La Puerta del Sol ha recuperado este martes la normalidad tras 38 días de acampada por la vivienda que han culminado con el desalojo efectuado por la Policía Nacional y la Municipal esta madrugada y la labor de los servicios de limpieza.
Minutos después de las doce de la mañana, agentes de la Policía han levantado las vallas que impedían el acceso a la plaza, en la que unos 50 operarios de limpieza han trabajado desde primera hora de la mañana para dejar listo el lugar tras más de un mes de acampada.
Alrededor de 300 personas se encontraban en la acampada en el momento del desalojo, según fuentes policiales, que han asegurado que se ha desarrollado "sin disturbios ni episodios de violencia y que, en el transcurso de la actuación, "se han practicado dos detenciones por desobediencia y resistencia".
En el desalojo han intervenido 220 agentes de Policía Nacional, 180 agentes de la Policía Municipal, bomberos, SAMUR Social y los servicios de limpieza.
No obstante, los acampados han denunciado haber sido desalojados con una "intervención policial violenta" en la que se ha utilizado gas pimienta y han recibido golpes, además de perder sus enseres y pertenencias.
En este sentido, han exigido responsabilidades a la delegada del Gobierno en Madrid, Pilar Trinidad, por la actuación policial y han pedido que los agentes de la Policía Nacional que participaron en las acciones sean identificados y expedientados.
Por su parte, Trinidad ha destacado la coordinación entre la Policía Nacional y la Policía Municipal de Madrid, así como servicios participantes, a la vez que ha agradecido la profesionalidad de quienes han intervenido en una actuación que se ha completado "sin alteraciones del orden público", según ha dicho.
Por otro lado, el desalojo de la acampada de Sol se ha saldado también con la incautación de drogas, bolsas con adoquines, cuchillos, defensas extensibles, aerosoles, algunas armas caseras o manuales como palos acabados con pinchos, además de recogerse 36 toneladas de escombros o materiales como tiendas de campaña.
La vicealcaldesa y delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, ha detallado desde las instalaciones del Samur Social que el material incautado supone un “88% más de lo que se recogió en la acampada de 2011, el 15M”.
El desalojo llega una semana después del cambio en la Delegación del Gobierno en Madrid, tras la dimisión del anterior delegado, Francisco Martín, al que Comunidad y Ayuntamiento de Madrid habían requerido en varias ocasiones para que la pusiera fin.
Reacciones
Las reacciones al desalojo no han tardado en llegar. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha dicho que esta es "una buena noticia para la salubridad pública" y ha celebrado que "vuelva a funcionar el Estado de derecho".
Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha acusado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de haber permitido la "ilegal" acampada "por interés político", y le ha culpado de "los actos violentos" cometidos en ella. "Sánchez y su delegado en Madrid hasta hace una semana -Francisco Martín- son culpables, responsables del secuestro de este lugar público y de los actos violentos que se han llevado a cabo durante estos 38 días", ha declarado Díaz Ayuso en un vídeo.
En cambio, la líder de Podemos, Irene Montero, ha censurado la "violencia gratuita" en el desalojo de la acampada de Sol.