El absentismo es uno de los aspectos que más controversia despierta en el mundo económico vasco. Patronal y sindicatos no se ponen de acuerdo en el enfoque de un problema en el que confluyen diferentes aristas relacionadas con la salud, la cultura laboral y la productividad. En cualquier caso, se trata de una variable laboral en la que Euskadi está en los primeros lugares de la tabla territorial, algo que se repite con consistencia y una materia en la que, en la CAV, escasean los puntos de vista coincidentes.
Randstad Research publicó hoy el informe sobre absentismo laboral correspondiente al primer trimestre del año, que recoge que Euskadi registró un incremento de tres décimas en su tasa durante el primer trimestre de 2026 en comparación con el mismo periodo del año anterior, lo que sitúa el porcentaje en un 9,4%, muy por encima de la media española (7,2%). Esta estadística, elaborada por el servicio de estudios de Randstad a partir de los datos de la Encuesta Trimestral de Costes Laborales del INE, hace mención, en todo caso, al absentismo, según Randstad, “en un sentido amplio”, incluyendo tanto las ausencias al puesto de trabajo debidas a la existencia de una baja médica (situaciones de Incapacidad temporal, denominadas IT) como el resto de ausencias, una inclusión que no gusta a los sindicatos, que prefieren diferenciar ambas categorías.
En su informe, Randstad Research define el absentismo laboral como “la ausencia del trabajador de su puesto de trabajo cuando estaba prevista su presencia” y lo considera como un “problema grave” para las empresas, “con un impacto directo sobre la productividad y los costes empresariales, lastrando asimismo su competitividad”. El absentismo se ha situado en un lugar relevante dentro de la conversación pública de la economía española, después de que la CEOE, a través de su presidente, Antonio Garamendi, haya expresado su deseo de que la Seguridad Social asuma el pago íntegro de los primeros 15 días de las bajas por IT derivadas de contingencias comunes para amortiguar los costes asociados al “deficiente funcionamiento” de los servicios públicos.
El análisis de Randstad Research recoge que Euskadi es la primera comunidad en ese nivel de absentismo general, en tanto que, en lo referente al causado por IT o baja médica, la tasa en Euskadi se mantuvo en un 7,2%, frente a la media del conjunto de España, donde el absentismo se situó en el 5,6%. Mientras que en la primera tasa se dio un aumento del 0,3% en Euskadi en tasa interanual, haciendo que la CAV encabece la tabla de comunidades del Estado, en la segunda la CAV no registra ninguna variación. Canarias y Asturias lideran el mapa de comunidades, con baremos porcentuales del 7,6% y 7,3% respectivamente.
Por sectores, se percibe una distinta evolución. De esta forma, Euskadi está logrando rebajar el absentismo, tanto el general como el de causa médica, en la industria, si bien en ambos casos (8,9% y 6,7%) se ubica por encima de la media española, del 7,4% y 5,7%. En ambas categorías es el Principado de Asturias la comunidad en la que se constata el mayor volumen de ausencias. Por contra, en el serctor servicios, Euskadi ve como crece la tasa de absentismo en ambas tablas (9,7% y 7,5%), creciendo en los dos casos y superior a la media española (7,2% y 5,6%). El menor nivel de absentismo, siempre según el informe de Randstad Research, se halla en el sector de la construcción, con 5,8% y 5,1%, lo que deja a la CAV en lugares intermedios a nivel del Estado y mucho más cerca de los valores medios, que en este caso son del 6% y el 4,8%.