La figura de Daniel Rino está unida al fútbol y al atletismo en Elgoibar, pero a esa trayectoria se le añade ahora al golf, con el recién estrenado título de campeón de Euskadi (5ª categoría). Lo que se inició como un contacto casual con el golf se ha convertido en una auténtica pasión para Daniel Rino, como deja de manifiesto en esta entrevista, en la que da cuenta de los que significa para él este deporte.
¿Cómo comenzó su relación con el golf?
Todo empezó en unas comidas que acostumbraba a hacer con profesores del IMH en un restaurante de Oñati. Había un campo de golf y, en una ocasión, en vez de hacer una sobremesa jugando al mus, nos animamos a pegar unos golpes a la bola. Allí se me inoculó el virus por golf. Tanto que me animé a conseguir un hándicap para tener la ocasión de competir y participar en torneos amateurs.
¿Cómo ha sido el proceso de aprendizaje desde aquellos primeros golpes en Oñati?
Conté con la ayuda de un profesor para conseguir el hándicap, pero fueron pocas horas. Una vez que lo obtuve, seguí preparándome por mi cuenta. Primero alquilaba material y luego ya compré palos de segunda mano para seguir practicando, ya que, al igual que en otros deportes, la práctica es clave para la mejora. El golf te exige repetir, ser constante, equivocarte, aprender de los errores, y volver a practicar hasta que vas entendiendo cada golpe, las trayectorias y la forma de afrontar cada recorrido.
“ El año pasado terminé en decimoquinto lugar en el Campeonato de Euskadi y este año me he llevado la alegría de lograr el título ”
Sorprende que un elgoibartarra juegue al golf, cuando ni en esta localidad ni en la comarca hay instalaciones de este deporte.
Hay más gente de la que creemos que juega al golf en Elgoibar. Carecemos de instalaciones, pero la gente busca alternativas en otras localidades y provincias próximas para jugar.
Detrás del golf hay un aura de deporte elitista. ¿Cuánto hay de cierto en esta afirmación?
Puedes hacerte con un juego de palos por 200, 300, 400 o 500 euros. A partir de ahí, como en todos los deportes, puedes gastarte lo que quieras. Más complicado es tener acceso a los campos. No hay muchos campos municipales y una jornada en un campo privado puede costarte de 90 a más de 100 euros. Luego tienes la opción de competir en torneos o hacerte socio de un club. En este caso, puede resultarte rentable si vas a jugar en muchas ocasiones una vez que te has hecho socio.
Gran aficionado al deporte
¿Le ayudó haber practicado anteriormente otros deportes para iniciarse en el golf?
Siempre me ha gustado el deporte. Fútbol, atletismo y otros muchos deportes han sido parte de mi vida. Creo que haber jugado a pala me ha ayudado a la hora de practicar el golf. El golpeo de la bola en el golf con el palo guarda cierta relación con el golpeo de la pala que facilita la adaptación a este deporte.
¿Puede que haber jugado a pala influyera en la consecución de otro de los premios que ha logrado en su corta carrera?
Ja, ja, ja, ja. No lo sé, pero es cierto que gané un título al drive más largo, con una distancia de 240 metros, en una competición.
¿Cómo ha evolucionado desde los primeros golpes en Oñati hasta ahora?
Lo habitual es empezar a competir con un hándicap de 36. Es decir, si para completar un recorrido estándar de 18 hoyos se establece un par de 72, tener un hándicap de 36 significa que, de forma orientativa, puedes completar el recorrido en 108 golpes cuando juegas a tu nivel. Actualmente tengo un hándicap de 30,2 y voy bajándolo poco a poco.
“ El golf te exige repetir, ser constante, equivocarte, aprender de los errores y volver a practicar para lograr la mejora que buscas ”
Esa evolución ha tenido reflejo en un logro importante. Acaba de proclamarse campeón de Euskadi de quinta categoría.
Llevo cuatro años participando en un circuito de torneos de quinta categoría. El año pasado me hice con el decimoquinto puesto en esta misma competición, por lo que lograr el título ha sido una enorme alegría para mí. Ahora, como campeón de Euskadi, me toca disputar el Campeonato de España en Madrid, a finales de octubre.
Los valores del golf
¿Qué valores le ha transmitido el golf?
Sobre todo, constancia y capacidad de aprender de los errores. En golf los errores aparecen continuamente, pero es clave olvidarlos y pensar en el siguiente golpe. Si te obsesionas con el fallo, estás perdido, ya no vas a dar un golpe a derechas. Es clave controlar las emociones. He jugado al fútbol y los nervios que siente un golfista al tratar de embocar una bola decisiva son equiparables a los de un futbolista que tiene que lanzar el penalti que le puede dar la victoria a su equipo. El futbolista ve que se empequeñece la portería y el jugador de golf siente algo muy parecido.
El golf también tiene su parte de exigencia física. ¿Cómo vive ese apartado del deporte?
Cuando juegas un recorrido completo de 18 hoyos, estás obligado a caminar bastante. Normalmente son siete u ocho kilómetros, pero pueden llegar a ser diez si ese día no estoy acertado con el driver y me toca andar de un lado para otro detrás de la bola.
¿Hasta qué punto ha influido el golf en su manera de viajar y disfrutar del tiempo libre desde que se inició en este deporte?
Conoces a mucha gente. Coincides en diferentes torneos y se termina generando una relación a raíz de la afición al golf. También se ha integrado en nuestras vacaciones, más ahora, que estoy jubilado. Afortunadamente, mi mujer también lo practica. Hemos viajado a lugares como Menorca, el Algarve, Cádiz, Huelva o Cáceres teniendo en cuenta que contaban con campos para poder jugar al golf.