Actualizado hace 9 minutos
Parecía difícil de igualar lo que pasó el 2 de noviembre de 2025 con el 1-0 que consiguió la Real ante la poderosa Barcelona, pero ayer Zubieta vibro con su equipo en otra mañana para el recuerdo. La segunda victoria de la temporada en liga no podía ser ante una rival mejor y de una mejor manera. Antes del parón obtuvo la primera victoria en el campo del Valencia para coger aire en la clasificación y vivir esta semana sin fútbol de otra manera. La ilusión de poder ganarle al líder estaba presente, aunque la dificultad también había que tenerlo en cuenta.
El partido no empezó de la mejor manera y el plan inicial saltaba por los aires a las primeras de cambio. Patri Guijarro adelantaba a las catalanas al primer minuto del encuentro. Pese al mazazo inicial las de Gorka Álvarez enseguida siguieron con el plan establecido y no perdieron la cara al encuentro. Al minuto 13 de partido Cecilia puso las tablas en el marcador tras un buen pase de Nerea Eizaguirre, la cual fue protagonista en los dos goles.
A medida que iban pasando los minutos las locales se sentían más cómodas aunque el equipo de Pere Romeu también tenía acercamientos de peligro y era dueño del balón. Cuando el 1-1 parecía que iba a ser el resultado con el que se irían al descanso, Nerea volvió a aparecer para dar otro pase de gol, esta vez a Ainhoa Marín, y estallar al euforia en Zubieta. Golpe de las de Gorka Álvarez y 45 minutos por delante para mantener otro resultado histórico y sumar la segunda victoria de la temporada.
En el segundo acto el guion no cambió; el Barcelona siguió teniendo el balón y empezó buscar con insistencia el tanto del empate. Por delante venían minutos de orden defensivo y buscar a la contra poder aumentar la diferencia en el marcador. La referencia del partido de hace un año servía también para el trabajo defensivo, ya que ese día las donostiarras tuvieron que aguantar más de una hora de encuentro ante las insistencias del Barcelona. Cada minuto que pasaba la victoria se veía más cerca, pero la artillería que tenía Pere en el banquillo era una prueba constante para la defensa local.
Al final los puntos se quedaron en Zubieta y las de Gorka Álvarez vuelven a demostrar de que a este Barcelona se le puede ganar.