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Tras el aplazamiento por el intenso calor de la pasada semana, el Pabellón 3 de Ficoba ha acogido por fin este miércoles la comida-homenaje a las personas mayores de las Fiestas de San Pedro y San Marcial. Antes de la hora de apertura, a las 13.15 horas, ya había cola en el recinto ferial para acceder y coger sitio cuanto antes. Con unos minutos de antelación se han abierto las puertas y poco a poco se han ido llenando los 700 sitios, que se dice pronto. Día de comunidad para, como se escuchaba en las mesas, “la juventud de Irun”.
“Pasarlo bien está garantizando”
Manoli, Virtu, Espe, Miren y Txela han acudido en cuadrilla. “Como nos invitan, venimos por no hacer un feo”, bromea Manoli entre las risas de sus amigas, por cierto, fardando de barrio: “¡Venimos de la república de Behobia, del mejor barrio de Irun!”. A su lado, Miren explica que este evento es perfecto “para estar con gente, bailar un rato luego y pasar un día bueno”. Txela asiente con la cabeza, y sentencia algo que parece una evidencia: “Pasarlo bien está garantizando”.
Camino a ocupar su sitio, Lucía y Eulalio estaban visiblemente contentos de acudir a esta comida: “Venimos cuando nos toca”, indicaba él, añadiendo Lucía una ventaja clara que ambos comparten, porque este día es “para disfrutar, ¡y no tenemos que fregar ni cocinar!". Por su parte, Mercedes, conocida popularmente como 'Dantzaka', ha acudido por primera vez a esta comida. Para ella es un lugar de reencuentros, porque “puedo ver a mucha gente que hace mucho que no veía” al haber estado un tiempo viviendo en Donostia, juntándose “a gente que ha estado conmigo bailando, amigas y amigos que he hecho con el tiempo”.
El día para la "juventud de Irun"
Ubicados estratégicamente cerca de la zona de baile estaban Antimo y Luis, que llevan “varios años viniendo por el ambiente que hay”, comenta el primero. La táctica era claro: “Estamos al lado de la pista para bailar”, porque es lo que le tocaba “a la juventud de Irun”. Eso sí, avisa Luis de forma jocosa, y sin duda clara, que podrá bailar “¡el que no tenga daño ni en la rodilla ni en la cadera!”.
Paquita, Masi, Maite, Mari Carmen y Loli también han proclamado a los cuatro vientos que “¡somos la juventud de Irun, y tenemos que disfrutar de la fiesta estos años!”. No es la primera vez que lo hacen, llevan viniendo “por lo menos cuatro años porque la comida está muy bien y nos tratan de maravilla”, una cita que sirve para ver “a gente que no vemos normalmente, ¡por eso nos pintamos un poco más!”, han sentenciado con un evidente buen humor.
Junto a “la cuadrilla del baile” ha acudido Francisco: “¡Está la profesora también!” explica, y será la que ponga nota a los pasos en el baile posterior a la comida. Sin embargo, él mismo indica que el estilo de hoy no es el que mejor se le da, porque “somos más de sevillanas y no creo que nos pongan muchas” afirma. Bailar bailarán, eso seguro.
"Así es como mejor estamos"
En otra mesa, Pedro ha resumido el día a la perfección. Para él, la jornada sirve para “juntarme con la familia, los amigos y con todo el mundo, así es como mejor estamos”. En un rato comenzará a sonar la música, y se llenará la pista: “No somos muy bailadores, pero algo ya tocará”.
A la comida han acudido representantes de distintos grupos políticos del Ayuntamiento de Irun, entre los que estaba la alcaldesa de Irun, Cristina Laborda y la teniente de alcalde, Nuria Alzaga (PSOE), el segundo teniente Gorka Álvarez y Josu Iguiñiz (EAJ-PNV), Iñigo Manrique (PP) y David Nuño (Elkarrekin Podemos), entrando entre aplausos de los asistentes, quedándose todos ellos a comer.
La Orquesta Tsunami ha amenizado un evento que ha durado toda la tarde, haciendo del 1 de julio algo más que el fin de fiestas. 700 personas de gente “menos joven” han disfrutado de un día en comunidad, se podría decir que incluso en familia. La felicidad era palpable en el ambiente. Ni el menú importaba, ni qué canciones sonaban. Importaba pasárselo bien. Y eso han hecho, desde el primero hasta el último. Un homenaje perfecto.