El nombramiento de Katie Zacharia como nueva secretaria de prensa de la Casa Blanca ha situado a la colaboradora de Donald Trump en el centro de una polémica sobre su trayectoria profesional. La responsable de comunicación, de 41 años, se estrenó ante los periodistas el pasado 13 de octubre con una breve comparecencia que recibió críticas y, poco después, tuvo que responder a preguntas sobre sus credenciales como abogada.
La controversia se ha intensificado después de que varios medios estadounidenses no encontraran registros que acrediten que Zacharia haya sido admitida para ejercer la abogacía en Estados Unidos. Además, la organización Campaign for Accountability ha solicitado al Colegio de Abogados de California que investigue si pudo incumplir la legislación estatal al presentarse públicamente como abogada sin disponer de la licencia correspondiente.
Una primera comparecencia marcada por las críticas
Zacharia celebró su primera sesión informativa como portavoz el martes 13 de octubre. La intervención duró alrededor de 14 minutos y respondió a preguntas de periodistas de tres medios: Breitbart, Fox News y Daily Mail, todos ellos afines al gobierno de Donald Trump.
Zacharia, de 41 años, reúne aparentemente todas las características a nivel físico exigidas por el presidente de los Estados Unidos.
Durante su comparecencia, la nueva responsable de prensa leyó buena parte de un discurso con un guion preparado y destacó los logros de la Administración Trump. Su actuación recibió críticas de comentaristas y analistas, que cuestionaron tanto la brevedad de la sesión como la escasa interacción con los periodistas.
El propio presidente Trump, sin embargo, defendió su estreno ante los medios. "Me pareció muy buena", aseguró al ser preguntado por su actuación.
Esta primera incursión no pudo evitar, sin embargo, que la atención se desplazarahacia su currículum, en particular hacia las referencias a su formación jurídica y a su experiencia profesional en el ámbito del Derecho.
La pregunta sobre el examen de abogacía que desató las dudas
El momento más comentado llegó cuando un periodista preguntó a Trump en qué estado había aprobado Zacharia el examen de acceso a la abogacía. El presidente se volvió hacia ella para que respondiera.
"Cuando me mudé a China", contestó la portavoz, según las transcripciones de la conversación difundidas por medios estadounidenses. La respuesta abrió nuevas incógnitas, ya que el sistema chino reserva el acceso a su examen nacional de cualificación jurídica a ciudadanos del país.
La Universidad Pepperdine confirmó que Zacharia se graduó en Derecho en 2011, pero contar con ese título no equivale a estar habilitada para ejercer como abogada en Estados Unidos. Para ello, por regla general, es necesario cumplir los requisitos de admisión del colegio profesional correspondiente y aprobar un duro examen de acceso.
Una revisión de The Washington Post no encontró registros de su habilitación en ningún estado estadounidense ni en el Distrito de Columbia. El Colegio de Abogados de California también confirmó que no dispone de registros a nombre de Zacharia ni de su apellido de soltera, Black.
Zacharia, con Donald Trump.
Por su parte, The Wall Street Journal informó de que Zacharia había intentado sin éxito superar el examen de California antes de trasladarse a China. En cualquier caso, hasta el momento no se han presentado pruebas públicas que acrediten su admisión para ejercer la abogacía en Estados Unidos.
Su respuesta ante las dudas sobre su currículum
La portavoz ha defendido su experiencia profesional y, en una declaración remitida a los medios, afirmó: "Ejercí el Derecho de transacciones internacionales, con todas las credenciales pertinentes".
Después de graduarse en Pepperdine, Zacharia trabajó entre 2011 y 2013 en el despacho Zhong Lun, en Pekín, dentro de su área de práctica internacional. Años más tarde, entre 2024 y 2025, ocupó el cargo de asesora jurídica general de Fix California, una organización vinculada al entorno político republicano.
Sin embargo, el hecho de haber desempeñado funciones relacionadas con el ámbito jurídico no demuestra por sí solo que estuviera colegiada. Ric Grenell, fundador de Fix California y aliado de Trump, explicó que Zacharia ejerció como asesora sénior y desarrolló diversas tareas, entre ellas la coordinación con abogados externos.
La distinción es relevante, pues tener formación jurídica y experiencia en asuntos legales no es lo mismo que disponer de una licencia profesional para ejercer como abogada.
Una organización pide investigar el caso
El miércoles 14 de octubre, Campaign for Accountability presentó una denuncia ante el Colegio de Abogados de California. La organización pidió que se examine si Zacharia se presentó reiteradamente ante el público como una profesional habilitada para ejercer sin contar con la acreditación necesaria.