Charo Apesteguía, gerente de la Asociación Tierras de Iranzu ha presentado en Fitur el proyecto "Agua Dulce, Tierra que abraza", una propuesta que busca posicionar el embalse de Alloz y su entorno natural como un referente del turismo activo y sostenible. Esta nueva estrategia integra la riqueza paisajística de la zona con una oferta de ocio renovada que apuesta por la digitalización y el contacto directo con la tradición local para atraer a un público familiar y aventurero.
Dentro de las novedades para esta temporada, destaca la puesta en marcha de "La aventura del remo de cristal", una experiencia que, en cierta medida, podría asemejarse a una sala de escape al aire libre. Este juego permitirá a los visitantes descubrir el embalse de Alloz a través de retos, convirtiendo el entorno en un escenario activo donde los niños y sus familias pueden colaborar. Además, la oferta acuática se reforzará esta primavera con la introducción del Windfoil y sesiones de yoga SUP, actividades que se complementarán con catas de productos locales para fusionar el deporte con la gastronomía de la zona.
La propuesta de Tierras de Iranzu se fundamenta en la sostenibilidad y el valor de lo autóctono, contando con 44 alojamientos (desde campings a casas rurales con historia) y eco-experiencias que permiten conocer oficios antiguos. Apesteguía subraya que el objetivo primordial es mostrar "la pura tradición, la autenticidad de nuestro territorio sin artificios", haciendo que los propios artesanos, como queseros y bodegueros, sean los protagonistas de las visitas guiadas.
"Somos lo más diverso que hay en Navarra", destaca la gerente, poniendo de relieve la convivencia de ecosistemas que van desde el Parque Natural de Urbasa y Andía hasta los viñedos del Valle de Yerri. De esta manera, se consolida una oferta que une naturaleza, historia cisterciense y artesanía gastronómica. Puedes escuchar la entrevista completa en este podcast.