La entidad local menor de Itziar, ubicada en el término municipal de Deba, ha dicho «¡Basta!» a los actos de vandalismo que está sufriendo.
Una sucesión de actos de gamberrismo
La cadena de actos de gamberrismo se inició con la rotura de las farolas que llevan al cementerio.
Unas semanas después fueron los baños públicos los que sufrieron diversos destrozos, a los que se sumó la aparición de pintadas ofensivas en las paredes de su entorno, que habían sido acondicionadas recientemente.
La lista no termina aquí, ya que en esas mismas fechas se originaron distintos desperfectos en la caseta del huerto escolar y, tras el Erromeria Eguna, hubo que lamentar nuevos actos de gamberrismo contra numerosas farolas del casco urbano. Esta sucesión de hechos se ha cerrado, por lo menos hasta el momento, con el acceso a la ludoteca ubicada en el edificio Burugorri, el robo de un equipo de pinturas y la realización de pintadas en un armario.
10.000 euros en daños
Esta sucesión de incidentes ha generado unos gastos de 10.000 euros que van a tener que ser sufragados por la Junta Vecinal de Itziar con cargo a su propio presupuesto.
«La Junta Vecinal de Itziar es una entidad pequeña y dispone de una capacidad económica limitada. Este tipo de daños repercute directamente en el mantenimiento del patrimonio que pertenece a toda la comunidad», han indicado desde este organismo.
Búsqueda de los autores
La Junta ha condenado estos sucesos y ha puesto en marcha distintas iniciativas encaminadas a ponerles coto.
«La repetición de estos hechos nos indica que no se trata de casos aislados ni de incidentes sin importancia. Son actos inaceptables, lo que nos obliga a adoptar medidas para ponerles freno», han indicado desde la Junta Vecinal de Itziar. Entre esas medidas se incluye la interposición de una denuncia oficial ante la Policía Municipal, que ha sido trasladada a la Ertzaintza, con el objetivo de identificar a los autores y exigirles el pago de los daños causados.
Restricciones en el uso de elementos públicos
A esta medida se suman restricciones en la utilización de algunos elementos públicos, tras haber sido víctimas de actos de vandalismo
«Algunos servicios que hasta ahora estaban disponibles gracias a la confianza depositada en la ciudadanía quedarán limitados. Así, se restringirá el acceso al edificio Burugorri, distribuyendo copias de la nueva llave únicamente a personas determinadas. Por su parte, los baños públicos de la plaza permanecerán cerrados hasta que se esclarezca la situación generada», han indicado desde la Junta Vecinal.
Por desgracia, teme que el vandalismo continúe y ya ha adelantado que no descarta valorar la implantación de medidas de vigilancia para poner freno a esta situación.
Responsabilidad y convivencia
La Junta apela a la responsabilidad de la ciudadanía para colocar en contexto la gravedad de estos sucesos y ponerles freno de manera definitiva.
«Resulta especialmente preocupante el deterioro que estos comportamientos suponen para el modelo de convivencia y construcción comunitaria que queremos preservar en Itziar. Considerarlos simples travesuras y restarles importancia puede contribuir a normalizar estas conductas, lo que nos situaría ante un problema educativo. Por eso, desde la Junta Vecinal de Itziar se hace un llamamiento a toda la ciudadanía para que actúe con responsabilidad y civismo con el fin de corregir estas lamentables tendencias».