Cerrar los ojos y pensar en Menorca supone llenar nuestra cabeza de imágenes de cielo azul, arena blanca y una enorme sensación de calma y disfrute. Quien ha visitado la isla seguro que evoca con facilidad la sensación de vacaciones y de contacto con la naturaleza. De ahí que haya consolidado su posición como referente del ecoturismo a nivel estatal tras ser reconocida por los lectores de la revista National Geographic como el destino más sostenible subrayando un modelo de convivencia basado en la sostenibilidad.
Un reconocimiento que ha destacado esta mañana en ONDA VASCA la directora de la Fundación Foment del Turisme de Menorca, Begoña Mercadal. Este galardón llega en un momento de consolidación para la isla que ha logrado extender su actividad turística a nueve meses al año, promoviendo una llegada de visitantes más pausada y respetuosa con el entorno.
"La gente baja mil revoluciones"
La estrategia turística de la isla se centra actualmente en la desestacionalización para evitar la saturación de los meses de verano. Con más de 1.500 yacimientos prehistóricos en apenas 700 kilómetros cuadrados, la Menorca talayótica se presenta como "un museo al aire libre y eso se puede visitar en cualquier momento del año", según explica Mercadal. La directiva sostiene que, a diferencia de otros destinos con áreas protegidas limitadas, "toda la isla es reserva y los menorquines ya nacemos con ese sentimiento", lo que fomenta que el turista adopte de forma natural conductas responsables al observar el compromiso de la población local con su propia casa.
Autoría de la salsa mayonesa
Más allá de sus playas paradisíacas, Menorca potencia su valor gastronómico como Región Europea de Gastronomía, basándose en un producto de proximidad que Mercadal define como el "kilómetro cero llevado al extremo", incluyendo la reivindicación de la autoría de la salsa mayonesa. La oferta se completa con rutas de naturaleza como el Camí de Cavalls y la certificación como territorio Starlight para la observación astronómica, preparándose para eventos como el próximo eclipse solar de agosto bajo un estricto control logístico.
Para los visitantes que buscan escapar del estrés, la isla ofrece una desconexión inmediata, ya que, en palabras de la directora, "en Menorca tú llegas y bajas tus pulsaciones y tu ritmo" para disfrutar de los pequeños placeres en un entorno privilegiado.