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La guerra abierta entre la FIFA y la UEFA suma un nuevo capítulo. En esta ocasión, el escenario de la batalla es un tribunal de Estados Unidos. La FIFA ha solicitado al Tribunal del Distrito Sur de Florida que rechace la solicitud presentada por la UEFA para acceder a documentación relacionada con el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE) y ha acusado al organismo europeo de actuar “de mala fe y con fines de acoso”.
La respuesta de la FIFA llega después de que la UEFA acudiera a los tribunales estadounidenses para intentar obtener documentos que podrían ser utilizados en una posible acción penal contra Gianni Infantino y otros responsables del proyecto que pretendía vender a inversores privados los derechos comerciales del Mundial y de otras competiciones organizadas por la UEFA, y que fue retirado después de la fuerte oposición que generó entre los diferentes agentes del fútbol.
En el escrito presentado ante el tribunal, la FIFA habla de una “campaña de desinformación” y sostiene que la UEFA pretende influir en las próximas elecciones presidenciales, en las que Infantino buscará su cuarto mandato, el que se prolongaría hasta 2031. Las candidaturas a la presidencia deben presentarse antes del 18 de noviembre y las elecciones están previstas para el 18 de marzo en Rabat. “Este Tribunal debería rechazar cualquier intento de influir en las elecciones presidenciales de la FIFA basándose en tales argumentos”, denuncia la propia FIFA.
Investigación por posible gestión desleal de Infantino
La UEFA, por su parte, sostiene que necesita acceder a los documentos para valorar una posible denuncia penal en Suiza basándose en el artículo 158 del Código Penal suizo, que hace referencia a la gestión desleal. A finales de agosto solicitó a varios tribunales estadounidenses la autorización para obtener información sobre el proyecto FFE, incluidas las conversaciones mantenidas con inversores.
Y es que la UEFA sostiene que el presidente de la FIFA habría tenido un interés financiero personal en el proyecto. La FIFA lo niega rotundamente y califica esa afirmación de falsa. “Las insinuaciones de la UEFA de que el Sr. Infantino infringió alguna ley o principio ético carecen categóricamente de fundamento”, dice el organismo, que manifiesta que el organismo presidido por Aleksander Ceferin estaría actuando "de mala fe y con fines de acoso".
“Lejos de representar algo parecido a una mala gestión –y mucho menos una mala gestión delictiva según la legislación suiza–, habría sido un incumplimiento del deber si la FIFA no hubiera evaluado un proyecto como el de la FFE”, añade el comunicado, que es una representación de la fractura entre los dos organismos más relevantes del fútbol mundial.