Actualizado hace 8 minutos
Füchse Berlin repite en la finalísima del Lanxess Arnea de Colonia al derrotar al vigente campeón y ganador de la Bundesliga, el Magdeburgo, en la primera semifinal de la Machineseeker EHF Champions League disputada este sábado. El equipo capitalino repite presencia en el choque definitivo después de que su guardameta Dejan Milosavljev impidiera con seis paradas en los últimos 10 minutos la tercera victoria del Magdeburgo en sus duelos directos esta temporada.
La semifinal, la reedición de la final de la pasada temporada, enfrentaba al campeón y al subcampeón de la Bundesliga. Un histórico del balonmano alemán con permiso de Gummersbach o THW Kiel contra la nueva gran referencia que, con una envidiable estructura de cantera con la que los millones no solo van al primer equipo (jugará la final de la Champions juvenil ante GOG al derrotar 35-27 a Veszprém). Quién sabe si, con todo el respeto que da tener que esperar a los años para identificar los cambios de rasante, esta semifinal supondrá un sorpasso a favor de un equipo que tiene atado, entre otros, a Dika Mem.
SC Magdeburgo y Füchse Berlin, antes del partido de semifinales de la EHF Final Four de la Champions League
Al inicio pesado del Magdeburgo, que llevó al 1-1 del primer parcial ese choque con tanteador bajo como reconoció en la víspera el navarro Sergey Hernández, le sucedieron jugadas velocísimas que solo pueden firmar balonmanistas de este nivel. No solo cuando los rojiverdes querían beneficiarse de la exclusión de Max Darj o los capitalinos de la de Jonsson, sino con contragoles de bellísima y fugaz factura como Av Teigum en el 7-8.
La otra clave de la tarde residía en las porterías, que salvo una parada del navarro Sergey Hernández no habían asomado. Al filo del minuto 15 paró con las dos manos arriba Milosavljev a Saugstrup y a la contra, el balonmanista feroés firmó el 8-10 para los berlineses, primera renta del partido superior al gol.
Hubo tiempo para lanzamientos supremos, como el de Felix Claar en el 10-11 o el siguiente gol de Freihöfer para acabar un gran ejercicio colectivo de continuidad por el extremo izquierdo. Como quien da un cambiazo en el examen, Füchse estaba consiguiendo quitar el guion de partido de Magdeburgo e imponer el suyo a costa de una velocidad que le hizo cometer algunos errores.
Aguantó Magdeburgo liderado por Gísli Kristjánsson en ataque sin que su técnico, Bennet Wiegert pidiera tiempo muerto, la cuerda del 10-13 voló al 12-13, reacción que Gidsel atemperó con el 12-14 del minuto 22.
Para entonces, ambos entrenadores decidieron cambiar sus porterías: primero Nicolaj Krickau dio entrada a Lasse Ludwig y después, Wiegert a Matej Mandic. Ambos tuvieron tiempo para sacar algún balón rumbo al descanso que aún añadieron más pimentón al plato: 17-19.
Ficha técnica
35 - SC Madeburg (17+18). Sergey Hernández, Hornke (5), Magnússon (9), Kristjánsson (5), Claar (4), Musche (2), Saugstrup (4); Lagergren (6), Zehnder, Petterson, Jónsson, Weber, Mertens, O'Sullivan, Bergendahl.
40 - Füchse Berlin(19+21). Milosavljev, Hákun av Teigum (5), Gidsel (9), Darj (1), Marsenic (2), Andersson (7), Lichtlein (5); Ludwig, Freihöfer (8), Langhoff (2), Prantner, Ariño, Grøndahl, Chete, Herburger, Pichiri.
Árbitros. Ivan Pavicevic y Milos Raznatovic (Montenegro), con Urmo Sitsi y Øyvind Togstad como delegados de la EHF. Por parte de Magdeburgo, excluyeron a Jónsson (7'48), Claar (22'58 y 32'40) y Lagergren (55'08). Por parte de Füchse, a Darj (3'25), Cehte (43'28) y Herbuger (48'10).
Incidencias. Semifinal de la EHF Champions League disputada en el Lanxess Arena de Colonia. Récord de asistentes, con 20.177 espectadores.
El secreto estaba en la portería
Ninguno de los dos entrenadores se podía sentir cómodo con el rendimiento de sus respectivas porterías y fue Wiegert quien volvió a dar una oportunidad a Hernández, que respondió mejor que en el arranque. Los dos balones que sacó a Gidsel y Darj evitaron que Füchse recuperara rentas como los cuatro goles que había firmado Freihöfer desde los siete metros (minuto 32, 19-23).
Con la misma inercia de la primera parte, Füchse comandaba con una soltura que dominaba a Magdeburgo, pero sin incomodarlo. Resulta difícil incomodar a uno de los equipos más incómodos del planeta.
Así, ese intercambio de goles que por volumen que tomaba solo podía beneficiar a los de Krickau, le sucedió un fenómeno que inquietó a parte del Lanxess Arena, que con un centenar nuevo de asientos batió su récord de asistencia (20.177 espectadores): el Magdeburgo empató a 29 con Lagergren y Magnússon en uno de sus pequeños parciales con un cuarto de hora por delante.
Gisli Kristjansson, del SC Magdeburgo, durante la semifinal de la Champions contra Füchse Belin en el Lanxess Arena
Había cambiado el tanteo del marcador y se cristalizó en la ventaja magdeburguesa que puso Musche (minuto 47, 32-31): volvía a mandar el equipo de Wiegert, que no lo hacía desde el 3-2 de Hornke (minuto 6).
Un estelar Magnússon (9 goles de 11 intentos) volvería a servir otra ventaja para los rojiverdes, pero Freihöfer y Andersson —insuperables escuderos con 8 y 7 goles para el estelar Mathias Gidsel (9 goles)— devolvieron el liderazgo a los berlineses, que se vinieron arriba.
Mantuvieron a Magdeburgo en el cartón 33 casi 10 minutos gracias a una actuación estelar de Milosavljev, que había vuelto a los palos para firmar una actuación propia de semejante escenario: hasta el 34-38 del minuto 57. Demasiado tarde para cualquier reacción, incluso para un gran campeón como el Magdeburgo.
Füchse cita para el domingo a las 18:00 horas al ganador de la segunda semifinal, entre el Barça y el Aalborg, mientras que Magdeburgo se enfrentará al perdedor de ese duelo en el mismo escenario a las 15:00 horas.