El incendio de vegetación que se declaraba a media tarde de este domingo en el entorno de Imárcoain se encuentra ya estabilizado, después de una noche de intenso trabajo de vigilancia para evitar cualquier posible reactivación. El balance provisional de daños arroja una cifra de 80 hectáreas calcinadas, afectando tanto a campos de cereal como a una importante masa forestal de pinar en la zona de Óriz, a escasos 10 kilómetros de la capital navarra.
El origen del fuego: del cereal al pinar
La voz de alarma saltó a las 16:54 horas del domingo. Lo que comenzó como un incendio en un terreno agrícola de cereal pronto adquirió dimensiones preocupantes debido a las fuertes rachas de viento que azotaban la zona. Las condiciones meteorológicas actuaron como combustible, permitiendo que las llamas saltaran con extrema rapidez hacia la masa forestal.
Según los testimonios de los servicios de emergencia, el fuego desató momentos de verdadero pánico al alcanzar llamas de hasta 50 metros de altura en el pinar de Óriz. La virulencia del incendio y la densa columna de humo negro, visible desde gran parte de la comarca de Pamplona, obligaron a activar un dispositivo de emergencia para evitar que el flanco del fuego pusiera en peligro infraestructuras críticas, aunque afortunadamente no se registraron daños personales ni riesgo directo para núcleos urbanos.
Colapso en las comunicaciones: AP-15 y vía férrea
Uno de los momentos más críticos de la tarde se vivió en las carreteras. La nula visibilidad provocada por el humo obligó a la Guardia Civil a decretar el corte total de la autopista AP-15 entre los kilómetros 56 y 81. Durante aproximadamente dos horas, el tráfico quedó interrumpido en ambos sentidos, obligando a habilitar desvíos alternativos para los cientos de conductores que circulaban por la vía en pleno domingo de julio.
De forma paralela, la carretera N-121 también sufrió cortes técnicos puntuales para dar prioridad de paso a los vehículos de emergencia que se dirigían al frente de las llamas. La afectación se extendió al transporte ferroviario: un tren con destino a Pamplona tuvo que ser detenido en el apeadero de Unzué. Allí, el personal de ADIF asistió a los pasajeros, quienes finalmente fueron evacuados alrededor de las 20:50 horas. En la zona se personó de forma preventiva una ambulancia de la DYA, aunque no fue necesaria su intervención por lesiones.
Un despliegue coordinado por tierra y aire
La lucha contra el fuego movilizó a un contingente humano y técnico de grandes proporciones. En las labores de extinción participaron efectivos de los parques de bomberos de Cordovilla, Tafalla, Sangüesa, Estella y Peralta, además de la Brigada Helitransportada de Incendios Forestales (BHIF).
Desde el aire, la intervención fue clave antes de la caída del sol. El Gobierno de Navarra desplegó tres helicópteros, a los que se sumaron dos aviones de carga en tierra del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) con base en Agoncillo. Para facilitar su labor, se procedió al desalojo de la balsa de la Morea en torno a las 18:00 horas, permitiendo que las aeronaves pudieran cargar agua sin riesgo para las personas que se encontraban en el lugar.
Mención especial merece la colaboración de los agricultores de la zona, quienes, coordinados por el Guarderío de Medio Ambiente, trabajaron con su maquinaria en labores de perimetración y realización de cortafuegos, una tarea esencial para frenar el avance de las llamas hacia zonas boscosas más profundas.
Vigilancia durante la madrugada
Tras varias horas de batalla, el 112-SOS Navarra confirmaba la estabilización del fuego a última hora de la tarde, permitiendo la reapertura de la AP-15 a las 20:45 y del tráfico ferroviario a las 21:30 horas, tras verificar ADIF el estado de las vías.
El puesto de mando avanzado se instaló en el polígono de Beriáin para centralizar la vigilancia del pinar afectado. Durante toda la noche, un retén formado por bomberos de Estella, Peralta y Tafalla ha permanecido en el terreno realizando labores de "remate" y refresco, asegurando que los puntos calientes no revivan bajo el viento matinal. A pesar de que la situación está bajo control, el operativo se mantiene alerta en una jornada de lunes en la que se prevé que se superen ampliamente los 30º de temperatura.