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Euskadi recibirá en mayo la primera entrega por los nuevos impuestos

La recaudación fiscal de las tres diputaciones creció un 7,3% en 2022, con una cifra récord de 17.130 millones
Azpiazu y los diputados de generales de Alava, Bizkaia, y Gipuzkoa, al comienzo de la reunión del Consejo Vasco de Finanzas.

Euskadi prevé recibir a partir de mayo las primeras cuantías de los impuestos temporales extraordinarios que deben abonar la gran banca y las empresas energéticas. En total, serán cerca de 400 millones de euros que llegarán en dos años a través del Estado y que, como explicó en Gasteiz el consejero de Economía, Pedro Azpiazu, a la conclusión del Consejo Vasco de Finanzas, se destinarán a "paliar los efectos negativos" causados por la ralentización en el crecimiento de los últimos meses. No obstante, el destino concreto de todo este volumen aún queda por concretar. Un consejo extraordinario del mismo órgano interinstitucional adoptará decisiones específicas una vez se conozcan las orientaciones que marque el Gobierno central, puesto que al tratarse de prestaciones patrimoniales de carácter público no tributario, no ha sido posible la concertación. 

El reparto de las cantidades por estas figuras tributarias, una vez comiencen a llegar, se distribuirá entre el Gobierno vasco y las diputaciones "de acuerdo con sus respectivos coeficientes vertical y horizontal", confirmó Azpiazu. Además, la participación de los entes locales en ambos gravámenes se determinará en los órganos forales de cada Territorio Histórico. La previsión es que la recaudación por los dos gravámenes se prolongue durante dos años. El futuro de ambos impuestos entra, no obstante, en una nueva fase después de que ayer la Asociación Española de Banca y la Confederación Española de Cajas de Ahorro presentaran recursos de carácter contencioso-administrativos ante la Audiencia Nacional impugnando la orden publicada este mes de febrero por el Ministerio de Hacienda y por la que se aprobaron los modelos de declaración y pago anticipado del nuevo gravamen temporal a las grandes entidades financieras.

Azpiazu, no obstante, se mostró convencido de que los tribunales no revocarán la decisión del Gobierno, que en las últimas semanas, tras conocer el anuncio de beneficios récord en algunas entidades, está recalcando la necesidad de que la banca contribuya a "arrimar el hombro" ante la desaceleración y la todavía persistente inflación. "Será difícil que se dé marcha atrás a estos impuestos", añadió el consejero.

Las tasas a la gran banca y energéticas suponen el último gran movimiento del Gobierno central en materia fiscal junto al impuesto de las grandes fortunas. Esta última tasa sí entra dentro de la concertación tributaria entre el Estado y la CAV, aunque, como recordó hoy tras el Consejo de Finanzas el diputado general de Alava, Ramiro González, "para que sea efectiva la ley del Concierto Económico debe ser modificada en las Cortes Generales", un paso que podría plasmarse la próxima semana. 

La reunión de ayer permitió conocer las cifras récord de recaudación de las instituciones vascas, con un total de 17.130 millones de euros en 2022, un 7,3% más que el año anterior, donde ya se había constatado una fuerte recuperación tras la caída que originó la pandemia en el año 2020. De hecho, la cantidad hecha pública ayer supone 21,4 millones más que el cálculo realizado en octubre durante el último cónclave del Consejo Vasco de Finanzas y un 5,2% más de lo que se había consignado como estimación en los presupuestos vascos del pasado ejercicio. La alta inflación, el crecimiento estable y un mercado laboral que está logrando resistir las turbulencias han ayudado a dar forma a unas cuentas en las que, dentro de la imposición directa, se anotaron avances del 6,3% en la recaudación del IRPF y del 17% en el Impuesto de Sociedades. Por otro lado, dentro de los impuestos indirectos, los ingresos por IVA se elevaron un 10,6%.

Atendiendo a los impuestos especiales, que gravan consumos específicos, la recaudación integral por gestión propia cayó un 1,7%. Esto se debe, fundamentalmente, a la disminución, cercana al 70%, en los ingresos por el Impuesto Especial sobre la Electricidad tras la reducción del tipo impositivo del 5,1% al 0,5% por parte del Gobierno central. Además, a lo largo de 2022 también se registró un descenso, del 3,1%, en la recaudación derivada del Impuesto Especial sobre Hidrocarburos. En términos generales, la recaudación por tributos concertados fue más acusada en Alava, con un aumento del 9,7% respecto a 2021, mientras que en Bizkaia - con el 50,3% del total de los tres Territorios- creció un 8,2% y en Gipuzkoa un 4,8%.Las aportaciones de las diputaciones al Gobierno vasco alcanzaron los 11.598 millones de euros el pasado año, 595 millones más que los presupuestados. Por otra parte, el importe del Cupo abonado al Estado se situó en 2022 en 932,3 millones de euros.

Igualmente, la cita de ayer sirvió también para constatar la situación del Plan Interinstitucional de Inversiones Estratégicas, que se extiende de 2022 a 2024, por el cual se prevé una inversión global de 528,8 millones. A lo largo del pasado ejercicio, Gobierno vasco y diputaciones invirtieron un total de 112,7 millones de euros en diferentes proyectos, lo que supuso un grado de ejecución del 120,8% sobre el total previsto. 

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16/02/2023