Los recientes avistamientos de osos en distintos puntos del Pirineo navarro han reabierto el debate sobre la convivencia entre esta especie protegida y la ganadería extensiva. El presidente de EHNE Nafarroa, Fermín Gorraiz, asegura que la presencia creciente de estos animales supone una dificultad añadida para un sector que ya afronta problemas como la falta de relevo generacional.
Gorraiz señala que, aunque las instituciones están dispuestas a ampliar las ayudas para favorecer la convivencia con el oso, la incertidumbre que genera su presencia afecta al trabajo diario de los ganaderos y puede contribuir al abandono de la actividad.
Desde EHNE Nafarroa consideran necesario establecer límites al crecimiento de la población de osos y advierten de que su expansión no se limitará únicamente a las zonas donde ya se han producido avistamientos, sino que se extenderá a otros puntos del territorio.
El responsable agrario defiende que el mantenimiento de la actividad ganadera es clave para conservar el medio rural y reclama que las políticas de conservación tengan en cuenta el papel que desempeña el sector primario en el Pirineo navarro.