El Ayuntamiento de Etxebarri ha sacado a licitación, por un presupuesto máximo de 271.327,87 euros, las obras de mejora de la eficiencia energética de los edificios A y B del colegio Kukullaga Barandiaran. El proyecto que se va a ejecutar se va a centrar en mejorar el aislamiento térmico de sus fachadas, renovar las ventanas y aumentar el confort interior de las instalaciones educativas.
La intervención tiene como objetivo reducir las pérdidas de energía, reforzar la estanqueidad de los dos edificios frente al aire y al agua y actualizar el estado de conservación y la imagen exterior de los inmuebles. En definitiva, responde a la necesidad de modernizar la envolvente de unos edificios construidos en torno a 1980 y cuyas fachadas de ladrillo cara vista y sus carpinterías exteriores de aluminio no se ajustan a los actuales criterios de eficiencia energética.
Dos ejes de actuación
El proyecto incide en dos ejes de actuación diferenciados. Uno de ellos se centra en la mejora térmica de las ventanas que serán de PVC blanco, con distintos sistemas de apertura y acristalamientos de mejores prestaciones a las existentes en la actualidad, ya que la carpintería es de aluminio.
En determinadas zonas también se instalarán persianas motorizadas, con cajones aislados, para reducir las infiltraciones y mejorar el funcionamiento del conjunto.
El segundo gran eje de actuación pone el foco en la renovación de las paredes de ambos edificios mediante la instalación de un sistema de aislamiento térmico por el exterior. La solución elegida es una fachada ventilada con aislamiento de lana mineral y acabado de placas de gres porcelánico. Estas tareas se llevarán a cabo en una superficie aproximada de 765,60 metros cuadrados en el edificio A, mientras que en el inmueble B es de 418,55 metros cuadrados.
Las ventanas actuales son de aluminio y van a ser cambiadas por otras de PVC blanco
Además de la renovación de ventanas y fachadas, las obras incluirán la adaptación de las instalaciones que discurren por el exterior, la revisión de canalones y bajantes y la recolocación de elementos como rejas, barandillas y otros componentes afectados por el nuevo espesor de la fachada.
Obras coordinada con la actividad escolar
El plazo de ejecución de las obras ha quedado fijado en un máximo de cinco meses. Eso sí, la planificación de los trabajos deberá tener en cuenta el funcionamiento del centro educativo y el calendario escolar. El documento técnico publicado por el Ayuntamiento de Etxebarri establece que las actuaciones se organizarán por fases con el objetivo de reducir al máximo las interferencias con las actividades docentes.
Además, también se hace especial hincapié en habilitar itinerarios seguros para el alumnado, el profesorado y el resto de usuarios, señalizar adecuadamente las zonas de trabajo y proteger los accesos, los patios y los espacios de juego.