El Departamento de Salud del Gobierno Vasco ha tramitado un total de 105 solicitudes de prestación de ayuda para morir en lo que va de año. Una cifra de solicitudes que se aproxima ya a la contabilizada en todo el 2025, 120 eutanasias de las cuales se llegaron a practicar 78.
La puesta en marcha de la nueva aplicación informática se realizó con el fin de gestionar las solicitudes de forma más ágil y estructurada y, además, el sistema refuerza la confidencialidad y garantiza la trazabilidad de todo el proceso.
Del mismo modo, la herramienta, accesible desde Osakidetza y también desde centros sociosanitarios y privados, actúa también como guía para los profesionales sanitarios, orientando cada paso de la tramitación e integrando la comunicación con la Comisión de Garantía y Evaluación de la Eutanasia de Euskadi.
Actualización del Documento de Voluntades Anticipadas
Por otro lado, el Departamento de Salud ha impulsado la actualización del Documento de Voluntades Anticipadas (DVA), con el objetivo de hacerlo “más claro, comprensible y útil para la ciudadanía”.
Este nuevo modelo presenta entre sus principales cambios, una estructura más ordenada, separando claramente valores personales, situaciones clínicas e instrucciones sanitarias.
Asimismo, incorpora mejoras como un desarrollo más detallado de situaciones como la demencia avanzada, un nuevo apartado específico sobre alimentación en estos casos y una reformulación del apartado de eutanasia, con referencias explícitas a la Ley Orgánica 3/2021 y la posibilidad de dejar constancia expresa de la voluntad de recibir o no esta prestación.
Respecto a aspectos relacionados con la limitación de tratamientos, pruebas diagnósticas o ingresos, el nuevo DVA introduce un enfoque más amplio sobre el lugar de atención al final de la vida, teniendo en cuenta también a las personas cuidadoras.
Por último, en cuanto al número de voluntades anticipadas formalizadas en 2025, que fueron más de 15.000, confirma una "tendencia creciente" en la planificación anticipada de decisiones sanitarias por parte de la ciudadanía vasca.
Por todo ello, sendas actuaciones se enmarcan en las líneas estratégicas del 'Pacto Vasco de Salud', que apuesta por "reforzar los derechos de las personas, mejorar la calidad asistencial y avanzar hacia una atención más humanizada, especialmente en las etapas finales de la vida".