La empresa CIE de Legazpi ofrece todos los años una ayuda de 4.000 euros a una asociación local. Este año la ayuda ha recaído en la asociación Burdinola, que se dedica principalmente a conservar y dar a conocer el patrimonio industrial de la localidad. CIE forma parte de la historia industrial de Legazpi, pues es heredera de los primeros ferrones y de Patricio Echeverría, el hombre que industrializó Legazpi.
CIE fabrica piezas para la automoción, tiene 120 plantas en todo el planeta y el año pasado sus ventas ascendieron a casi 4.000 millones de euros. CIE Legazpi está encuadrada en la división de forja. Cuenta con 155 trabajadores, que producen piezas para automóviles y vehículos industriales. El futuro de la planta pasa por la fabricación de coronas diferenciales para coches eléctricos.
Los pabellones en los que trabaja CIE Legazpi los construyó Patricio Echeverría y, aunque forma pate de una multinacional, la empresa no olvida su origen y quiere seguir arraigada en la comunidad. Prueba de ello es la convocatoria de las mencionadas ayudas.
Desde 2017, todos los años apoyan a una asociación local sin ánimo de lucro. Algunos años la ayuda se ha repartido entre varias asociaciones. Atzegi, Nagusilan, Begisare, Hare Haizea, La Salle Eskubaloia, Ilintxa, Hotz Legazpi, Andraitz, Iratzarri, Sorgintxulo, Kimu-Berri Aterpea y Burdinola son las asociaciones que han recibido la ayuda de CIE Legazpi hasta ahora.
Entre ellas hay asociaciones del ámbito social (Atzegi, Nagusilan, Begisare, Hare Haizea, Hotz Legazpi, Iratzarri y Sorgintxulo), deportivas (La Salle Eskubaloia, Ilintxa, Andraitz y Kimu-Berri Aterpea) y culturales (Burdinola).
Esta última, la beneficiaria de este año, se fundó en 1993 y desde entonces se ha encargado de conservar y divulgar el patrimonio del municipio. Ha publicado 52 ejemplares de su revista Txinpartak y ha realizado diversos trabajos para poner en valor la tradición metalúrgica de Legazpi. También investigan temas sociales relacionados con Legazpi. Burdinola cuenta con 130 socios.
La entrega del cheque tuvo lugar el martes pasado, en las instalaciones de CIE Legazpi. Por parte de la empresa estuvieron presentes el director Iñigo Fernández, el técnico Óscar Valbuena, el responsable de Recursos Humanos Gorka Hormaetxe y el trabajador Iban Nájera. Todos los años son los propios trabajadores los que presentan las candidaturas y la de Burdinola la ha presentado Nájera. Por parte de Burdinola acudieron Gorka Salmerón, Fernando Martín y Juan Mari Burguera.
Burguera comentó que CIE forma parte de una cadena. “Esta empresa no ha caído del cielo. Se sigue forjando en los pabellones en los que se forjaba cuando yo era un niño. Formáis parte de una tradición y en otros lugares se da mucho valor a eso. Es un plus. Un lábel. Es una señal de que aquí se ha trabajado muy bien”.
Fernández recordó que el pabellón de la empresa tiene cerca de 120 años. “Queremos hacer un mural que recoja la historia de la empresa”. Los miembros de Burdinola aplaudieron la idea y se mostraron interesados en trabajar en el archivo de la empresa.