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Un niño de tres años murió el miércoles en la localidad de Saint-Gratien, en la región de París, después de ser hallado inconsciente en el vehículo de sus padres en plena ola de calor, informaron este jueves fuentes policiales, tras el fallecimiento esta misma semana de otros dos pequeños en una situación similar.
Las fuentes, citadas por medios locales, apuntaron a que el menor habría entrado solo en el coche, estacionado frente a la vivienda familiar, sin que sus padres se percataran. De acuerdo con las declaraciones recabadas por la policía, transcurrieron unos 45 minutos antes de que la madre encontrara al niño dentro del vehículo. La tragedia ocurrió a última hora de la tarde, cuando las temperaturas exteriores rondaban los 40 grados. Alertada por los gritos de la madre, una persona que se encontraba en las inmediaciones acudió a ayudar y trató de reanimar al menor mientras llegaban los servicios de emergencia.
Movilización de emergencias
Los bomberos fueron movilizados poco antes de las 19.00 horas y encontraron al niño en parada cardiorrespiratoria. Pese a los esfuerzos de reanimación realizados por los equipos de socorro y por un médico del servicio de emergencias, el menor fue declarado muerto en el lugar.
La madre, en estado de conmoción, fue trasladada al hospital, mientras que el padre fue interrogado por la policía en el marco de una investigación abierta por homicidio involuntario. El alcalde de Saint-Gratien, Julien Bachard, calificó lo ocurrido de "terrible tragedia" y recordó la necesidad de extremar las precauciones durante los episodios de calor extremo, especialmente con los niños y las personas mayores.
Esta nueva tragedia se suma a la sufrida el lunes pasado por dos niños de 2 y 4 años que murieron en la ciudad francesa de Carpentras (sureste) tras ser encontrados dentro del coche de su madre que se encontraba estacionado en un aparcamiento, aparentemente atrapados en el interior en plena ola de calor. Francia vive desde el domingo pasado una ola de calor que superó el martes y el miércoles la intensidad de la histórica de agosto de 2003, que causó la muerte de 15.000 personas. Los servicios meteorológicos franceses activaron este jueves avisos por tormentas severas y ampliaron la alerta roja por calor en 72 de su centenar de departamentos, con catorce nuevos del este y noreste del país, que vivió la víspera la temperatura media récord mas alta jamás registrada con 30 C.