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La guerra entre EE.UU. e Irán gana intensidad en el sexto día de ofensiva

Teherán respondió a los últimos bombardeos de Washington, que dejaron al menos ocho muertos, con ataques a bases estadounidenses en Kuwait, Siria o Catar
Militares estadounidenses en un barco abordado en el estrecho de Ormuz. / DEPARTAMENTO DE DEFENSA DE EE.UU.

La guerra abierta entre Estados Unidos e Irán sigue escalando sin dar señales de tregua. En el sexto día consecutivo de esta nueva oleada ofensiva, Washington intensificó sus ataques contra decenas de objetivos militares iraníes, incluida la destrucción de una torre de vigilancia utilizada por Teherán para atacar buques en el estratégico estrecho de Ormuz. Mientras, la República Islámica respondió con nuevos bombardeos contra posiciones estadounidenses en varios países de Oriente Medio y con una denuncia ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

La última ofensiva estadounidense, en la que murieron al menos ocho personas en Irán, dio paso a una nueva respuesta de Teherán, que atacó bases estadounidenses en Kuwait, Siria y Catar, provocando que el precio del petróleo brent siguiera subiendo hasta los 87,5 dólares.

En la madrugada de ayer EE.UU. alcanzó decenas de objetivos militares relacionados con la infraestructura logística y las capacidades marítimas iraníes, según informó el Comando Central del Ejército estadounidense (Centcom). Entre los blancos figuró una torre de vigilancia situada en el puerto de Chah Bahar Shahid Kalantari, en el sureste de Irán. Según el comndo, la instalación formaba parte de una red de vigilancia marítima empleada por la Guardia Revolucionaria para localizar y atacar embarcaciones comerciales que atraviesan el estrecho de Ormuz.

"Las fuerzas de EE.UU. destruyeron con éxito la torre de vigilancia del puerto Chah Bahar Shahid Kalantari, parte de una red de vigilancia marítima a lo largo de la costa del golfo de Omán en Irán", aseguró el mando militar estadounidense, que defendió la operación como una medida para proteger la libertad de navegación en una de las rutas comerciales más sensibles del planeta.

Los bombardeos también golpearon infraestructuras en la provincia meridional iraní de Hormozgán. Según medios iraníes, al menos ocho personas murieron y otras 19 resultaron heridas, siete de ellas durante ataques contra tres puentes. Con ellas, ya son 38 las personas fallecidas y más de 400 las heridas en los ataques estadounidenses de la última semana, según informó este viernes el Ministerio de Salud iraní.

"Crímenes de guerra"

En paralelo, Teherán llevó la ofensiva al terreno diplomático. El embajador iraní ante Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, remitió una carta al secretario general de la organización, António Guterres, en la que acusó a Estados Unidos de atacar deliberadamente infraestructuras civiles y sostuvo que esos bombardeos constituyen "crímenes de guerra" y una grave violación del derecho internacional humanitario.

En Kuwait, las autoridades denunciaron daños en una planta desalinizadora y de generación eléctrica tras uno de los ataques y solicitaron a la población reducir el consumo de electricidad para evitar problemas en la red. Además, varios miembros de las Fuerzas Armadas kuwaitíes resultaron heridos.

Durante el viernes Teherán aseguró además haber golpeado la base estadounidense de Al Tanf, en Siria. La Guardia Revolucionaria afirmó que había destruido un sistema de radar, varios helicópteros y causado la muerte de un "gran número de efectivos criminales estadounidenses". Pero horas más tarde, Washington negó rotundamente esa versión.

En un comunicado difundido a través de X, el Centcom calificó de "falsa" la información iraní y aseguró que "ningún soldado estadounidense en la región ha muerto o ha sido capturado recientemente", rechazando también otras afirmaciones sobre supuestas capturas de militares.

17/07/2026