Mientras el presidente del Gobierno se oculta entre bambalinas durante este fin de semana consagrado a la reflexión para decidir si adelanta o no las elecciones generales que, de agotarse la legislatura, deberían celebrarse a mediados del próximo año, Alberto Núñez Feijóo, a diferencia de su archirrival, no se toma un respiro y se mantiene firme en su acoso incesante a Pedro Sánchez. Este sábado, una vez más, ha vuelto a exigirle que convoque inmediatamente los comicios, afirmando que “no debería amagar más” con esa posibilidad, ya que España “tiene el derecho a decidir ya” sobre si debe seguir gobernando el líder socialista o, por el contrario, toca relevo en la Moncloa.
Ha sido en su tierra, en Galicia, donde el presidente del PP ha trasladado a Sánchez esa reclamación. Lo ha hecho en el marco de la conferencia final del Foro La Toja, donde ha descartado que se mueva por “revanchismo” a la hora de pedir el final de la legislatura cuanto antes, sino “porque mi país no aguanta más”.
A su llegada al encuentro y antes incluso de que los periodistas intentasen recabar su opinión sobre la reflexión que está haciendo Sánchez para decidir si adelanta o no las elecciones tras el rechazo a esos decretos, el líder de la oposición ha bromeado con un "yo digo sí". Una apuesta por convocar ya las elecciones que ha repetido después en su discurso ante un auditorio del que formaba parte la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, y a la que se ha dirigido Feijóo para saludarla y advertir de que iba a hacer un discurso de oposición.
En su alocución, el presidente de los populares ha lamentado que España atraviese los estertores de una legislatura que nunca debió existir y que Sánchez esté alargando "una agonía" a la que está arrastrando a un país entero. "Solo queda una salida, que los ciudadanos tomen la palabra cuanto antes. El presidente Sánchez no debería amagar más con llamar a los españoles a las urnas. Debería hacerlo. España tiene el derecho a decidir ya", ha recalcado. ”No pido elecciones por revanchismo, las pido porque mi país no aguanta más. Las pido por todos los problemas que no han solucionado, pero también por los que han creado”, argumentaba.
Un día después de que su partido, con el respaldo de Vox, UPN y de Junts, tumbara los dos decretos ley sobre vivienda que el Gobierno español había aprobado en el Consejo de Ministros del martes y que incluían medidas como el refuerzo de la protección contra los desahucios hasta final de 2030, la crisis habitacional ha ocupado buena parte del discurso de Feijóo, quien ha afirmado que el problema solo se resuelve construyendo.
Ante el fracaso de los dos decretos que pretendía sacar adelante el Gobierno, ha lamentado que la opción de Sánchez sea instar al enfrentamiento, tener "la calle crispada", dividir a los ciudadanos y, en definitiva, "alentar el caos e intentar movilizar a su lado del muro sobre las cenizas del país". "Quieren tapar con agresividad contra la oposición, su incompetencia de ocho años de gobierno", ha añadido antes de afirmar que España no merece un gobierno que pretenda hacer negocio con el enfrentamiento entre españoles.
A su juicio, la vivienda es el símbolo del fracaso del Ejecutivo, y, frente a ello, ha reafirmado su compromiso de presentar, si llega a la Moncloa, un plan de vivienda cuyos ejes principales ha recordado. Esa propuesta ha dicho que se la presentará a los agentes sociales, a los partidos y al sector, que aceptará todas las alegaciones que hagan y que será aprobada en el primer mes de su hipotético Gobierno.
Para Feijóo, España carece de una mínima higiene democrática en la actualidad, sin nuevos presupuestos, gobernada a golpe de decreto, y con decisiones como los decretos leyes rechazados en materia de vivienda que son "una maniobra política". A su juicio, el objetivo de Sánchez ha sido dividir al país, enfrentarlo, corromperlo, aislarlo internacionalmente y neutralizar cualquier mecanismo de control. Para ello, ha asegurado que se han pervertido todas las reglas democráticas y las instituciones se han puesto al servicio de un proyecto personal.
Feijóo ha dicho ser consciente de los estragos provocados por esta forma de gobernar y ha vuelto a expresar su compromiso de que no haya una legislatura entera sin presupuestos, para lo que buscará la fórmula legal que obligue a disolver las Cortes si una vez finalizada una primera prórroga de las cuentas del Estado, no se aprueban unas nuevas. De la misma forma, ha garantizado que su Gobierno no amedrentaría al poder judicial.
Frente al modelo populista que cree que ha protagonizado Sánchez, ha defendido otro de carácter reformista consistente en la reconstrucción de la economía y la atención a los ciudadanos.
El líder del PP ha hecho referencia a la situación en Ceuta, eclipsada en estos días por las movilizaciones en muchos puntos del territorio estatal para defender el derecho a la vivienda, advirtiendo de que "ninguna maniobra electoral hará olvidar que una parte de España sigue ocupada más de dos meses después".