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La falta de relevo general y la escasez de talento, dos de los problemas principales del mercado laboral vasco

Esta situación genera una tensión creciente entre oferta y demanda, lo que se traduce en mayor presión salarial y más rotación de los trabajadores
Dos mujeres investigadoras trabajando en un proyecto en el laboratorio. / Europa Press

El mercado laboral en Euskadi se presenta cada vez más tensionado, una realidad propiciada por la escasez de talento, la falta de relevo generacional y la transformación de los puestos por la digitalización y la inteligencia artificial. En el último año, los perfiles técnicos e industriales, junto con los perfiles digitales y aquellos vinculados a la inteligencia artificial y al análisis de datos continúan siendo los más solicitados por las entidades y empresas vascas. No obstante, también son quienes afrontan una mayor presión salarial, de acuerdo con la Guía Salarial de Euskadi elaborada por LKS Next. En el mismo informe se recoge que los salarios en la Comunidad Autónoma Vasca siguen mostrando una evolución moderadamente alcista, “en línea con el entorno económico actual”. Cabe recordar que en 2025 se produjo un aumento salarial por encima del IPC, más concretamente de un 3,6%. Para este 2026, se prevé que esta tendencia se mantenga, aunque con incrementos salariales medios comprendidos entre el 3% y el 4%. Este crecimiento sería síntoma de que, por cuarto año consecutivo, las personas trabajadoras vascas recuperan el poder adquisitivo.

Una de las conclusiones más importantes que recoge este dossier es la escasez estructural de talento en el mercado laboral vasco, especialmente cuando hablamos de profesionales técnicos, industriales, digitales y especializados. “Esta situación está generando una tensión creciente entre oferta y demanda, lo que se traduce en más presión salarial en ciertos puestos clave y en una mayor rotación de los trabajadores”, explica Silvia Carreras, responsable de LKS Next.

Es difícil determinar una única causa que justifique el fenómeno de la rotación laboral, porque quizá sea el resultado de varios elementos. “Creo que en gran parte está relacionado con el sistema de creencias y valores de cada generación. Personalmente, crecí escuchando que lo más importante era lograr que me hiciesen fija en una empresa. Es posible que esa seguridad ya no sea la máxima prioridad de la población y muchos jóvenes no se planteen quedarse para siempre en el mismo trabajo”, agrega. Aun así, la falta estructural de talento no se debe exclusivamente a que haya pocos trabajadores que reúnan las cualificaciones necesarias. “Otro de los factores que influyen en este panorama es el problema de relevo generacional y el reto demográfico, puesto que se reduce la disponibilidad de la población activa”, aclara.

Según afirma Carreras, la próxima jubilación de un grupo amplio de la población activa, junto con la insuficiente incorporación de nuevas generaciones al mercado laboral, está obligando a muchas organizaciones vascas a ampliar sus fuentes de captación de talento e impulsar la contratación de personas procedentes de otros territorios y países. A pesar de que en términos generales pueda parecer una ventaja, esta realidad está repercutiendo en los costes laborales y en las políticas retributivas de las entidades de la Comunidad Autónoma Vasca. Se hace especialmente evidente en aquellos perfiles en los que la escasez es más acusada, por lo que es imprescindible que Euskadi cuente con referencias salariales realistas y actualizadas. “Somos una fuerza industrial muy potente y un modelo a seguir en el resto del mundo. Si no logramos atraer el talento en los próximos años, nos arriesgamos a perder nuestra posición competitiva. Afortunadamente, la administración pública ya está trabajando en estrategias destinadas a la captación y retención de los profesionales, incluso de aquellos que se habían marchado fuera a trabajar”, argumenta en tono esperanzador la especialista.

Por otra parte, la digitalización y la incorporación de la inteligencia artificial han transformado por completo el enfoque de muchos puestos de trabajo. Sobre el debate de si la digitalización favorece o no el empleo, Carreras mantiene una postura clara: “Lo está creando y lo está destruyendo, simultáneamente. Para el año 2030 habrán desaparecido muchos puestos de trabajo tal y como los conocemos, pero surgirán otros perfiles nuevos. De hecho, la revolución tecnológica va a crear más empleos de los que va a eliminar”.

EN CORTO

105 euros el Mw/h.

Se estima que es lo que podría costar la electricidad en febrero debido al frío. 

34,70 % 

Este ha sido el movimiento registrado en el mercado gasístico durante los once primeros días de enero y que los expertos han denominado "un rebote fulminante".

20%

El precio del gas se sitúa por debajo de las cuotas de hace un año y lejos de su máximo vivido. Aunque sale de la zona baja, “entra en la intermedia sin tensión estructural”.

En este punto, el reto no será precisamente aprender a gestionar las herramientas y potencialidades que ofrece la IA. “Lo que más vamos a necesitar a partir de ahora son profesionales creativos, con capacidad de tomar decisiones, liderar, ser resilientes y moverse en el caos. Se van a valorar sobre todo las habilidades blandas (’soft skills’) , y las empresas van a priorizar aquellos perfiles que sepan amoldarse a la novedad y salir de su zona de confort”, aseguró.

Según esta hipótesis, la brecha no estaría provocada principalmente por la falta de competencias digitales, sino por los distintos grados de capacidad de adaptación al cambio que presenta cada persona. En este sentido, la rapidez con la que evolucionan las nuevas tecnologías y los entornos laborales exige flexibilidad y disposición al aprendizaje continuo para no quedarse atrás.

No todas las resistencias a la inteligencia artificial tienen relación directa con la actitud del personal. Desde LKS Next se han detectado “dificultades tecnológicas reales, como interfaces poco intuitivas, integraciones deficientes con sistemas ya existentes o problemas de accesibilidad”, lo que revela una de las áreas de mejora que deberán gestionar las entidades: la desigualdad de adaptación según perfiles profesionales. 

Por sectores

Los perfiles vinculados a las tecnologías de la información, la inteligencia artificial, el análisis de datos, la automatización de procesos y los entornos industriales avanzados son los que encabezan el listado de los más demandados y los que presentan mayor evolución salarial con respecto a otros puestos.

Asimismo, en la Guía Salarial de Euskadi aparecen las retribuciones brutas fijas medias para varios puestos. El mejor pagado en la muestra es el de Director/a General, una posición que recibe remuneraciones cercanas a los 145.100 euros (entre los 78.900€ y los 264.100€, según el tamaño de las empresas), con rendimientos variables de hasta el 25%. Le siguen otros perfiles como Dirección I+D (78.400€ brutos), Investigador Senior (57.100€ brutos), Médico/a (56.500€), Ingeniero/a IA (55.900€), Técnico Ciberseguridad (49.700€), o Telefonista o Recepcionista, la segunda categoría más baja, con 26.700€. Por el contrario, los Auxiliares Administrativos son el colectivo que tiene asignados los salarios más bajos de la clasificación: hasta 26.000 euros de media a fecha del 2025.

30/01/2026