Un domingo cada mes, un grupo de personas se reúne en la calle para dibujar el entorno. Garabateando Bidasoa ha creado una pequeña comunidad de artistas y aficionados que dibujan juntos desde 2017. Este febrero, la iniciativa, impulsada por la artista Juncal Alfonso, alcanza un hito poco habitual en proyectos culturales autogestionados: celebrará su encuentro número cien.
La idea nació de una necesidad compartida. Alfonso formaba parte del colectivo artístico Otzazki, en Hondarribia, y se dio cuenta de que, al igual que ella, otras personas sentían el deseo de salir a dibujar al aire libre. Así comenzó a organizar estas reuniones, con el objetivo de que quien sintiera pudor por exponerse a dibujar en la calle formara parte de un grupo que le arropara.
En aquel momento, en la zona no existía nada parecido. “Después han surgido algunos en Donostia y en Iparralde, con los que hemos hecho encuentros, pero entonces no había”, señala Alfonso.
Misma estructura y filosofía
La estructura se ha mantenido prácticamente intacta desde el inicio. Normalmente se reúnen el tercer domingo de cada mes, de 11.00 a 13.00 horas. “Se trata de coger un poco ese patrón a seguir: una quedada al aire libre, abierta a todo el mundo con cualquier nivel artístico, y dibujar en ese lugar. Luego hacemos una puesta en común, comentamos y compartimos nuestras técnicas”.
Garabateando, el nombre que Alfonso escogió desde el inicio, encierra una declaración de intenciones. “Quería dar importancia al hecho del garabato, no al dibujo exacto y perfecto”, explica. “Garabateando suena cercano. La idea era que la gente que tuviera dudas o miedos a la hora de salir a la calle a dibujar no tuviera esa presión”.
Alfonso destaca igualmente que Garabateando es “un grupo libre”, y que con el tiempo se ha consolidado un número estable de integrantes. Además, el grupo es participativo y los lugares a los que se acude cada mes se deciden entre todos, priorizando siempre que se encuentren en la comarca y que sean accesibles para todas las personas.
Juncal Alfonso en la exposición que se encuentra actualmente instalada en la galería Otzazki de Hondarribia.
En cada cita suelen reunirse entre 12 y 15 personas, aunque el grupo es mucho más amplio. “Cada uno viene cuando puede”, afirma Alfonso. Hay profesionales del dibujo y la ilustración, pero también personas que están empezando. Para ella, esa mezcla resulta fundamental. “Tiene que ser un grupo diverso, de todos los niveles, porque se trata de eso”. Al mismo tiempo, la comunidad no está integrada únicamente por gente de la zona, sino que también viene gente de otros lugares, como Ataun, Idiazabal o diversos puntos de Lapurdi.
A lo largo de estos años, quienes participan en Garabateando también han tratado de apoyar otras propuestas culturales. Por este motivo, cuando se organiza alguna, intentan acudir para desarrollar allí su encuentro mensual. “Por ejemplo, el pasado octubre participamos en las Jornadas Europeas de Patrimonio que se celebraron en Hondarribia. Hicimos lo que hacemos siempre: dibujar al aire libre, y estuvo muy bien porque alcanzó a más personas y nos dio mucha visibilidad”, explica Alfonso.
Además, los trabajos realizados durante las sesiones de Garabateando se han mostrado en varias exposiciones en Otzazki y en Arma Plaza Fundazioa, en Hondarribia, y también en Hendaia, en la sala Mendizolan.
Celebrando los cien encuentros
Para celebrar los cien encuentros, el grupo ha alquilado una casa rural en Sunbilla, donde se dedicarán a dibujar durante el próximo fin de semana. “Iremos 13 personas desde el viernes, aunque el domingo vendrá más gente a pasar el día”, comenta Alfonso.
Además, han instalado una exposición en Otzazki, que puede visitarse hasta el 22 de febrero, y que reúne cuadernos y dibujos de distintas sesiones, tanto en carboncillo, acuarela y lápiz, así como otros en los que se combinan técnicas, reflejo de la diversidad del grupo. La muestra podrá visitarse hasta el 22 de febrero los sábados de 11.30 a 13.30 y de 17.30 a 19.30 horas y los domingos solamente por la mañana.
Mirando al futuro, Alfonso tiene claro que el camino pasa por seguir tejiendo redes. Le gustaría que en Gipuzkoa se organizaran jornadas formativas con profesionales del cuaderno de viaje, como ocurre en otros lugares del Estado. “Sería ideal que alguna administración organizara unas jornadas intensivas que nos permitieran seguir avanzando”, reconoce. Mientras tanto, tiene claro que los encuentros de Garabateando continuarán celebrándose de la misma forma, como un grupo que recibirá con los brazos abiertos a cualquiera que quiera sumarse a él.