Bizkaia

Hablar de la muerte para vivir sin miedo

La lekeitiarra Nere Erkiaga impulsa Hil Arte Bizi, una iniciativa que invita a pensar la muerte antes del duelo y desde lo colectivo, a través de talleres y encuentros que buscan reducir el miedo y ganar autonomía
Nere Erkiaga, creadora del proyecto Hil Arte Bizi
Nere Erkiaga, creadora del proyecto Hil Arte Bizi / HIL ARTE BIZI

Actualizado hace 10 minutos

Hablar de la muerte sigue siendo, para muchas personas, una frontera incómoda. Un territorio del que se huye por miedo o desconocimiento y que, precisamente por eso, suele quedar fuera de la conversación pública. En ese silencio social, marcado por el tabú y la falta de referentes, se sitúa desde hace años el trabajo de Nere Erkiaga, natural de Lekeitio e impulsora del proyecto Hil Arte Bizi, una iniciativa que propone generar cultura sobre la muerte para vivirla, y vivir, de una forma más consciente y humana.

Erkiaga lleva doce años reflexionando en torno a la muerte, aunque Hil Arte Bizi nació hace algo más de tres años. Su punto de partida es claro: la muerte apenas se nombra y esa ausencia de palabras tiene consecuencias. “El problema es que, por desconocimiento o por miedo respecto a este tema, acabamos creando espacios inhumanos sin quererlo”, apunta.

A su juicio, el tabú que rodea hoy a la muerte funciona de manera similar al que durante décadas afectó a la sexualidad femenina y al conocimiento del propio cuerpo de las mujeres. Cuando no se habla, no se aprende. “Un tabú arrasa con todo el conocimiento que podríamos tener sobre un tema”, señala, y ese desconocimiento acaba generando un sufrimiento añadido que, “en muchos casos, podría evitarse".

Erkiaga cuenta con formación en tanatología, desarrollo comunitario y transmisión cultural, tres ámbitos que hoy dialogan de manera constante en su trabajo. Desde ahí aborda la muerte como una realidad compleja, atravesada por dimensiones sociales, sanitarias, legales y culturales. La muerte, resume, no es solo duelo, y “hay muchos ámbitos que la atraviesan y que necesitamos conocer para poder situarnos mejor ante ella”.

Dos líneas de trabajo

De esa combinación nace Hil Arte Bizi, un proyecto en euskera que se articula en dos grandes líneas de trabajo. La primera son los talleres dirigidos a la ciudadanía, concebidos como recorridos de varias sesiones, normalmente cuatro u ocho, y orientados al empoderamiento a través del conocimiento. “En los talleres nos centramos sobre todo en los derechos de las ciudadanas y ciudadanos”, explica, con condiciones de participación que varían según el municipio y que son definidas por los ayuntamientos.

No se trata de terapia ni de acompañamiento psicológico, el enfoque es otro: Erkiaga ofrece información sobre distintos ámbitos de la muerte y, a partir de ahí, se abre un espacio de reflexión compartida. Se habla de testamentos, de la organización tras la muerte, de la vida digital, de los derechos en el sistema sanitario, de “cómo queremos que se cuide nuestro cuerpo o de cómo deseamos que sean los últimos momentos”. Son cuestiones prácticas que rara vez se abordan en público. “Hablamos de temas muy prácticos, y hay mucha información que se desconoce y que deberíamos conocer”, subraya.

Participantes en uno de los talleres de Hil Arte Bizi

Participantes en uno de los talleres de Hil Arte Bizi HIL ARTE BIZI

En ese recorrido, las personas participantes no reciben respuestas cerradas, sino herramientas para colocarse mejor ante la muerte desde la información y el intercambio de experiencias. El objetivo no es eliminar el miedo, que Erkiaga considera una emoción natural, sino diferenciarlo del temor construido socialmente. “El miedo a lo desconocido forma parte de la vida, pero todo ese imaginario terrorífico que hemos heredado se puede desmontar”, explica. El conocimiento, sostiene, permite mirar la muerte “más en lo real y menos desde lo monstruoso”.

La segunda línea del proyecto es colectiva y se dirige a municipios, barrios, escuelas o residencias. Ese trabajo comunitario se articula a través de procesos participativos, una metodología con la que Erkiaga propone a cada comunidad detenerse, reflexionar y pensar de forma conjunta su relación con la muerte. Son dinámicas que pueden servir para analizar la situación existente, abrir conversaciones o diseñar líneas de actuación, y que permiten activar el conocimiento colectivo y las responsabilidades compartidas. “Una comunidad tiene un potencial enorme para crear cultura sobre la muerte”, explica, y estos procesos ayudan a convertir ese potencial en mejoras concretas desde lo local.

Junto a los municipios, señala dos espacios con un potencial especialmente significativo. Por un lado, las escuelas, donde se puede trabajar la muerte antes de que aparezca el duelo. “La escuela tiene la capacidad de crear cultura y de contribuir a que niños y niñas nazcan y crezcan libres de ese tabú”, señala. Para ellos, la muerte puede ser el dolor de la pérdida, “pero no toda esa negritud ni ese terror que hemos construido socialmente”. Por otro lado, las residencias, donde repensar la relación con la muerte permitiría reducir la soledad y garantizar una mayor dignidad en el final de la vida. “También ahí hay un potencial enorme para hacerlo mejor”, sostiene.

Desde su puesta en marcha, Hil Arte Bizi ha llegado a distintos municipios de Bizkaia, Gipuzkoa y Navarra. En la comarca de Lea-Artibai, Erkiaga ha desarrollado talleres en Lekeitio, Ispaster, Amoroto, Gizaburuaga y Etxebarria, y tiene previsto llevar el proyecto a Markina-Xemein donde se presentará el próximo miércoles, 11 de febrero, y las sesiones comenzarán en marzo, aunque es en su localidad natal donde ha adquirido mayor continuidad.

Hil Arte Bizi Topaketak

Con el apoyo del Ayuntamiento de Lekeitio, Erkiaga ha impulsado Hil Arte Bizi Topaketak, un ciclo de seis sesiones que combina talleres y procesos participativos. El programa, iniciado en diciembre de 2025, ha celebrado hasta ahora cuatro encuentros. En cada sesión se aborda un tema distinto, a partir de una breve contextualización inicial y de conversaciones abiertas en formato de entrevista o mesa redonda, protagonizadas por vecinas y vecinos del municipio, bien desde su experiencia personal o desde su trayectoria profesional.

Sesión de un proceso participativo de Hil Arte Bizi, orientado a la reflexión colectiva.

Sesión de un proceso participativo de Hil Arte Bizi, orientado a la reflexión colectiva. HIL ARTE BIZI

En el desarrollo de los encuentros, hasta ahora se ha hablado de los tabúes en torno a la muerte, del testamento, de experiencias de acompañamiento en el final de la vida, del sector funerario y del cuidado del cuerpo. Las dos sesiones restantes abordarán las despedidas religiosas y las despedidas libres o autoorganizadas, poniendo el foco en los cuidados, las dificultades y los recursos necesarios para que estos procesos puedan vivirse de forma más consciente.

La valoración que Erkiaga recibe de su trabajo es, de forma general, “muy positiva”, especialmente en los casos en los que las personas llegan con temor. “El feedback que recibo es que sí se produce un cambio”, explica. La mayoría de participantes son mujeres, con una media de edad en torno a los 65 años, aunque también acuden mujeres jóvenes y personas mayores. Hay hombres, menos, pero también participan. “A muchas no les mueve una inquietud puntual, sino el deseo de poder decidir por sí mismas en todo lo que tiene que ver con la muerte”, señala.

El camino recorrido

Ese trabajo se enmarca en una trayectoria más amplia. Antes de poner en marcha Hil Arte Bizi, Erkiaga impulsó en 2018 Hil Argi Elkartea, una asociación sin ánimo de lucro y de base voluntaria nacida con el objetivo de promover una mayor responsabilidad social ante la muerte. Con el tiempo, el colectivo ha ido centrando su labor especialmente en la muerte infantil.

Desde Hil Argi Elkartea, Erkiaga participó también en el programa Faktoria de Euskadi Irratia durante el curso 2020-2021. Fueron 41 espacios radiofónicos, en plena pandemia, en los que se optó por hablar de la muerte desde un tono cotidiano y no dramático. “No hablábamos desde el duelo ni desde el drama, sino desde la vida”, explica Erkiaga, en contraste con una actualidad marcada por la tragedia.

Según Erkiaga, “la mayor parte del tiempo no estamos en duelo”, y ese tiempo es para aprender a vivir y también a morir, porque, como concluye, “la muerte no es lo contrario de la vida, sino del nacimiento”.

2026-02-07T18:41:47+01:00
En directo
Onda Vasca En Directo