La Ertzaintza ha abierto diligencias contra dos jóvenes motoristas de 21 y 24 años por presuntos delitos contra la seguridad vial tras detectar decenas de grabaciones en redes sociales donde cometían graves infracciones, como adelantar en línea continua o atravesar rotondas haciendo caballitos, y con un gran exceso de velocidad.
Ante la gravedad de los hechos acreditados en el material audiovisual, los agentes de la Unidad Territorial de Tráfico de Gipuzkoa han procedido a la incautación de las dos motocicletas utilizadas y han remitido las correspondientes diligencias e informes a la autoridad judicial.
Videos en redes sociales
En los vídeos en redes sociales se les observa conduciendo a altas velocidades -alcanzando hasta los 300 kilómetros por hora- y realizando arriesgadas maniobras por carreteras de Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa. Las investigaciones sobre el menor de los implicados, de 21 años se iniciaron a finales de julio, cuando los agentes del departamento de Seguridad detectaron la publicación de material audiovisual en el que este realizaba temeridades al volante de una motocicleta de gran cilindrada y potencia por carreteras del litoral vasco, entre Bizkaia y Gipuzkoa.
La Ertzaintza ha localizado un total de 27 archivos en los que se observan imprudencias reiteradas, tales como "caballitos" prolongados durante adelantamientos en línea continua, invasiones del carril contrario y conducción de riesgo en el interior de túneles.
Entre los episodios constatados destaca un trayecto nocturno por la N-634 a la altura de Zumaia a 240 km/h, así como el paso por una semirotonda de la BI-3151, en Lemoiz, a casi 145 km/h mientras realizaba una maniobra sobre la rueda trasera.
Por su parte, la investigación centrada en el segundo conductor, de 24 años, atañe a la publicación de ocho archivos de vídeo grabados con una moto superdeportiva en Gipuzkoa y Nafarroa. Las imágenes recogen "hechos constitutivos de presuntos delitos contra la seguridad vial por conducir con temeridad manifiesta", con maniobras de alto riesgo localizadas en la autopista AP-8, a la altura de Astigarraga. En este punto de tres carriles, el implicado ejecutaba levantamientos de la rueda delantera dentro del túnel para posteriormente acelerar hasta marcar 255 km/h. En otras secuencias nocturnas registradas en el mismo emplazamiento, el vehículo alcanzó de forma consecutiva los 273 km/h y los 300 km/h.