La crisis de la vivienda ha llevado a cientos de jóvenes a acampar en la céntrica plaza del Rossio, en Lisboa, desde donde reclaman límites a los precios del alquiler, la retirada de la nueva legislación sobre arrendamientos y una mayor intervención del Estado. La protesta ha dado un paso más con la petición de convocar una huelga general en Portugal y coordinar las movilizaciones con otros países europeos para presionar a los gobiernos.
João Veloso, uno de los portavoces de la acampada, ha instado a los sindicatos portugueses a respaldar una convocatoria que permita trasladar las reivindicaciones de la calle al ámbito laboral. El objetivo es forzar al Ejecutivo conservador de Luís Montenegro a modificar sus políticas de vivienda.
"Lo que queremos son techos a los alquileres y el fin de la nueva ley de arrendamiento", ha resumido Veloso, que considera insuficientes las medidas adoptadas por el Gobierno para facilitar el acceso a una vivienda asequible.
Alquileres más caros y rechazo a la nueva ley
Uno de los principales motivos de la protesta es la reforma del mercado del alquiler aprobada por el Ejecutivo portugués. Los jóvenes acampados consideran que la normativa favorece a los propietarios y no ofrece garantías suficientes a quienes destinan una parte cada vez mayor de sus ingresos a pagar una vivienda.
Veloso ha advertido de que, con las nuevas reglas, los arrendadores pueden aumentar las rentas "100 o 200 euros de un año para otro". Según su explicación, la legislación anterior establecía un límite del 2 % en determinados incrementos, una protección que los manifestantes quieren recuperar.
El portavoz defiende que el acceso a una vivienda no puede quedar exclusivamente condicionado por las reglas del mercado y reclama medidas que permitan contener los precios.
El Gobierno de Montenegro, por su parte, ha presentado su reforma como una herramienta para aumentar la oferta de viviendas, favorecer el arrendamiento y movilizar inmuebles que permanecen fuera del mercado. El desacuerdo entre ambas posiciones se encuentra en el centro de las movilizaciones.
Manifestantes participan en una protesta a nivel nacional, organizada por la confederación sindical portuguesa CGTP, contra el aumento del costo de la vida; exigen salarios más altos, mejores pensiones y unos servicios públicos más sólidos. La manifestación tiene lugar en el centro de Lisboa, con los participantes marchando desde Cais do Sodré hasta Rossio.
Más vivienda pública y menos venta de inmuebles estatales
Los jóvenes también reclaman una intervención más decidida de las administraciones para ampliar el parque de vivienda pública y ofrecer alternativas a quienes no pueden asumir los precios actuales.
"Lo que queremos también son medidas efectivas por parte del Estado, como vivienda pública, utilizar inmuebles públicos para alquilar a las personas", ha defendido Veloso.
El portavoz ha criticado asimismo la venta de propiedades estatales a empresas privadas. A su juicio, estas operaciones permiten que compañías particulares obtengan importantes beneficios con inmuebles que podrían destinarse al alquiler asequible.
La reivindicación apunta a un cambio en las prioridades de la política inmobiliaria portuguesa: los manifestantes quieren que el Estado desempeñe un papel más activo para garantizar viviendas a precios accesibles, especialmente para los jóvenes y las personas con menos recursos.
Una huelga general en Portugal, influenciada por España y Francia
La protesta de Lisboa se inspira, en parte, en las movilizaciones por la vivienda celebradas en España y Francia. Veloso ha reconocido esa influencia y ha defendido la necesidad de coordinar las reivindicaciones para aumentar la presión sobre los respectivos gobiernos.
Su propuesta va más allá de organizar concentraciones simultáneas. El portavoz considera que una huelga general en varios países europeos permitiría dar mayor fuerza a las demandas relacionadas con el acceso a la vivienda y el coste de la vida.
"A mí me gustaría que hubiese una huelga general en los otros países, en España, en Francia y en Portugal. Creo que eso sería muy bueno y muy importante", ha señalado.