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El viaje comienza a los pies del famoso albergue de Logibar, situado a unos tres kilómetros del pintoresco municipio de Larrau (Larraine). Desde este punto, por donde discurre el sendero de gran recorrido GR 10, la caminata se adentra de lleno en la alta montaña flanqueada por las frondosas laderas de un hayedo atlántico de una belleza casi irreal.
Los primeros pasos siguen el curso del río Olhadubi, pero el terreno no tarda en encresparse. La senda gana altura con rapidez a través de rampas empedradas, escalones tallados en la roca y tramos con cables de acero a modo de pasamanos para asegurar el paso sobre las piedras húmedas. A medida que el bosque se abre, el río pasa a un segundo plano mientras el abismo gana altura.
Holtzarte.
El premio de la excursión aparece suspendido a 588 metros de altitud: la pasarela colgante de Holtzarte. Salvar sus 67 metros de longitud supone caminar sobre un vacío de 150 metros de caída libre. Concebido originalmente en 1884 por los madereros de la zona para trasladar los troncos talados en los bosques altos y reconstruido tras el paso del ciclón Xynthia en 2010, este puente nos regala una de las panorámicas más espectaculares de toda la cordillera.
Dos opciones para completar el itinerario
La travesía hasta el puente y el regreso al punto de partida por el mismo camino suma un total de 4,6 kilómetros (unas dos horas de caminata) de dificultad media, donde conviene prestarle mucha atención en los descensos para evitar resbalones. Se trata de una ruta a la que hay que ir preparado y a la que convieneir en un buen estado de forma.
Para los montañeros más experimentados que busquen un plan de día completo, la ruta puede transformarse en un bucle circular de 11 kilómetros (alrededor de cinco horas y media de marcha). Este trazado rodea las profundidades de la garganta, cruza el puente de Olhadibi y sube entre prados hasta la cabaña de Ardakotxea. El regreso nos lleva en descenso bajo el bosque de Holtzarte, cruzando arroyos, cascadas y tramos embarrados donde unos buenos bastones de trekking serán más que necesarios.
Qué ver y hacer en los alrededores
La visita a la pasarela de Holtzarte es la excusa perfecta para descubrir un entorno natural y cultural inolvidable. A escasos quince kilómetros se encuentra la Garganta de Kakueta, en el municipio de Sainte-Engrâce, una monumental brecha de dos kilómetros que ofrece un recorrido acondicionado sobre pasarelas de madera pegadas a la pared vertical y que culmina en una cueva gigante y una cascada de más de veinte metros.
En el mismo valle se encuentra Sainte-Engrâce y su iglesia románica, una localidad que conserva una joya arquitectónica del siglo XI, antigua parada de peregrinos del camino de Santiago, famosa por su cementerio espectacular. También merece la pena acercarse al Puerto de Larrau y el Pico de Orhi, donde la carretera que conecta Zuberoa con el valle navarro de Salazar alcanza uno de sus puntos más únicos. Este es, además, un punto de partida idóneo para ascender al pico Orhi, de 2.017 metros, considerado el primer 'dosmil' de la cordillera. Por último, Maule, la capital histórica de la comarca, es una opción a tener en cuenta por su fortaleza medieval, construida en lo alto de una colina, y por su tradición en la fabricación alpargatas.