Euskadi no había vivido un verano tan caluroso desde, al menos, 1970. La temperatura media de los meses de junio, julio y agosto fue 3,2 grados por encima de lo habitual, en un verano que Euskalmet califica de extremadamente cálido y muy seco.
Junio registró una anomalía de 3,7 grados, mientras que en julio fue de 3,6 grados. Ambos meses fueron los más cálidos registrados desde que existen datos. Agosto, aunque algo menos extremo, tampoco dio tregua, ya que fue 2,4 grados más cálido de lo habitual y se situó como el segundo agosto más cálido, solo por detrás del de 2003.
Uno de los episodios más destacados llegó entre el 21 y el 27 de junio. Fueron siete días consecutivos de calor, el episodio más largo registrado en un mes de junio y el segundo más intenso para cualquier época del año desde, al menos, 1970.
El 24 de junio fue especialmente extremo, cuando la mitad de las estaciones de Euskalmet superaron los 40 grados. Sodupe-Cadagua y Zizurkil llegaron a 44 grados, mientras que Jarralta alcanzó 43,9, Berna 43,4 y Muxika 43,3. También se superaron los 42 grados en Gardea, Balmaseda y Alegia. Ese día fue, además, la segunda jornada más calurosa de la serie histórica si se tiene en cuenta la temperatura media de las máximas en el conjunto de Euskadi.
Julio mantuvo el calor, especialmente durante la primera quincena. Entre los días 5 y 12 se produjo otra ola de calor, que en la vertiente mediterránea se prolongó hasta el día 15. Agosto fue algo más tranquilo, pero siguió claramente por encima de lo habitual.
Precipitaciones muy por debajo de lo habitual
Al calor se sumó la falta de precipitaciones. El verano fue muy seco en general, aunque la situación no fue igual en todo el territorio. El litoral se mantuvo más cerca de los valores normales, mientras que el déficit fue especialmente acusado en el interior.
Entre las zonas más afectadas figuran la Llanada Alavesa, las Estribaciones del Gorbea, los Valles Alaveses y el Goierri. La diferencia entre unas zonas y otras fue considerable. En más de dos tercios de las estaciones de Euskalmet no se alcanzaron los 100 litros por metro cuadrado durante todo el verano.
También llovió durante muchos menos días de lo habitual. En el oeste y el sur, el número de jornadas de lluvia cayó más de la mitad. Las precipitaciones más importantes llegaron de forma puntual y estuvieron relacionadas principalmente con tormentas. Solo hubo cinco días con más de 30 litros por metro cuadrado: el 28 de junio, el 25 de julio y los días 9, 20 y 23 de agosto. En tres de esas jornadas se superaron los 60 litros.
Más de un centenar de avisos y alertas
El comportamiento del verano también se refleja en los avisos meteorológicos. Euskalmet activó tres alarmas rojas por temperaturas altas extremas, además de 22 alertas naranjas y 75 avisos amarillos.
De las alertas naranjas, nueve estuvieron relacionadas con temperaturas altas extremas, seis con temperaturas altas persistentes y siete con el riesgo de incendios forestales. Los avisos amarillos incluyeron 14 por precipitaciones intensas, 31 por temperaturas altas extremas, 15 por temperaturas altas persistentes y otros 15 por riesgo de incendios. El balance deja así un verano excepcional en Euskadi, con récords de temperatura, episodios de más de 40 grados y una falta de lluvia especialmente acusada en buena parte del interior.