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"Hay voces interesadas en denostar la palabra 'feminista' para frenar el avance de la igualdad"

El incremento de discursos reactivos y la violencia en el entorno digital amenazan con erosionar lo conseguido en el ámbito de la igualdad
Miren Elgarresta, directora de Emakunde / Natalia García Zamora

El feminismo se enfrenta a una paradoja: mientras los avances legales se vuelven cada vez más sólidos, el incremento de discursos reactivos y la violencia en el entorno digital amenazan con erosionar lo conseguido. Bajo el lema “Dale espacio a la igualdad”, la directora de Emakunde, Miren Elgarresta, analiza la necesidad urgente de proteger los logros feministas frente a la banalización de la violencia machista. Desde el reto de la corresponsabilidad en los cuidados hasta la preocupante desafección de una parte de la juventud hacia la etiqueta feminista, Elgarresta reivindica el feminismo no como una lucha de identidades, sino como un motor de bienestar imprescindible para toda la sociedad.

El lema de este año, “Dale espacio a la igualdad”, reivindica la necesidad de cuidar, proteger y ensanchar el hueco del feminismo en nuestra sociedad. ¿En qué ámbitos sigue necesitando el feminismo más espacio?

La campaña de este año tenía como objetivo poner en valor todos los logros que se han alcanzado en nuestra sociedad. Ante la amenaza que ya venimos advirtiendo desde hace unos años, la amenaza sobre todo que se está acumulando a través de mensajes contrarios a la igualdad, que banalizan la violencia machista y que incluso ridiculizan el feminismo y son contrarios precisamente a las políticas de igualdad; ante ese contexto y ante ese incremento de mensajes sobre todo en el espacio digital y con un público objetivo muy identificado, que son los jóvenes, vimos necesario poner en valor todos los logros y todos los ámbitos en los que los hemos conseguido pero, por supuesto, también transmitiendo que esos logros no están totalmente garantizados, consolidados, por lo tanto es necesario no sólo cuidarlos sino que también tenemos que seguir ensanchando, ampliando y avanzando porque todavía en nuestra sociedad no hemos alcanzado la plena igualdad entre hombres y mujeres.

Como mencionas, la violencia no solo no cesa sino que muta y, en este sentido, estamos viendo ese repunte de la violencia digital. ¿Está la actual Ley de Igualdad preparada para estas nuevas formas de agresión? 

 Contamos con una nueva ley para la igualdad que se aprobó en el 2022, formalmente con un texto refundido desde el 2023, que ya recoge todos los tipos de violencia y también, cómo no, la violencia en línea. Tenemos que pensar que la violencia que ocurre en línea no es distinta de la violencia que tiene lugar en el espacio offline, en el espacio físico. Utiliza los mismos mecanismos de coerción, de acoso y de control de las mujeres, solo que en el caso del espacio digital esa violencia se escuda en el anonimato. A los agresores les viene muy bien esa distancia que aparentemente existe en línea, pero tenemos que entender que esa violencia digital también tiene su traslado al espacio físico y que estamos hablando de la misma violencia aunque sea en espacios diferentes. Por eso, debemos estar y estamos ya en el universo online porque nuestro trabajo, nuestras relaciones y nuestra vida se está dando ya en este espacio.

La violencia que ocurre en línea no es distinta de la violencia que tiene lugar en el espacio offline

Respecto a la reciente polémica sobre Grok -la Inteligencia Artificial (IA) de la red social X- que modificaba imágenes de mujeres sin su consentimiento. ¿Se dan pasos para regular la IA también desde la perspectiva feminista?

Desde luego, lo que tenemos que hacer es trabajar para que los derechos de las mujeres estén garantizados en todos los ámbitos y también en las redes sociales, como no. Y será necesario, desde luego, trabajar para que esos derechos estén garantizados, sean en unas redes sociales o en otras, en el ámbito normal o en el digital. Estamos hablando de la misma violencia y, por tanto, tal y como está perseguida en nuestro ámbito diario, también deberemos perseguirlo en el espacio digital.

Además de ganar espacio, la campaña también habla de proteger el feminismo en los ámbitos en los que ya se está trabajando, porque hay terrenos que aún son pantanosos, como es el de los cuidados. ¿Cuáles son los pasos concretos que se dan para que el cuidado deje de ser una carga invisible sobre los hombros de las mujeres?

Ese es uno de los grandes retos que se tiene tanto en el feminismo como en las políticas públicas de igualdad. Euskadi ha dado importantes pasos estos últimos años, sobre todo, en lo que es la incorporación de la perspectiva de género en el ámbito de los cuidados. Emakunde lleva trabajando muchísimos años en la promoción de la participación equitativa del trabajo de los cuidados en el ámbito del hogar entre hombres y mujeres y en la promoción de las medidas de conciliación pensadas, no para un uso exclusivo de las mujeres, sino para que se haga uso de la conciliación desde un punto de vista de la corresponsabilidad entre hombres y mujeres. Hay políticas que se han puesto en marcha precisamente para promover la participación de los hombres en el ámbito de los cuidados y, de hecho, creo que ha habido cambios significativos. De hecho, ha habido un punto de inflexión porque, hasta el momento en que se aprueban los permisos de paternidad remunerados, llevábamos décadas en que la participación de los hombres en el ámbito de cuidados no superaba el 5%, se mantenía estanco. A raíz de que se pone en marcha una política de estas características, encontramos que a día de hoy se acerca casi al 20% la participación de los hombres en el ámbito de los cuidados de menores. Creo que todavía hay trabajo para hacer en lo que respecta a los cuidados de mayores y tenemos que seguir ahondando en esta cuestión, porque hay mucho camino que recorrer y creo que de la misma manera que las mujeres participan hoy prácticamente en igualdad de condiciones en el ámbito laboral, en el ámbito de los cuidados los hombres tienen que asumir esa parte en igualdad de condiciones que las mujeres. 

De la misma manera que las mujeres participan hoy prácticamente en igualdad de condiciones en el ámbito laboral, en el ámbito de los cuidados los hombres tienen que asumir esa parte en igualdad de condiciones que las mujeres

¿Se trabaja para que ese “espacio” que reclama el feminismo incluya también las realidades de las mujeres migrantes, con discapacidad o en situaciones de vulnerabilidad? 

Esa es una cuestión que precisamente ha tenido un reflejo muy claro en la nueva ley para la igualdad en Euskadi y lo que viene a representar es el principio de la interseccionalidad. Con este principio de la interseccionalidad lo que estamos representando es que más allá de la condición de mujer, existen otros ejes de discriminación que también actúan y que son factores que inciden también en una mayor vulnerabilidad para las mujeres. En ese sentido, por poner un ejemplo, en lo que corresponde a las campañas de sensibilización que promocionamos desde Emakunde, se cuida muchísimo la imagen de las mujeres que estamos aportando en estas campañas, cuidando en todo momento la diversidad que representamos las mujeres en todos sus aspectos. Y como en esto, también es muy importante que en el resto de las políticas sectoriales este principio de interseccionalidad se tenga en cuenta, aun sabiendo que supone un factor de complejidad a la hora de definir las políticas, pero es necesario que en el momento de la definición de la política se tenga en cuenta qué impactos pueden tener, más allá de los impactos por el mero hecho de ser hombres o mujeres, el resto de estos factores porque las políticas no son neutras a ellos.

Recientemente se han conocido datos del barómetro de juventud y género de 2025, en el que solamente el 38,4% de la juventud de entre 15 y 29 años se identifica como feminista, un dato que desde 2021 baja 12 puntos porcentuales, pero luego el 65,7% afirma que la igualdad entre hombres y mujeres contribuye a hacer una sociedad más justa, que es precisamente lo que representa el feminismo. ¿Se está fallando al transmitir la idea del feminismo?

Creo que en estos datos tenemos que matizar más. En el momento en el que salen a la luz estas cifras, que son en el marco del Estado y son sensiblemente mejores en Euskadi, la misma directora de Fundación Fad Juventud, que es la entidad que ha hecho este análisis, aclaraba que los datos sí que reflejan que la juventud asume en su vida cotidiana un marco de aspectos y actitudes igualitarias; sin embargo, a la pregunta de si se sienten feministas, vemos que el porcentaje se reduce. Tenemos que tener en cuenta que la palabra “feminismo” ha sido muy denostada históricamente y aún lo sigue siendo. Todavía no se entiende bien qué representa el feminismo y tenemos que seguir insistiendo y subrayando que el objetivo principal del feminismo es la consecución de la igualdad entre hombres y mujeres. En ese sentido, no tendría que haber dudas, pero todavía existen voces que tienen un interés precisamente en denostar aún más la palabra “feminista” y el objetivo que se pretende lograr, que es, nada más y nada menos, que un objetivo de bienestar general para toda la sociedad. 

Todavía no se entiende bien qué representa el feminismo y tenemos que seguir insistiendo y subrayando que el objetivo principal del feminismo es la consecución de la igualdad entre hombres y mujeres

Además, casi la mitad (49,2%) de la juventud cree que el feminismo es una herramienta de manipulación política y el 52,8% de los hombres jóvenes siente que ha llegado tan lejos la promoción de la igualdad de las mujeres que ahora se discrimina a los hombres. Esto parece tener vinculación con el auge de discursos reactivos en redes sociales. ¿Cómo podemos contrarrestar los referentes que presentan el feminismo como un ataque a la identidad masculina en lugar de como una liberación colectiva?

Euskadi también hizo y Emakunde promovió con esta misma fundación, Fad de Juventud, el año pasado un trabajo, llamado “La caja de la masculinidad”, cuyo análisis apuntaba a que en la franja de edad de 15 a 29 años parecía que había un retroceso o que estos jóvenes asumían actitudes de esa masculinidad hegemónica tradicional. Precisamente la juventud en esa fase se comunica y se relaciona a través de las redes sociales, que es donde existe mayoritariamente una gran difusión de mensajes antifeministas que banalizan la violencia machista. Por eso, una de las recomendaciones que ya se apuntaba en ese trabajo era la de crear espacios libres de esos mensajes para poder trabajar una pedagogía feminista que realmente los contrarreste y podamos mostrar cuál es la información real y los intereses que hay detrás sobre estos mensajes que van en contra de la igualdad de mujeres y hombres.

Recientemente se ha viralizado un vídeo de Rosalía, que no es un referente contrario al feminismo, en la que ella misma se intentaba desvincular de la etiqueta de “feminista”. Es preocupante la distancia que estamos empezando a tomar las propias mujeres dentro del movimiento.

El acercamiento hacia estos mensajes antifeministas claramente también está afectando a las mujeres. Estamos viviendo además un momento de permanente polarización del que yo creo que debemos alejarnos, porque es necesario generar debates constructivos, no destructivos, no rivalizar ideas sobre otras ideas. Personas como Rosalía, como cualquier persona con un gran impacto social, influyen mucho sobre el resto de la sociedad y tienen realmente un gran peso, es importante el mensaje que transmiten, pero eso no es suficiente, necesitamos trabajar de una manera mucho más estructural en los diferentes ámbitos, en el ámbito social, político, cultural, deportivo… y es la única manera que hace posible que una sociedad realmente esté cohesionada en valores de derechos fundamentales, tanto para hombres como para mujeres.

¿Podríamos decir que el objetivo que aún le falta a Emakunde es el de educar en el feminismo?

Bueno, de hecho llevamos muchos años trabajando con los planes de coeducación en el ámbito de la educación formal, pero cuando hablamos de educación estamos hablando de una educación en la igualdad y esto se tiene que transmitir también en las familias, porque la igualdad comienza desde ahí para que pueda proyectarse en la sociedad. 

08/03/2026