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El Gobierno Vasco ha presentado este lunes en Tabakalera, en San Sebastián, la nueva Estrategia Vasca con las Personas Mayores 2026-2029 ante más de cien personas representantes del Tercer Sector Social e instituciones públicas. El nuevo plan pone el foco en la longevidad y la autonomía y, entre sus acciones, luchará contra la soledad no deseada.
Este plan integral está orientado a promover el bienestar integral de las personas mayores en Euskadi, con un enfoque de género, inclusión y solidaridad intergeneracional. Se basa en un proceso participativo que ha involucrado a personas mayores, instituciones públicas, el tercer sector social y personas expertas.
Según ha indicado la consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, su objetivo principal es "facilitar una vida plena, autónoma y con sentido" para las personas mayores, promoviendo "comunidades inclusivas y sostenibles que respondan a las necesidades actuales y futuras de la población longeva".
Las tendencias demográficas indican que el 25,4% de la población vasca tiene 65 años o más, con un aumento significativo de personas centenarias proyectado para 2038. Por una parte, según los últimos datos de Eustat, la esperanza de vida ha aumentado en Euskadi: la de las mujeres hasta los 87 años y la de los hombres hasta los 81,7 años.
Por otra parte, la esperanza de vida de años libres de discapacidad también es mayor en las mujeres, 81,9 años, que, en los hombres, 77,3. La longevidad es más acusada en zonas rurales, donde las personas mayores enfrentan mayores dificultades de acceso a los servicios.
Social y económicamente, la población mayor presenta un aumento en el nivel educativo y en la participación social, con mejoras en la situación económica y uso de tecnologías digitales. Sin embargo, hay un aumento de personas mayores que viven solas, especialmente mujeres, y un reconocimiento creciente de la diversidad sexual y de género en este colectivo. La actividad laboral se prolonga más allá de la jubilación, y la participación en voluntariado y actividades comunitarias crece notablemente.
Destaca la elevada cifra de personas mayores que cuidan de otras personas en situación de dependencia: el grupo de 65 años o más representa un 35,9%, lo que equivale a más de 26.500 personas cuidadoras.
"Esta nueva estrategia busca garantizar el bienestar integral de las personas mayores, entendido como el desarrollo pleno en dimensiones físicas, emocionales, sociales y vitales. Todo ello, en un contexto de solidaridad intergeneracional y de comunidades inclusivas. Se enfatiza la vida plena como un proceso dinámico de autonomía, participación y sentido vital, y la solidaridad intergeneracional como base para una sociedad cohesionada y corresponsable", ha explicado Melgosa.
La Estrategia Vasca con las Personas Mayores 2026-2029 se fundamenta en la dimensión personal basada en "la autorrealización y diversidad, que reconocen la autonomía y la heterogeneidad" de las personas mayores. A su vez recoge la dimensión comunitaria poniendo el foco en "la igualdad, la equidad, la participación y la solidaridad, que promueven derechos, inclusión y corresponsabilidad social". Todo ello "sin perder de vista la sostenibilidad, que garantiza la viabilidad económica, social y ambiental de las políticas a largo plazo", ha apuntado.
La nueva estrategia consta de cinco ejes de actuación y 16 proyectos tractores. El primero de los ejes, denominado 'Transiciones y proyecto vital para una vida plena', facilita acompañamientos en las transiciones vitales para mantener la autonomía y el sentido vital, promoviendo la participación comunitaria y la inclusión de la diversidad sexual y de género.
El eje 'Calidad y sostenibilidad de los cuidados' impulsa un modelo de cuidados accesible, centrado en la dignidad y la coordinación sociosanitaria, con especial atención a zonas rurales y apoyo a personas cuidadoras familiares.
Por su parte, 'Bienestar desde el abordaje de las soledades' desarrolla programas para prevenir y atender la soledad en todas las etapas de la vida, fomentando soluciones habitacionales y comunidades inclusivas, mientras que 'Fortalecimiento de la acción comunitaria y el tercer sector social' refuerza el papel del tercer sector y la comunidad para promover inclusión, participación y solidaridad intergeneracional.
Finalmente, el eje 'Generación de conocimiento desde la investigación e innovación' establece un observatorio longitudinal, impulsa proyectos de innovación en cuidados y soledades, y promueve la participación ciudadana para mejorar las políticas públicas.
PROYECTOS TRACTORES
La estrategia incluye 16 proyectos tractores, que combinan iniciativas nuevas y de continuidad, con un alto grado de participación activa de las personas mayores. El servicio beti ON cuenta ya con más de 87.000 personas usuarias. Durante los próximos años se avanzará en nuevas vías de teleasistencia predictiva basadas en la Monitorización Inteligente no Intrusiva a través de sensores de movimiento, apertura de puertas o consumo de agua/luz en el hogar que no requieren que la persona pulse ningún botón.
El proyecto Biziaria (Estudio Longitudinal sobre Envejecimiento y Cuidados en Euskadi) consiste en analizar y evaluar a lo largo del tiempo las condiciones de vida de la población mayor de 70 años para conocer su día a día y poder así mejorar su proceso de longevidad. Durante el año 2025 se ha realizado una recogida de datos a través de 2.000 entrevistas y este año se darán a conocer los resultados.
La Estrategia de Diversidad Sexual y Género enfocada a las personas mayores ya se está trabajando y pretende ser un marco para abordar la diversidad sexual y de género para que todas las personas, independientemente de su edad, "puedan vivir su sexualidad de una manera libre".
El programa Bizihabi de alojamiento convivencial entre personas mayores y jóvenes del Gobierno Vasco ha conseguido 50 unidades convivenciales durante el año 2025 y aumentará este número durante los próximos años abriéndose a más municipios.
En la lucha contra la soledad no deseada se contemplan nuevas iniciativas como 'Solelab' o el Proyecto contra la Soledad en Zonas Rurales. La primera es un instrumento para medir la soledad no deseada, una propuesta para el desarrollo de un programa específico para abordar la soledad en todas las etapas de la vida.
La segunda propuesta se articula en torno a la recuperación de los centros sociales de las zonas rurales como lugares de referencia comunitaria, combinando actividades culturales, de ocio y de participación social. El programa se desarrollará de forma itinerante, garantizando el equilibrio territorial y la llegada de la oferta cultural y social de las zonas rurales.