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Cuidar y proteger los espacios naturales más cercanos era uno de los objetivos de la limpieza del río Oka en Gernika-Lumo, que se llevó a cabo ayer domingo. El resultado fueron más de 400 kilos de residuos retirados del entorno fluvial de la localidad durante una intensa jornada de voluntariado ambiental. La actividad fue organizada minuciosamente por el Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento, enmarcándose de forma oficial dentro de la reconocida campaña europea Let's Clean Up Euskadi.
La movilización ciudadana logró reunir a un importante número de personas voluntarias, quienes dedicaron la mañana a recorrer y limpiar distintos puntos estratégicos del río Oka y sus márgenes. Como consecuencia de los vertidos incontrolados en la zona, los participantes tuvieron que extraer una gran cantidad y variedad de desperdicios. Entre los materiales recuperados destacaron neumáticos, restos metálicos, bidones, envases de plástico, botellas de vidrio y hasta piezas de mobiliario abandonadas, objetos que degradaban gravemente tanto la calidad ambiental como el paisaje de este valioso ecosistema.
Por su parte, el concejal de Medio Ambiente, Jon Lejarraga, agradeció la gran implicación de todos los vecinos y colectivos locales participantes. Asimismo, el edil destacó que la iniciativa cumplió un doble objetivo fundamental: por un lado, mejorar de manera directa la salud del entorno natural y, por otro, sensibilizar a la población sobre el impacto que tiene el abandono de basura en los humedales “más allá de los residuos retirados, este tipo de jornadas sirven para recordar que la protección de nuestros ríos es una responsabilidad compartida” señaló.
La exitosa jornada contó además con el apoyo del Gobierno Vasco, Ihobe y la Unión Europea a través de los programas de la red Let's Clean Up Europe.