Un trágico incendio intencionado registrado a las 20:55 horas del sábado en una habitación de la clínica psiquiátrica Padre Menni, ubicada en el barrio de la Rochapea en Pamplona, se ha cobrado la vida de una residente de 56 años y ha derivado en el traslado hospitalario de 18 personas por inhalación de humo. Las primeras investigaciones desarrolladas por la Policía Nacional permitieron la rápida detención de una paciente del propio centro asistencial como presunta autora del fuego, en un siniestro que obligó a desplegar un amplio operativo de emergencias y a reubicar a unos 50 usuarios.
Origen del fuego
El foco inicial de las llamas se localizó en una habitación de la planta baja del edificio Granada, uno de los tres inmuebles que integran el complejo sanitario en Pamplona. Tras recibir el aviso de alarma por parte de SOS Navarra, la central de emergencias movilizó a dotaciones de los parques de Bomberos de Trinitarios y Cordovilla, cuyos efectivos lograron sofocar las llamas poco tiempo después. A pesar de la rápida extinción del incendio en el cuarto donde se originó, la densa propagación del humo se extendió velozmente hacia las plantas superiores, provocando daños materiales de consideración e imposibilitando la estancia de los residentes.
La densidad de la humareda forzó el desalojo completo de la planta baja, la zona que resultó más perjudicada por el siniestro y lugar donde estaban ubicados todos los usuarios que posteriormente precisaron traslado urgente al centro hospitalario. Por el contrario, las plantas superiores del bloque afectado y los otros dos edificios que constituyen la clínica psiquiátrica no sufrieron desperfectos ni resultaron dañados.
Estado de los ingresados
Las consecuencias físicas sobre los residentes fueron inmediatas debido a la concentración de gases tóxicos en las instalaciones. De las 18 personas trasladadas de urgencia al Hospital Universitario de Navarra, una residente de 56 años falleció. Según la actualización del parte médico facilitado por el Departamento de Salud del Gobierno de Navarra, un total de 11 residentes continúan ingresados en distintas unidades hospitalarias.
Entre los pacientes asistidos, la situación de mayor gravedad corresponde a un residente de 62 años que permanece ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) con pronóstico grave. Asimismo, el reporte clínico detalla que dos residentes, una mujer de 37 años y un hombre de 58 años, continúan en la unidad de hospitalización psiquiátrica. Por su parte, un hombre de 65 años se encuentra en observación en Urgencias, mientras que otro paciente masculino de 52 años ha evolucionado de forma favorable y ha sido derivado desde observación a hospitalización convencional.
En total 15 residentes tuvieron que ser atendidos, de los cuales uno ya ha recibido el alta y ha podido retornar a su domicilio junto a seis trabajadores de la clínica que también resultaron afectados durante el suceso y que ya se encuentran recuperándose en sus casas.
Dispositivo de realojo
La envergadura del siniestro requirió la movilización de un amplio contingente de medios sanitarios y fuerzas de seguridad. El despliegue asistencial incluyó la intervención de dos ambulancias de soporte vital avanzado (SVA), seis ambulancias de soporte vital básico (SVB) y un equipo médico de urgencias. En los alrededores del centro se instaló además una carpa logística de Bidean para apoyar las labores de filiación y atención. La instrucción de las diligencias ha quedado a cargo de la Policía Nacional, en una actuación que contó con la colaboración de la Policía Municipal de Pamplona.
La inhabilitación de la planta afectada obligó a articular de inmediato un dispositivo de realojo para cerca de 50 pacientes. Un grupo de quince residentes fue trasladado a la unidad de media estancia ubicada en el barrio de la Chantrea, mientras que otros usuarios fueron alojados en el Hogar Zizur y en dependencias habilitadas en otras zonas de la propia clínica. Ante la urgencia de la situación, los responsables del centro llamaron a todo el personal que se encontraba de libranza para colaborar en los traslados y el acomodo de los usuarios. Asimismo, diversos familiares acudieron a las inmediaciones y manifestaron su disposición a acoger a los residentes en sus propios domicilios, mientras la clínica lograba contactar con todos los hospitalizados e informar a los allegados.
Reacciones institucionales y condolencias de la Fundación
Pasada la medianoche, la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, y la consejera de Derechos Sociales, Carmen Maeztu, se desplazaron hasta el centro sanitario de la Rochapea para conocer de primera mano el alcance de los daños y supervisar la coordinación de los servicios públicos.
Por su parte, la Fundación Hospitalarias Navarra manifestó su profundo pesar por el fallecimiento de la usuaria de 56 años, expresando sus más sentidas condolencias a la familia y deseando una pronta recuperación a las personas afectadas. La entidad remarcó que trabaja intensamente para acompañar a los allegados y recuperar la normalidad en el centro con totales garantías de seguridad. Finalmente, la Fundación trasladó su agradecimiento al personal de la clínica movilizado para reforzar la atención, así como a los Bomberos de Navarra, equipos sanitarios, Bidean, Policía Nacional, Policía Municipal y al Ejecutivo foral por su rápida intervención.