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Euskadi recupera el nivel de emprendimiento previo a la crisis económica de 2008

La tasa de actividad emprendedora sube al 6,8%, su segundo nivel más elevado de las últimas dos décadas, mientras la edad media de quienes ponen en marcha un negocio cae hasta los 37 años
Cerca del 9% de la población vasca en edad adulta tiene la intención de emprender en los próximos.
Cerca del 9% de la población vasca en edad adulta tiene la intención de emprender en los próximos. / Magnific

Actualizado hace 36 segundos

El emprendimiento en Euskadi ha alcanzado su segundo nivel más alto de las últimas dos décadas. La tasa de actividad emprendedora (TEA), que mide el porcentaje de población adulta que está poniendo en marcha un negocio o lo ha creado recientemente, se situó en el 6,8%, muy cerca del 6,9% registrado antes de la crisis financiera de 2008, según se desprende del informe GEM Euskadi 2025-2026 hecho público esta mañana por el Observatorio Vasco de Emprendimiento. El dato confirma la trayectoria ascendente de los últimos cuatro años.

El repunte viene acompañado, además, de un cambio significativo en el perfil de quienes emprenden. La edad media de las personas que se encuentran en las primeras etapas de un proyecto empresarial ha caído hasta los 37 años, el registro más bajo de toda la serie histórica del informe GEM en Euskadi. Hace apenas dos años, esa media se situaba en 44 años.

El avance se aprecia también entre quienes todavía no han puesto en marcha su proyecto. El 8,7% de la población adulta vasca tiene intención de emprender en los próximos tres años, mientras que los negocios que se encuentran en su fase inicial y todavía no han comenzado a consolidarse superan por primera vez el 4%, máximo histórico.

Sin embargo, el crecimiento de la actividad emprendedora convive con una percepción menos favorable del entorno. El 54,2% de la población vasca reconoce tener miedo al fracaso cuando se plantea emprender, el porcentaje más elevado entre las economías utilizadas como referencia en el estudio. Al mismo tiempo, el 38,5% identifica oportunidades para poner en marcha un negocio en su entorno cercano, casi seis puntos más que el año anterior.

También mejora la percepción de las propias capacidades. El 48,9% de la población considera que dispone de los conocimientos y habilidades necesarios para emprender, el mejor resultado de los últimos cinco años. Además, el 52% conoce personalmente a alguien que ha puesto en marcha recientemente una empresa, también máximo histórico.

Más hombres que mujeres

El crecimiento de la actividad emprendedora no se está produciendo de la misma manera entre hombres y mujeres. La subida de la TEA está impulsada fundamentalmente por los hombres, cuya tasa alcanzó el 8,2%, frente al 5,8% de 2023. Entre las mujeres, en cambio, se mantiene entre el 5% y el 5,5%. Los hombres representan así el 59,9% de las personas que se encuentran en las primeras etapas de un proyecto emprendedor.

El informe sí recoge avances en otros indicadores relacionados con las mujeres. El porcentaje de mujeres que manifiestan intención de emprender en los próximos tres años pasó del 6,5% al 7,7%, mientras que la proporción de mujeres propietarias de empresas ya consolidadas aumentó del 4,3% al 5,4%.

La brecha también aparece en el miedo al fracaso. Entre las personas emprendedoras, el 54,4% de las mujeres manifiesta ese temor, frente al 39,1% de los hombres.

Un grupo de mujeres llevan las riendas de su negocio, centrado en la moda.

Un grupo de mujeres llevan las riendas de su negocio, centrado en la moda. Magnific

Emprender ya no responde solo a la necesidad

El perfil del nuevo emprendedor vasco también refleja una combinación cada vez más amplia de motivaciones. Ganar dinero por falta de empleo continúa siendo la razón más extendida, mencionada por el 61,7% de quienes están en las primeras etapas de un negocio. Le siguen la intención de crear riqueza, con un 55,2%, y el deseo de generar un impacto o mejorar el mundo, con un 54,6%, máximo histórico.

El peso de la necesidad como única razón para emprender, sin embargo, ha descendido de manera notable. Solo el 14,3% de las personas emprendedoras afirma hacerlo exclusivamente para ganarse la vida, frente al 33,3% registrado en 2022. La motivación más habitual combina ahora la necesidad económica con la creación de riqueza y la voluntad de generar impacto.

El informe dibuja así un ecosistema emprendedor heterogéneo, en el que conviven pequeños negocios de carácter local con iniciativas más innovadoras, capaces de crear empleo y acceder a mercados internacionales.

Más innovación y negocios con vocación internacional

La mayoría de las nuevas iniciativas se concentra todavía en los servicios tradicionales, que representan el 68,4% de los proyectos en fase inicial. Pero algunos indicadores muestran una evolución hacia proyectos de mayor dimensión e innovación. El 56,2% de las iniciativas emprendedoras ofrece productos o servicios novedosos, mientras que el 8,5% comercializa productos o servicios completamente nuevos en todo el mundo, el máximo de la serie histórica.

La internacionalización también gana peso. El 33,6% de las empresas en fase inicial vende ya en mercados extranjeros, frente al 25% del año anterior. El porcentaje supera en más de diez puntos la media histórica de Euskadi.

El tamaño de los proyectos también muestra algunos cambios. El porcentaje de emprendedores que trabajan como autónomos se ha reducido hasta el 37,5%, frente al 52,2% de 2023, mientras que las sociedades limitadas han aumentado hasta el 32,2%.

Las claves del informe GEM Euskadi 2025-2026

Empuje emprendedor

La tasa de actividad emprendedora alcanza el 6,8%, segundo mejor registro de las últimas dos décadas. El 8,7% de la población adulta tiene intención de emprender en los próximos tres años.

Mujeres

La intención de emprender entre las mujeres ha aumentado del 6,5% al 7,7%. Además, las mujeres propietarias de empresas consolidadas pasan del 4,3% al 5,4%.

Capacitación

Casi la mitad de la población, el 48,9%, considera que tiene los conocimientos y habilidades necesarios para emprender, el mejor dato de los últimos cinco años.

Financiación

Los recursos propios son la principal fuente de financiación de los nuevos negocios. El 93,6% de los emprendedores recurren a ellos. La mediana del capital necesario se ha reducido de 25.000 a 10.000 euros.

Internacionalización

Una de cada tres empresas en fase inicial comercializa ya sus productos o servicios en mercados extranjeros, frente al 25% del año anterior.

Inteligencia artificial

Ocho de cada diez nuevos emprendedores consideran que la IA será clave para su negocio.

Menos dinero para empezar y más recursos propios

El capital necesario para poner en marcha o desarrollar las nuevas iniciativas también se ha reducido. La mediana del dinero comprometido por quienes necesitaron financiación pasó de 25.000 euros en 2024 a 10.000 euros en 2025. El 45% de los proyectos que precisaron financiación comenzó con menos de 10.000 euros.

La principal fuente de financiación siguen siendo los propios emprendedores. El 93,6% recurre a sus ahorros personales, el porcentaje más alto de la serie reciente, y el recurso a la financiación bancaria ha bajado del 43,6% al 26%.

La inteligencia artificial entra en los nuevos negocios

La digitalización ocupa asimismo un lugar destacado en los proyectos emprendedores. El 79,8% considera que la inteligencia artificial será clave para su negocio durante los próximos tres años. La proporción es notablemente superior a la registrada entre las empresas ya consolidadas, donde se sitúa en el 43,1%.

La presencia digital es ya prácticamente generalizada entre los nuevos negocios: el 88,3% considera importante su página web y el 84,8% las redes sociales.

El impacto social gana peso

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La dimensión social y medioambiental también adquiere mayor protagonismo entre quienes emprenden. El 80,5% de los proyectos en fase inicial tiene en cuenta sus implicaciones sociales, el porcentaje más elevado de la serie, mientras que el 70,3% considera las consecuencias ambientales de su actividad.

Más de dos tercios, el 66,9%, afirma priorizar el impacto social o medioambiental incluso por encima de criterios estrictamente económicos. Además, el conocimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible ha aumentado de forma notable: el 55% de los emprendedores en fase inicial afirma conocerlos, frente al 32% en 2022.

2026-10-08T08:59:39+02:00
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