 106 de rodadura fija que hagan saltar cualquier alarma sobre su seguridad se inmovilizarán inmediatamente de la circulación, incluso aunque no se detecten fisuras o indicaciones de que se pueda crear alguna.
Por ahora, la oferta de plazas en los servicios de viajeros de alta velocidad no se ha visto alterada, ya que los bogies retirados se han ido sustituyendo por otros, pero la compañía ya no tiene más piezas de repuesto disponibles y Talgo aún no tiene nuevas preparadas.
Más de una veintena de bogies retirados
Desde que en el verano de 2025 Renfe tuvo que apartar de la línea Madrid-Barcelona ocho bogies con fisuras, la compañía ha identificado 19 nuevos casos en la línea Madrid-Valencia, de los que 3 bogies se retiraron tras encontrar indicaciones que así lo recomendaban tras realizar las inspecciones pertinentes y otros 16 se retiraron incluso sin indicaciones, pero de forma preventiva.
Ahora, el umbral que ha establecido Renfe para inmovilizar esas piezas es tan estricto --con el fin de garantizar la máxima seguridad-- que se prevé que se sigan retirando más bogies de la circulación. De hecho, ya hay dos trenes completos retirados.
En cualquier caso, al tratarse de una empresa pública, sin accionistas privados que puedan ejercer cualquier tipo de presión sobre el rendimiento económico, Renfe seguirá manteniendo esa exigencia en los umbrales, pese a poder verse obligada a reducir su oferta.
Bajo investigación
Sobre las causas de las fisuras, todas las partes están realizando sus respectivas investigaciones, pero todavía no hay ninguna conclusión al respecto. No obstante, las fisuras se encontraron primero en la línea Madrid-Barcelona y posteriormente se detectaron indicios de posibles fisuras en la Madrid-Valencia, y solo está pasando en un modelo de tren de Talgo. Ese modelo en concreto fue el que Talgo entregó con años de retraso y que le acarreó una sanción económica de 116 millones de euros impuesta por Renfe. Además, en sus primeros meses de circulación destapó varias incidencias. En cuanto a los responsables, habrá que esperar a la conclusiones de las investigaciones, si bien los bogies tienen una garantía de 10 años, que se aplicaría a no ser que la causa estuviese en la infraestructura.