La planificación de nuestras vacaciones de verano no es solo una cuestión de organización personal, sino un imperativo legal que muchos empleados pasan por alto. El abogado laboralista Juanma Lorente ha lanzado una seria advertencia a través de su Instagram: "Vas tardísimo si no has hablado ya con tu empresa de las vacaciones de verano". Según el experto, "hay que moverse" de inmediato porque, "teóricamente, según el Estatuto de los Trabajadores, debes tener cerradas tus vacaciones dos meses antes".
Teniendo en cuenta que "estamos en abril", Lorente recuerda que "dentro de dos meses es junio", por lo que si el empleado tiene previsto ausentarse en los meses centrales del verano, "lo ideal es hablar ya con la empresa". El tiempo es un factor muy importante, especialmente si surgen discrepancias en la negociación.
El proceso judicial
La prisa responde a una "razón muy sencilla": si la negociación falla, la respuesta del empleador puede ser negativa. "La empresa te puede decir que no, que no te las da", explica el abogado, lo que obligaría al trabajador a "demandar en los 20 días siguientes para conseguir la fecha que tú quieres".
Lorente subraya que, "teniendo en cuenta lo lento que van los juzgados", es vital actuar con rapidez: "cuanto antes demandes, pues, más posibilidades hay de que dé tiempo a celebrar el juicio antes de irte de vacaciones".
"Es un bulo"
Uno de los puntos más polémicos que aclara el letrado es la potestad de la empresa sobre las fechas. Lorente es tajante: "la empresa no te puede imponer las vacaciones". Además, aprovecha para desmentir una creencia muy extendida en el ámbito laboral que no tiene ninguna base legal. Según sus palabras, "lo de 15 días el trabajador y 15 días la empresa también es un bulo". El consejo final del experto es claro: "siéntate y habla con la empresa" para evitar que "se te eche el tiempo encima".
Fechas críticas
Si estás pensando en organizar tus vacaciones de verano, conviene tener muy en cuenta algunas fechas clave que es mejor evitar para no encontrarte con precios disparados, aglomeraciones y una experiencia menos agradable. En primer lugar, destacan los meses de julio y agosto, especialmente sus semanas centrales, cuando se concentra la mayor parte de los desplazamientos y el turismo alcanza su punto máximo; dentro de este periodo, hay que prestar especial atención a las salidas y retornos de fin de semana, en particular los primeros y últimos fines de semana de julio y agosto, que suelen coincidir con operaciones salida masivas.
Un hombre habla por el móvil desde su lugar de vacaciones.
También es recomendable esquivar días concretos como el 15 de agosto, uno de los momentos con mayor movilidad del verano en el Estado, así como fechas cercanas a festivos autonómicos o locales que puedan generar picos de desplazamientos en determinadas zonas. A nivel europeo, las vacaciones escolares de otros países (especialmente Francia, Alemania o Reino Unido) también influyen en la saturación de destinos turísticos, por lo que conviene informarse antes de elegir fechas. En resumen, evitar estos momentos (pleno agosto, fines de semana clave y festivos señalados) puede marcar una gran diferencia entre unas vacaciones estresantes y otras mucho más tranquilas y disfrutables.