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El joven deportista mallorquín Xisco Quesada ha fallecido a los 28 años tras varios meses mostrando cómo afrontaba un cáncer de páncreas con metástasis en el hígado, una enfermedad que trató de visibilizar a través de sus redes sociales.
Padre de dos hijos, Quesada decidió compartir públicamente su día a día desde que le fue diagnosticada la enfermedad, el pasado 5 de junio.
El joven deportista, exfutbolista, mostró su proceso de enfermedad sin filtros y relató tanto sus miedos como su determinación y fortaleza ante el avance del cáncer.
Acompañado hasta el final
Sus últimos meses los pasó ingresado en la Clínica Universidad de Navarra, en Iruñea, donde permaneció acompañado por su familia y continuó el tratamiento hasta el final. “Luchó hasta el final con valentía y rodeado del amor de su familia”, han asegurado desde su entorno.
Durante su enfermedad, convirtió su experiencia personal en un mensaje de concienciación y apoyo para otras personas que atraviesan situaciones similares.
Su familia, que ha agradecido en las redes sociales el apoyo recibido, ha pedido respeto y cariño “en estos momentos tan difíciles”.
El fútbol balear, de luto
La Federación de Fútbol de las Islas Baleares ha destacado que “su ejemplo de fortaleza y su actitud ejemplar ante la adversidad permanecerán para siempre como inspiración para todas las generaciones venideras del fútbol balear”. Igualmente, el RCD Mallorca ha lamentado “profundamente” el fallecimiento de Quesada y ha trasladado su más sentido pésame a familiares y seres queridos. En la misma línea se ha mostrado el Atlético Baleares, que lo ha calificado como “una gran persona que nos deja demasiado temprano”.