Deportes

Enric Mas contiene a Roglic

El esloveno apenas recorta medio minuto al líder, que completa una gran actuación en la crono y muestra su solidez en Jerez de la Frontera, donde vence Küng
Enric Mas completó una gran crono. / EP

El tendido, vacío, al sol, de la plaza de toros del Puerto de Santa María, en Cádiz, dio comienzo a la crono de la Vuelta, que abrió la puerta grande en su corazón y atravesó un pasillo del que colgaban las cabezas de toro, a modo de trofeos, el homenaje de la tauromaquia a la bravura del animal después de muerto, en el interior del coso taurino.

Un pasillo de los horrores y de la taxidermia. Esa puesta en escena, singular, escasa de gusto, entronca con la tradición de la carrera, que agolpa puntos de partida excéntricos y cuando no, directamente horteras por un mal entendido síndrome de innovación. No siempre la novedad es sinónimo de mejoría.

El acervo popular sostiene que sobre gustos no hay nada escrito. No es cierto. Recordaba Pedro Torrijos lo que decía Juan Miguel Hernández de León –profesor de estética– cuando un alumno le espetaba lo de que de gustos no hay nada escrito: “De gustos se han escrito miles de libros, lo que pasa es que usted no ha leído ninguno”. La Vuelta parece ser ese alumno.

Para la crono de 32 kilómetros con final en Jerez de la Frontera, la Vuelta eligió como lanzadera una plaza de toros. Puerta grande o enfermería en el albero de alquitrán de un recorrido plano, con viento a favor, que lanzó la velocidad y sin complicaciones ni diatribas técnicas.

Un escaparate donde tasarse sin parapeto a la verdad del crono, implacable en su autopsia. Enric Mas defendía 2:06 sobre Felix Gall y 2:10 respecto a Primoz Roglic, la amenaza que pretendía acosar y hostigar al mallorquín, que se enfrentaba a sus demonios, a sus malos recuerdos en las cronos, que tanto le han penalizado en el pretérito.

Sensacional Enric Mas

El final sonrió al líder, que dispone aún de una suculenta renta tras la crono que conquistó el suizo Stefan Küng. Los relojes y los suizos siempre se han llevado bien. Apenas concedió Mas 33 segundos respecto a Roglic. Aventaja al esloveno en la general en 1:37. Un tesoro enorme.

Felix Gall, desnortado, lejos de su hábitat encajó un mayor castigo. Es tercero en la general, a 3:01 de Mas. Roglic le superó en más de un minuto en una crono que certificó la solidez mental y el gran rendimiento físico del mallorquín, que ha crecido exponencialmente en la carrera después del abandono de Pogacar.

Sin la presión que tantas veces le ha sombreado, Mas luce al sol su liderato. Continúa al rojo vivo. Después de la formidable respuesta que ofreció en la crono que temía, solo él puede perder la Vuelta.

"Me lo imaginaba, era un tiempo que estábamos confiados de que íbamos a ceder menos de lo que la gente pensaba", resumió Enric Mas, que imagina la conquista de Granada.

El primer punto intermedio alegró la mirada Roglic, vestido con el maillot de campeón de crono de Eslovenia. Aventajó en 22 segundos a Enric Mas y a Felix Gall, hermanados los tiempos, gemelos en el primer tercio de la crono sin misterios.

Primoz Roglic, durante la salida de la crono. EP

El mallorquín tenía que contener la embestida del esloveno, el mejor especialista entre los más destacados de la Vuelta. En el segundo tramo, Roglic continuó presionando sin desmayo. Gall perdió foco, se resquebrajó y entregó 57 segundos cuando aún restaban el tercer acto del trazado. El austriaco se tambaleó de mala manera.

Roglic presiona

Mas, de menos a más, concretó un gran segundo capítulo ante el esloveno. Reservó lo mejor de su repertorio. Concedió otros 14 segundos, 36 de ventaja para el esloveno antes de encarar el trecho definitivo, el más exigente. Roglic continuó la misma progresión y paró el crono en 35:41. Un gran registro para ser cuarto en la etapa.

El mallorquín perseguía concretar la crono de su vida. Cargó con todo en su búsqueda de Jerez de la Frontera. Quería atravesar la frontera de la segunda plaza final en una Vuelta, su muro en tres ocasiones. Se acercó a ello con la mejor actuación que se le recuerda. Atravesó otra dimensión. Reivindicó su nombre.

Liberado en Aitana, donde gritó su victoria, sólido en la montaña, solo concedió 33 segundos respecto al esloveno en meta. Le arañó tres segundos en los últimos 10 kilómetros.

Descartado Gall, que padeció un descalabro, Roglic restó apenas medio minuto de retraso con el líder. Se queda a 1:37. Día de fiesta para Mas.

La Vuelta fue capaz de defender salidas desde una batea de mejillones en Vilanova de Arousa, alguna catedral, desde playas en varias oportunidades, o desde las blancas Salinas de Torrevieja. Incluso una jornada en línea asomó desde un portaaviones.

Ciertas decisiones desacreditan la estética de la carrera. Conviene recordar que la Vuelta, en su afán por reclamar atención y no se sabe si validación a su arrojo, se puso en pie en esta edición con una contrarreloj individual en Mónaco desde las tripas del Casino de Monte Carlo. De ese modo simbolizó el lujo y la riqueza del principado.

Stefan Küng, vencedor de la crono. Efe

El trazado recorrió buena parte del circuito de Fórmula-1. El astro Pogacar fue el bólido que vio la bandera a cuadros de la victoria. Vistió de rojo aquel día. Una fea caída que le arrancó de la Vuelta dejó el liderato sobre Mas.

Antes del alborozo, Eusebio Unzué, patrón del Movistar, deseó buena suerte al líder, a modo del apoderado que bendice al maestro que representa para medirse la miedo.

Vuelta 2026

Decimoctava etapa

1. Stefan Küng (Tudor) 35h22

2. Callum Thornley (Red Bull) a 2’’

3. Joao Almeida (UAE) a 8’’

4. Primoz Roglic (Red Bull) a 18’’

5. Wout van Aert (Visma) a 19’’

10. Xabier Mikel Azparren (Q 36.5) a 32’’

46. Urko Berrade (Kern Pharma) a 3:08

60. Ibon Ruiz (Kern Pharma) a 3:40

73. Mikel Landa (Soudal) a 4:09

128. Iñigo Elosegui (Kern Pharma) a 5:25

131. Pello Bilbao (Bahrain) a 5:41

General

1. Enric Mas (Movistar) 60h45:58

2. Primoz Roglic (Red Bull) a 1:37 

3. Felix Gall (Decathlon) a 3:01

4. Richard Carapaz (Education First) a 5:17

5. Oscar Onley (Ineos) a 6:03

27. Urko Berrade (Kern Pharma) a 1h08:18

30. Pello Bilbao (Bahrain) a 1h20:37

37. Mikel Landa (Soudal) a 1h33:21

67. Ibon Ruiz (Kern Pharma) a 2h09:56

97. Xabier Mikel Azparren (Q 36.5) a 2h49:01

121. Iñigo Elosegui (Kern Pharma) a 3h17:24

Iván Velasco, responsable de rendimiento y guía de las cronos, le indicó el camino a su mejor versión

Andando con torpeza sobre una tarima camino de la rampa hacían el paseíllo los ciclistas, vestidos para la faena.

El traje de luces de los ciclistas estaba compuesto por colorida fibra textil de alta tecnología por el que resbale el viento y no moleste, cascos de ciencia-ficción, monturas de carbono, ruedas lenticulares y la tortura de la una posición imposible. Todo lo refleja el reloj. Nada se le escapa.

El reloj, el tiempo, es el único instrumento capaz de concretar a los ciclistas, que en las cronos parecen seres venidos del futuro que doblan el tiempo, que lo empuñan y lo encogen. Elástico el tiempo, que es objeto de debate aunque los relojes sean precisos, exactos, atómicos.

Salvador Dalí, el maestro del surrealismo, interpretó los relojes, los recuerdos que se marcan con las manecillas. Los pintó blandos, derretidos, relativos, porque en realidad a cada uno el paso del tiempo le afecta de manera distinta.

El tiempo es interpretable, su recuerdo aún más. Inmejorable para Enric Mas, fortalecido en la crono a pesar de que el esloveno le esquiló medio minuto de renta cuando a la Vuelta le restan dos exámenes de alta montaña. Mas contiene a Roglic.

10/09/2026