Gipuzkoa

La emprendedora legazpiarra de 60 años

Tras trabajar en varios oficios, Rosa Mari Burcio ha reabierto la tienda de pinturas Santikutz
Rosa Mari Burcio, delante del escaparate de su tienda.
Rosa Mari Burcio, delante del escaparate de su tienda. / Asier Zaldua

Actualizado hace 1 minuto

Se suele decir que la edad no perdona, pero la actitud es muy importante. La legazpiarra Rosa Mari Burcio es muy positiva y echada para adelante y con 60 años, la edad en la que muchos están pensando en la jubilación, se ha hecho autónoma y ha abierto un negocio. Ha reabierto la tienda de pinturas Santikutz de Laubide.

Burcio nació en Jarandilla de la Vera (Extremadura) y le trajeron a Legazpi cuando aún no había cumplido 2 años. Su familia vivió en Brinkola y después se mudaron al casco urbano. Estudió en el colegio público y después se formó como auxiliar de geriatría. “He trabajado en domicilios y en residencias. Prefiero trabajar en los domicilios, pues los mayores están más a gusto en sus casas y la relación es más íntima. Es más enriquecedor. Aunque es más duro físicamente, porque hay menos medios”.

También ha trabajado en la limpieza y en la brigada municipal. “Mujer de muchos oficios, pobre seguro, pero yo no me considero pobre porque no soy nada materialista. La riqueza interior no te da de comer, pero te alimenta”.

Siguiendo esa filosofía, ha decidido abrir una tienda de pinturas. “Mi marido es pintor y muralista. Teníamos ahorrado un dinero y le propuse invertirlo en esta tienda”.

Lo ha hecho a una edad en la que los demás están pensando en la jubilación. “Yo lo que quiero es salud. La jubilación no la veo todavía. Me gustaría irme con mi marido por ahí, a mí también me gusta vivir bien y solemos hacer esas cosas. Con la tienda no podemos escaparnos tanto, pero mi marido es pintor, a mí me gusta mucho el interiorismo y aconsejar a la gente... Estoy haciendo lo que quiero. Hacer lo que quiero en los años de trabajo que me quedan me parece muy importante. Estoy muy a gusto”.

En la tienda vende pintura, perfumes, material de albañilería y de pintura, pegamento, material de limpieza, material para los aficionados a las manualidades, material para la huerta, menaje... Además, tiene dos máquinas para hacer copias de llaves.

Los vecinos le han recibido con los brazos abiertos. “Algunos se muestran sorprendidos porque he abierto una tienda con 60 años, pero todos están contentos. Me he dado cuenta de que la gente me quiere mucho. El día de la inauguración vinieron unas 200 personas a la tienda:amigos de Donostia (viví allí durante 15 años), gente de Extremadura que vive en Andoain... Les ofrecí migas veratas e ibérico. Me levanté a las cinco de la mañana para hacer las migas. Al día siguiente la gente vino otra vez a darme la enhorabuena”.

Está muy contenta, aunque sacar adelante un negocio no es nada fácil. “Lo desconocido siempre da un poco de miedo. Cuando hablas de emprendizaje, la gente siempre te dice que ser autónomo es muy duro. Pero prefiero ser autónoma a estar en el paro o depender de alguien. Aquí no hay nada fácil. Ser autónomo tiene cosas buenas y malas:tú te das órdenes, tú te echas la bronca, tú pagas, tú cobras... Estoy muy a gusto”.

2026-05-27T07:55:51+02:00
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