El 3 de febrero de 1941, José Antonio Agirre escribió desde Berlín una misiva de dieciséis páginas dirigida a su amigo Manuel de Intxausti para solicitar auxilio en su escape hacia Estados Unidos. En aquel momento, el lehendakari se encontraba oculto bajo la identidad panameña de José Andrés Álvarez Lastra mientras los rumores sobre su posible muerte o captura se extendían por una Europa ocupada por el ejército alemán. El texto, enviado a través de la valija diplomática dominicana, detallaba las instrucciones necesarias para rescatar a su familia y abandonar el territorio del Reich tras meses de incertidumbre.
En la sección de esta semana, Luis de Guezala ha analizado la relevancia histórica de este testimonio conservado actualmente en el Archivo Histórico de Euskadi. El historiador de Sabino Arana Fundazioa ha relatado en ONDA VASCA cómo la red de diplomáticos sudamericanos protegió al Lehendakari en la capital alemana y ha destacado el valor de esta carta como pieza clave para comprender su exitosa llegada a Nueva York meses después. De esta manera, se ha puesto en valor el rigor de la investigación documental para desmentir los mitos que rodearon aquella peligrosa semiclandestinidad.