El lehendakari recordaba hace unos días su paso por Deusto y cómo siendo de Ezkerraldea debía escuchar aquello de que la universidad era “una fábrica de parados” y la FP algo de “segunda”, cuando hoy en día son “motivo de orgullo”. No es una mala forma de resumir el último cuarto de siglo.
—Yo vengo también de esa misma época y de esos mensajes en los que la Formación Profesional estaba desprestigiada y no tenía el reconocimiento de las familias. Lo que hemos conseguido es poner la FP al servicio de la sociedad y de las personas. Esa observación del lehendakari es muy gráfica en ese sentido. La FP de Euskadi es un modelo que ha logrado un nivel de madurez muy óptimo, somos referencia a nivel estatal e internacional y ha cogido un prestigio que hay que poner en valor.
También dijo que no “nos podemos dormirnos en los laureles”.
—Así es. Hay que seguir trabajando e innovando, hay que poner el radar e interpretar la sociedad en tiempos en los que hay movimientos muy convulsos a nivel internacional.
¿Cuál es la ventaja competitiva de la FP?
—Trabajamos para que todo aquel que apueste por la FP de Euskadi pueda tener una salida profesional digna, un proyecto de vida y poder seguir estudiando, porque no nos olvidemos que la FP también abre la puerta a la universidad. Ese es el mensaje para las familias, que la FP no es la FP de los ochenta, como decía el lehendakari, sino una formación de vanguardia y prestigio con un alto grado de inserción laboral.
Hace tiempo que no se escucha nada sobre la segunda sede Tknika. ¿Han descartado crear el Centro de Innovación Aplicada de Formación Profesional en la isla de Zorrotzaurre?
—Para nada. Es algo que tenemos en agenda.
¿Y para cuándo?
—Estamos ideando el proyecto y vendrá cuando tenga que venir. Pero es algo que tenemos agendado con mucha ilusión y pensamos que en Bizkaia también necesitamos Tknika. Ahora mismo no te voy a dar una fecha porque no sería riguroso por mi parte. Pero es algo que tenemos muy claro que queremos poner en marcha.
Acaba de presentar la Estrategia FP Euskadi 2030 ante 300 profesionales y el tejido económico como la hoja de ruta de la FP en un contexto lleno de incertidumbres. ¿A qué retos viene a responder?
—Los retos son muy complejos. Tenemos un gran reto sociodemográfico porque hay menos nacimientos y muchas jubilaciones. Por otro lado, hay que responder a las necesidades de las empresas de nuestro entorno teniendo en cuenta que los cambios los perfiles profesionales van muy rápido. Y ahí la FP está aportando para construir el futuro. Tenemos cambios sociales con movimientos migratorios donde la FP tiene un protagonismo muy especial.
¿Cómo?
—Estamos adaptando itinerarios de aprendizaje para todas esas personas que están llegando y quieren recualificarse a través del sistema de acreditación de las competencias profesionales. El último año creo que han sido más de 3.000. Desde los centros también se ofrece formación a lo largo de la vida para aquellos que quieren seguir desarrollando su carrera profesional. Formamos a casi cuarenta mil personas que llegan vía Lanbide. Nuestros centros son activos y están en constante ebullición, son lugares donde pasan muchas cosas. Estamos formando a chavales de diecisiete años, pero al mismo tiempo tenemos personas de cuarenta y cincuenta años por la tarde que vienen a aprender un oficio o nuevas competencias. Eso es la FP integrada de Euskadi, un modelo muy flexible, con muchísimos procesos de innovación que trabaja al servicio de la sociedad y de las empresas.
“ La FP vasca es un modelo que ha logrado un nivel de madurez muy óptimo, somos referencia a nivel estatal e internacional ”
La escasez de perfiles cualificados es una queja permanente de Confebask y de patronales sectoriales, como la de la construcción ¿Tiene base ese descontento?
—Habría que ver los números, lo que sí puedo decir es que en estos momentos la FP responde a lo que las empresas le están pidiendo. Tenemos un sistema de innovación aplicada que trabaja en cada comarca con unos mecanismos muy ágiles. La FP Dual está ahí y funciona de una manera extraordinaria. Los chavales desde el minuto uno están haciendo prácticas inmersos en el entorno profesional y el profesorado está haciendo proyectos de innovación con las empresas. Por lo tanto, tenemos información de primera mano, lo que nos ayuda a responder a esos perfiles.
Entonces no hay fundamento para esa queja.
—Es cierto que hay perfiles en los que está costando muchísimo más, como el de servicios. Tenemos escuelas de hostelería que están sacando egresados cada año en un ámbito en el que necesitamos profesionales. La construcción está mejorando también sus números. En este sector, sobre todo, hay trabajadores inmigrantes y eso también hay que ponerlo en valor. Pero hay un dato muy importante y es qué quieren los jóvenes hoy en día.
¿Qué quieren?
—Para hacer esta estrategia ha sido interesante escuchar a los profesionales y a la industria pero también a los futuros trabajadores, que es la juventud vasca. Una de las cosas que ha salido es que la juventud quiere trabajar, tiene motivación por trabajar y por aprender, pero también pide entornos de trabajo más cooperativos, más humanos. Es interesante que tengamos en cuenta que la sociedad ha cambiado y que va a cambiar más. Y es importante que las empresas tengan estos elementos en cuenta.
“ Hay que seguir innovando, poner el radar e interpretar la sociedad en tiempos en los que hay movimientos muy convulsos ”
La tasa de paro juvenil se sitúa en el 9,4%. En un contexto de paro estructural, mejorar las condiciones laborales parece necesario.
—Hay sectores en los que los jóvenes pueden elegir dónde trabajar hoy en día y eso es una buena noticia. El porcentaje de empleabilidad en la FP ronda el 85% y en algunas familias incluso el 90%, lo que nos dice que estamos respondiendo a las necesidades, y no solo técnicas. Una directora de innovación nos decía que lo técnico viene de mano, que incluso la empresa tiene las herramientas para desarrollar técnicamente al alumnado, pero lo que quieren es base. Quieren personas que tengan unos valores muy determinados, que sean flexibles, que se adapten a los cambios, que sepan trabajar en equipo, que tengan un apego por la transformación social. Todo eso también es la FP, formar personas y talento, que es uno de los ejes principales de la nueva estrategia 2030.
Begoña Pedrosa, consejera de Educación.
Estamos dando rodeos para no ver el elefante rosa en la habitación. Me refiero al tema salarial. Hace escasas semanas incluso Pradales dijo que se puede evitar la fuga de talento joven “ofreciendo mejores salarios” en respuesta a las críticas que planteó la presidenta del empresariado vasco, Tamara Yagüe.
—El salario es muy importante porque es el elemento que permite emanciparse y realizar un proyecto de vida. Pero vuelvo a insistir en la idea de que los jóvenes hoy en día buscan también otros incentivos en sus primeros empleos. Sobre todo buscan flexibilidad, trabajos híbridos, más conciliación, buscan entornos de trabajo más humanos donde primen los valores además del esfuerzo por trabajo y la ambición por tener éxito en la vida, que también. Creo que son dos caras de la misma moneda. Esa ambición por tener éxito, por reforzar la economía de Euskadi, también es uno de los elementos más importantes para el bienestar social. Si no tenemos una industria fuerte, si no tenemos una economía robusta, no tenemos bienestar social.
“ Trabajamos para que todo aquel que apueste por la FP de Euskadi pueda tener una salida profesional digna y un proyecto de vida ”
A día de hoy los centros tienen 20.000 empresas colaboradoras, el hecho diferencial que ha convertido la FP vasca en referente internacional. ¿Se ha tocado techo?
—Creo que las empresas con las que colaboramos tienen una gran fidelidad y confianza en el modelo de FP que tenemos en Euskadi. Cada vez que visito un centro pido que haya alguien del entorno empresarial de la comarca y da gusto escucharles porque realmente ponen en valor el trabajo en red que se hace. Desde el minuto uno, el modelo integra al alumnado en entornos profesionales reales donde puede ir conociendo de primera mano qué es trabajar en equipo, qué es sentarse en un taller, cómo tiene que responder ante las exigencias y los compromisos de un entorno profesional. Todo eso es lo que llamamos transversal. Saber manejar la máquina es core, pero saber estar, colaborar y entender que cualquier decisión que tomamos en una empresa tiene una trascendencia es transversal. Y lo aprenden desde el minuto uno.
Siempre se plantea la duda sobre si se cubren con becarios puestos de trabajo. ¿Cómo verifican que no es así?
—Tenemos un sistema muy riguroso donde hay una mentorización, tenemos un tutor en la empresa y tenemos un tutor en los centros de FP. Siempre se hacen encuestas de satisfacción porque son procesos de calidad que nos ayudan a mejorar. Pienso que en Euskadi se hace con rigor y yo tengo plena fe en que se trabaja siempre desde la responsabilidad.
Euskadi fue pionera en lanzar hace más de una década la FP Dual Intensiva, la verdadera FP en alternancia con hasta 1.100 horas de formación práctica. ¿Qué balance hace?
—Primero hay que buscar las empresas que estén dispuestas a tener al alumno o a la alumna durante un tiempo muy significativo. La tutorización que hace la propia empresa, la coordinación con el centro y la evaluación suponen un gran trabajo. Hemos subido un 20% en FP Dual Intensiva y eso no se hace de cualquier manera. Eso se hace porque hay una planificación y hay una apuesta clara por ese modelo de FP Dual. Sabemos que hay otras comunidades que están teniendo muchas dificultades en conseguir estos objetivos.
¿A qué atribuye el éxito del modelo vasco?
—Nuestro entorno es muy industrial y hay un tejido productivo muy arraigado, eso nos ayuda. Y además en diferentes sectores, porque si algo ha hecho Euskadi es apostar por la diversificación. Cada comarca tiene su propia oferta industrial y eso nos ayuda a poder desplegar mejor toda la estrategia. Pero no nos podemos quedar ahí, hay que seguir, somos y tenemos que ser un gobierno que no solo esté para asegurar que haya unos servicios públicos de calidad. Somos un gobierno que debe pensar en el futuro. Estamos siempre en esa avanzadilla, tenemos que estar en esa avanzadilla. Y yo diría que la FP de Euskadi, precisamente, es ejemplo de esa manera de entender la política y de lo que es gobernar un país.
“ Para nada hemos descartado abrir TKNIKA en la isla de Zorrotzaurre, es algo que hemos agendado con mucha ilusión y que Bizkaia necesita ”
El 83% de los 662.000 puestos de trabajo que se crearán hasta 2035 será para reemplazar las jubilaciones. Sin embargo, Euskadi incorporará a un joven por cada cuatro jubilados.
—Las personas migrantes van a tener un papel importante. En los últimos tres años ha crecido un 33% el número de personas extranjeras en la FP. Es una tendencia que hay que cuidar. Este año ha habido más de 3.000 recualificaciones. Eso significa que estas personas vienen aquí y adquieren una acreditación de competencias que les abre la puerta, en muchos casos, para seguir estudiando o para incorporarse al mercado laboral. Tenemos herramientas y dentro de la nueva estrategia hay objetivos específicos que están mirando a este perfil.
Uno de los debe en la balanza de resultados de la FP vasca es la segregación por género. Apenas el 35% de las estudiantes son mujeres y solo un 10% de las chicas estudia familias industriales y tecnológicas. ¿Qué falla?
—Efectivamente, sigue siendo un gran reto. De hecho está recogido como un objetivo específico en la estrategia, que es novedoso. Cuando tú pones un objetivo y determinas unos indicadores es para hacerle un seguimiento y traerlo al epicentro. Lo que queremos es hacer un diagnóstico serio, riguroso, por familias, poniendo énfasis allá donde pensamos que hay más déficit y con ese diagnóstico atacar ese reto. Esto va a ser en breve. Por otro lado, creo que en el ámbito de la orientación hay que mejorar, buscar referentes, hablar directamente con las empresas y concienciar más a las familias. Creo que ahí seguimos teniendo mucho margen de mejora. Esta estrategia, lo bueno que tiene, es que lo ha traído al centro del debate. Con lo cual, es un reto, pero vamos a abordarlo en los próximos años con rigor y determinación.
“ La juventud tiene motivación por trabajar y por aprender, pero también pide entornos de trabajo más cooperativos, más humanos ”
Uno de los ‘items’ que su hoja de ruta hereda del exviceconsejero, Jorge Arévalo, es la “anticipación”. ¿Cuáles los sectores emergentes que han identificado?
—Hay muchos sectores, por ejemplo el ámbito tecnológico, el biosanitario, la robótica, fabricación avanzada... Teknika es quien monitoriza todas esas necesidades emergentes y lidera proyectos específicos, aunque los centros también desarrollan proyectos directamente con empresas de su entorno. También estamos trabajando mucho en el ámbito sociosanitario, la inclusión, la intervención social. Es un abanico muy amplio. La internacionalización también nos permite anticiparnos a nuevas necesidades. Estamos trabajando en 80 proyectos internacionales. Eso es algo, yo diría, de récord. Estamos viendo qué ocurre fuera de Euskadi, pero también estamos llevando proyectos más allá de Euskadi. Eso nos ayuda a estar siempre por delante. Conocemos otros sistemas de fabricación, incluso en el ámbito de las metodologías. Una de las cosas que hemos visto es que en el ámbito de las metodologías somos muy innovadores. Tenemos el modelo Ethazi, que es por retos.