La Diputación Foral de Bizkaia ha salido al paso de la denuncia pública realizada por la familia de María Luisa Uria Martitegui, Marilu, una vecina de Amorebieta-Etxano de 67 años con síndrome de Down, discapacidad intelectual moderada y situación de Gran Dependencia (Grado III). Los allegados de Marilu han denunciado que la institución le ha retirado la plaza que ocupaba desde hace más 20 años en el Centro de Día Nafarroa de Amorebieta-Etxano para trasladarla a un recurso para personas mayores, una decisión que consideran “discriminatoria” y que ya han llevado a la vía judicial.
Frente a esas acusaciones, la Diputación sostiene que la medida responde a criterios técnicos y de adecuación del recurso y niega que exista “discriminación, inacción o abandono”. La institución asegura que su responsabilidad pasa por “cuidar, proteger y acompañar” a las personas que necesitan apoyo, garantizando “la atención más adecuada” en cada momento. Además, recalca que el cambio “no implica un traslado físico a otro edificio”, ya que tanto el servicio para personas con discapacidad como el destinado a personas en situación de dependencia se prestan en el propio Centro Nafarroa y están gestionados por la misma entidad.
Criterios técnicos y listas de espera
La institución foral asegura también que tanto los informes de los profesionales como la propia gerencia del centro consideran que el nuevo recurso es “la opción más adecuada” teniendo en cuenta la situación actual de Marilu. Según explican, las decisiones vinculadas a este tipo de servicios se adoptan desde “criterios técnicos, profesionales y de adecuación”, buscando garantizar “la mejor atención posible” y un acceso equitativo a los recursos públicos.
En este sentido, la Diputación recuerda que los centros para personas con discapacidad están dirigidos a perfiles concretos desde los 18 años y que existen personas jóvenes en lista de espera para acceder a este tipo de recursos especializados. Por ello, defienden que cuando la evolución de una persona permite una atención adecuada en otros servicios, se facilitan estos cambios “para garantizar una atención más ajustada en cada etapa vital”. Desde la institución insisten en que la decisión no responde “exclusivamente a una cuestión de edad”, sino a la necesidad de ofrecer una atención “más ajustada, preventiva y segura”.