Vida y estilo

La obesidad a debate: de la ‘gordofobia’ al ‘body positivity’

“La salud no lo es todo, pero sin ella todo lo demás es nada”, escribía el filósofo Arthur Schopenhauer. Es evidente que la obesidad es una enfermedad en expansión y que se erige como patología crónica y compleja, estrechamente vinculada a la desigualdad
Hace décadas surgió el movimiento socio-cultural 'body posivity', que defiende la aceptación de todos los cuerpos.
Hace décadas surgió el movimiento socio-cultural 'body posivity', que defiende la aceptación de todos los cuerpos. / Freepik

Actualizado hace 4 minutos

La gordofobia es una forma de discriminación que sufren las personas con exceso de peso y refuerza la presión social, principalmente sobre el cuerpo de las mujeres, imponiendo cánones de belleza inalcanzables que condicionan su autoestima, salud y derechos. Frente a la gordofobia se alza el body positivity, un movimiento que apuesta por la aceptación del cuerpo, cambiando las reglas de belleza y ensalzando las curvas y todos los tamaños corporales.

Este fue uno de los temas abordados en la jornada Periodismo y obesidad: el papel de los medios en una enfermedad compleja, organizada por la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) celebrada recientemente con la participación de destacados especialistas en Endocrinología, Nutrición y actividad física, que insistieron en la necesidad de que la obesidad sea abordada por equipos multidisciplinares de forma integral, al tiempo que insistieron en la prioridad de avanzar hacia políticas públicas que actúen sobre los factores estructurales que favorecen esta patología.

Sociedad obesogénica

Hasta mediados del siglo del XIX no se conseguía la suficiencia alimentaria en los países desarrollados; quizá por esto mismo, la evolución humana favoreció el metabolismo de acumulación de reservas energéticas y en consecuencia el 90% de la población mundial tenemos genes de acumulación de reservas.

De modo que ahora, con la seguridad de desayunar-comer-cenar todos los días, engordar es lo más probable para la mayoría. “A todo esto, hay que sumar que en las últimas décadas en el mundo desarrollado vivimos en una sociedad obesogénica: comida disponible las 24h. del día, bebidas azucaradas y carbonatadas, desplazamientos siempre en vehículos, ascensores y escaleras mecánicas, pocos trabajos penosos y reclamos publicitarios irresistibles”, alertaron los especialistas.

Pero a la par que avanza lo obesogénico y la obesidad se erige en pandemia global, crece igual de rápida la gordofobia. “No te llamarán obeso por la calle, pero no te contratarán, no encontrarás ciertas tallas de ropa, en la televisión te restregaran por los ojos las/los modelos estilizados, la amiga te dirá que te ve algo rellenita o fondón, alguien te felicitará por tu embarazo… y hasta el médico te reprenderá por tu mala dieta, sedentarismo o por no dormir o por beber un chupito”, se reflexionó en la jornada.

Origen

Las raíces de la gordofobia, discriminación, estigmatización a las que se enfrentan personas con sobrepeso son complejas, pero una de las más certeras es la creencia social irracional que indica que la belleza y la delgadez son sinónimo de éxito y de salud. “La presión por alcanzar el ideal de delgadez está en todas partes; en las redes, en los medios e incluso en la propia Sanidad”, apostilló María Cristina Porca, nutricionista e investigadora del Servicio de Endocrinología en el Complejo de Ferrol.

Entonces aparece la Gordofobia con culpabilidad, sin reflexionar ni saber si eres diabético, si tienes problemas hormonales, o peor aún, problemas socio-económicos para comer saludable. “Hasta te recriminarán que no tomes ozempic o wegovy como solución. Lo tenemos tan interiorizado que hasta el lenguaje nos delata cuando lo utilizamos como insulto descalificativo ¡Triponcete!”.

Además, la gordofobia como un apéndice de discriminación por sexo y género no es algo nuevo. Hace siglos, las hetairas de las cortes mesopotámicas se cosían la boca para no engordar y ser arrojadas de palacio. Pero en el siglo XIII, a Santo Tomás de Aquino, el alabado autor de la Summa Theologica, le cortaron un semicírculo en la mesa para que cupiera su oronda prominencia abdominal. Y nadie le denigra, pero a las otras sí. “Entre el fondón de tripita cervecera y la gordita culona barrigona la gordofobia ya ha elegido su diana preferida”.

Positividad corporal

Como se ha pasado de la gordura como seguro ante la escasez a la delgadez como sinónimo de salud, hace décadas surgió el movimiento socio-cultural body posivity, que defiende la aceptación de todos los cuerpos como son, más allá de la configuración estética de modelos irreales e inalcanzables. Un movimiento que revivió durante la pandemia.

El objetivo sería lograr que las personas se sientan orgullosas de su cuerpo. “Pero cuidado, este movimiento llevado al extremo puede valer como justificación para en cualquier situación sin ningún tipo de control, porque medir 1,60 y pesar 120 kilos no es un problema estético, sino de salud. Y si no se considera así, no hay solución”, se concluyó en la jornada.

2026-03-14T11:19:54+01:00
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