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Israel redobla su ofensiva con el "mayor ataque" sobre Líbano

El acuerdo entre Washington y Teherán no frena los ataques israelíes, que dejan al menos 254 fallecidos
Los bomberos extinguen un incendio en un lugar afectado por un ataque aéreo israelí en Beirut. / E. P.

Mientras el mundo suspiraba aliviado ante el anuncio de un alto el fuego de dos semanas entre EE.UU. e Irán, el Líbano contemplaba como la paz se detenía abruptamente en su frontera. Lo que en Washington e Islamabad se celebraba como un triunfo de la diplomacia "in extremis", en Beirut se traduce en el día más violento desde que estalló el conflicto. La tregua, al parecer, tiene una letra pequeña que se está escribiendo con sangre en los suburbios de la capital libanesa, donde los ataques han dejado al menos 254 fallecidos y 1.165 heridos, según la Defensa Civil libanesa.

La madrugada del miércoles comenzaba con un mensaje de esperanza que pronto se tornó en una amarga contradicción. El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, arquitecto de la mediación, anunció con júbilo que el cese de hostilidades tenía "efecto inmediato" y, de forma explícita, aseguró que incluía al Líbano. Sin embargo, la realidad sobre el terreno desmintió sus palabras apenas salió el sol.

Desde Jerusalén, el mensaje fue radicalmente distinto. El Gobierno de Benjamín Netanyahu aceptó el pacto Trump-Irán para facilitar la apertura del estrecho de Ormuz, pero sentenció de inmediato que "el alto el fuego no se aplica en el Líbano". Esta disonancia dejaba al gobierno libanés en una situación de vulnerabilidad extrema, cuando Israel aprovechaba el silencio de los cañones en el frente iraní para concentrar su "fuerza destructiva" sobre Líbano.

"100 objetivos en 10 minutos"

Pocas horas después de que entrara en vigor la tregua regional, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) lanzaron lo que han calificado como su "mayor ataque coordinado" desde el inicio de la guerra el pasado 2 de marzo. La operación fue de una precisión y una brutalidad abrumadoras, que en tan solo 10 minutos de bombardeos simultáneos alcanzaban "más de 100 centros de mando y posiciones militares de Hizbulá" que abarcaban desde Beirut y sus suburbios hasta el Valle de la Bekaa y el sur profundo.

A diferencia de otras ocasiones, no hubo avisos de evacuación. El resultado, según el Ministerio de Salud Pública libanés, ha sido una "escalada muy grave" con decenas de muertos y cientos de heridos. Las imágenes que llegan desde zonas como Bir Hassan, Al Shiah o Corniche al Mazraa —esta última dentro del casco urbano de Beirut y no atacada anteriormente— muestran ambulancias con dificultad de paso debido a que los ciudadanos huyen en vehículos visiblemente dañados por los ataques.

El drama humano y la advertencia militar

El balance de esta guerra, iniciada cuando Hizbulá atacó Israel en represalia por el bombardeo conjunto contra Irán del 28 de febrero, es ya desolador. En el Líbano, la cifra de víctimas supera los 1.500 fallecidos y 4.800 heridos (sin contar los de la jornada de hoy), mientras que más de 1,2 millones de personas han sido desplazadas.

En medio del caos, el Ejército libanés ha tenido que emitir un comunicado urgente pidiendo a la población que no regrese a sus hogares en el sur. "La amenaza persiste", ha advertido el portavoz castrense israelí, Nadav Shoshani, subrayando que Israel no aceptará un alto el fuego simultáneo en este frente mientras Hizbulá siga siendo una amenaza. Por su parte, el jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, fue tajante al afirmar que seguirán atacando "sin descanso" hasta agotar todas las oportunidades.

El presidente libanés, Josep Aoun, ha expresado su tenue esperanza de que este anuncio entre las grandes potencias sea el principio de un "acuerdo integral" que preserve la soberanía libanesa. Sin embargo, las palabras de Aoun resuenan en el vacío de una Beirut colapsada.

Mientras las delegaciones se preparan para viajar a Islamabad este viernes, el Líbano se enfrenta a la cruda realidad de ser el tablero donde se siguen saldando las cuentas pendientes. Para Irán, la tregua es un respiro; para EE.UU., un éxito electoral; para Israel, una oportunidad de centrar su fuego. Para el Líbano, la tregua es, por ahora, un espejismo que solo ha servido para iluminar con más fuerza el resplandor de las explosiones.

08/04/2026