Un incendio forestal ha puesto en alerta este lunes a Cendea de Olza. Las llamas han amenazado zonas habitadas y masas forestales,, aunque el operativo de emergencias ha conseguido estabilizar las llamas a las 20:30 horas, tras algo más de dos horas de intenso trabajo contra reloj. El suceso ha obligado al desalojo preventivo de tres viviendas ante la cercanía del frente y la densa columna de humo generada, aunque afortunadamente no se han registrado daños personales.
La alerta saltó a las 18:12 horas, momento en el que el centro de gestión de emergencias de SOS Navarra comenzó a recibir los primeros avisos sobre un fuego que se propagaba con rapidez en una zona de campos, alcanzando posteriormente un pinar. La combinación de altas temperaturas, viento constante y un terreno seco ha complicado las labores iniciales de control en un día donde el riesgo de incendios en la Comunidad Foral era extremadamente elevado.
Desalojos preventivos en Gazólaz
La mayor preocupación de los servicios de emergencias durante el inicio de la intervención ha sido la protección de los núcleos de población cercanos. Según ha informado la Guardia Civil, la proximidad del fuego y la dirección del humo llevaron a los residentes de tres viviendas a abandonar sus hogares de forma voluntaria. Concretamente, se ha detallado que dos de estas viviendas se encuentran en la localidad de Gazólaz.
Pese a la aparatosidad del siniestro, el dispositivo de seguridad ha subrayado que se trató de una medida de carácter preventivo y que en ningún momento fue necesario emitir una orden de evacuación obligatoria o forzosa. Los vecinos salieron por iniciativa propia para evitar riesgos derivados de la inhalación de humo, volviendo la situación a una relativa calma una vez que los medios de extinción lograron frenar el avance de las llamas hacia los inmuebles.
Un despliegue masivo de medios aéreos y terrestres
Para combatir el foco originado en la Cendea de Olza, el Gobierno de Navarra y el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) han coordinado un importante despliegue de medios. En un primer momento, se movilizaron efectivos de los parques de bomberos de Cordovilla, Estella-Lizarra y Tafalla, quienes asumieron las tareas críticas de contención en los momentos de mayor virulencia del incendio.
El apoyo desde el aire ha resultado fundamental dada la orografía y el tipo de combustible (pinar y rastrojo). En total, han operado en la zona cinco helicópteros, tres pertenecientes al Gobierno foral y dos del MITECO, además de dos aviones de carga en tierra y los efectivos de la Brigada Helitransportada (BHIF). Los medios aéreos han mantenido las descargas de agua de forma ininterrumpida hasta que la falta de visibilidad por el ocaso ha obligado a su retirada progresiva.
Junto a los bomberos, el dispositivo se ha completado con la presencia de guardas medioambientales, patrullas de la Policía Foral y de la Guardia Civil, que se han encargado de la gestión del tráfico y la seguridad en el perímetro afectado. Asimismo, voluntarios de Cruz Roja se han desplazado hasta el lugar del siniestro para prestar labores de avituallamiento a los profesionales que trabajaban a pie de campo.
Labores de remate durante la noche
Tras la estabilización del incendio a media tarde, el trabajo no ha cesado. A las 21:30 horas, se ha producido el relevo de las dotaciones que habían trabajado durante las horas de sol. Cuatro brigadas forestales procedentes de los parques de Lodosa, Tudela, Sangüesa y Peralta han tomado el testigo para asegurar el perímetro.
Estos efectivos han permanecido en la zona durante toda la madrugada realizando labores de remate y refresco del terreno para evitar que posibles puntos calientes o brasas ocultas puedan reavivarse debido al viento.
Este suceso se enmarca en una jornada especialmente crítica para Navarra, donde las condiciones meteorológicas adversas han propiciado la aparición de varios focos de fuego en distintos puntos de la geografía foral, obligando a los servicios de emergencia a multiplicar sus esfuerzos para proteger el patrimonio natural y la seguridad de los ciudadanos.