Irán ha condicionado este sábado la reapertura del paso estratégico del estrecho de Ormuz a que EE.UU. acepte plenamente sus exigencias, deje de interferir en las negociaciones regionales y compense las violaciones del memorando de entendimiento firmado en junio.
Este anuncio tiene lugar de manera paralela a las conversaciones que Teherán mantiene con Omán para establecer un nuevo trazado marítimo provisional en la zona, si bien las autoridades persas aclaran que el pacto con Mascate no derivará en un desbloqueo automático del tránsito internacional.
“La reapertura del estrecho de Ormuz está sujeta a otras condiciones, entre ellas que EE.UU. compense las violaciones del memorando de Islamabad”, señaló el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, en alusión al acuerdo suscrito el 17 de junio. Las diferencias entre ambas potencias se profundizaron tras el nuevo cierre de Ormuz decretado por Teherán a mediados de julio –vía por la que transitaba el 20% del crudo mundial antes de la guerra–, a lo que Washington respondió restableciendo el bloqueo naval sobre los puertos e embarcaciones iraníes e infligiendo ataques contra su territorio.
Aceptación plena
En esta misma línea, el portavoz de la Guardia Revolucionaria, el general Hosein Mohebí, afirmó durante una visita a la provincia de Hormozgan que “la reapertura del estrecho de Ormuz depende de que EE.UU. acepte plenamente las condiciones de Irán y deje de interferir en el proceso de negociaciones regionales”.
Aunque el vocero castrense evitó detallar las demandas específicas de Teherán, insistió en que el control de la vía responde a mecanismos propios del país persa: “En el momento en que EE.UU. acepte las condiciones de Irán, el estrecho de Ormuz será reabierto, sin duda”.
Asimismo, Mohebí recordó que esta ruta posee un valor fundamental para su nación, al ser un “elemento de poder geográfico y estratégico”.
Irán y Omán siguen dialogando
Entretanto, Irán y Omán progresan en la definición de un esquema jurídico para ordenar el tráfico marítimo. De acuerdo con las autoridades iraníes, se ultimará una declaración conjunta relativa a una nueva ruta de navegación temporal que transcurrirá por aguas territoriales de ambos países para permitir la circulación de buques comerciales.
Según explicó Araqchí, el esquema tradicional conocido como sistema de separación del tráfico marítimo (TSS) “ya no es aceptable para Irán”, lo que ha exigido diseñar una alternativa provisional frente a las “dificultades técnicas y jurídicas” del trazado definitivo. Sin embargo, Teherán reitera que el desbloqueo final queda condicionado por completo al giro en las posturas estadounidenses.