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Hoy ha comenzado en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Gipuzkoa el juicio contra un profesor acusado de ofrecer dinero y regalos a tres alumnas menores de edad de un instituto de Irun a cambio de sexo. Aunque el imputado niega las acusaciones y dice que los mensajes de carácter sexual los recibía él, lo cierto es que esta no es la primera ocasión en la que se ha visto envuelto en denuncias relacionadas con su comportamiento en clase.
Una de esas denuncias la hacía pública esta misma mañana, a las puertas de la Audiencia de Gipuzkoa justo antes de comenzar el juicio, una de sus exalumnas. Claudia Pérez Artola coincidió con el acusado, hace ya 10 años, en el centro educativo Elizalde de Oiartzun. El era su profesor; ella era su alumna, con tan solo 11 años de edad. Y su testimonio pone los pelos de punta. "Teníamos 11-12 años y hemos tenido que escuchar comentarios lascivos por su parte del palo de "tú, de mayor, vas a ser un bollito", "tú ¿qué talla de sujetador utilizas?" Y por mucho que él diga que nosotras íbamos detrás de él, hay una clara posición de poder", relata Claudia quien añade que "era él el que se acercaba, el que nos decía comentarios fuera de lugar como que nos iba a acompañar a casa, que si queríamos nos iba a llevar y un montón más".
Porno en clase
Esta exalumna del acusado explica que "veíamos porno en clase porque él nos ponía vídeos porno". Además, cuenta que "también muchas veces soltaba comentarios del estilo de "vamos a jugar al 'teto'... este tipo de comentarios fuera de lugar y menos teniendo en cuenta que teníamos de 11 a 12 años". Recuerda que "fuimos a donde el director y le dijimos todo lo que pasaba. Y sé que se fue, o no sé si le echaron, ahí no sé muy bien lo que pasó, pero vamos, que se cambió de cole y volvió a hacer lo mismo y así sucesivamente han ido pasando los años".
Hoy Claudia tiene 22 años de edad y esta mañana ha querido mostrar su apoyo a las tres presuntas víctimas del acusado, inmersas en el juicio que comienza hoy. "Yo hablo desde mi experiencia y hemos escuchado todo este tipo de comentarios... vamos, que es un impresentable y un sinvergüenza". Junto a otras jóvenes, esta mañana, ha mostrado una pancarta ante la Audiencia de Gipuzkoa en la que se podía leer en euskera 'Guk sinesten dizuegu, zuekin gaude! Erasotzaileak sutara' (Nosotras os creemos ¡estamos con vosotras! Los agresores al fuego).
El acusado lo niega
Por su parte, el profesor acusado en este caso también ha querido hablar ante los medios de comunicación para defender su postura. Asegura que esto forma parte de una campaña de "acoso laboral" que él lleva más de 15 años denunciando. Afirma que todo comenzó cuando "estaba en FP; ahí, la estrategia era decir que yo era inútil, que no hacía bien las cosas. Después me pasé a la ESO y se fue trasladando a cada colegio que iba, tenía el mismo ataque". Con el paso del tiempo, señala el imputado, "pasó de ser acusaciones de que no tenía fundamento, que pasaba de todo, a hacer cosas a menores".
El acusado habla ante los medios de comunicación, antes del juicio
Niega rotundamente las acusaciones vertidas contra él por las tres menores en este juicio: "no hay ninguna proposición sexual, por favor. No hay. No hay. Es que llevan años detrás del mismo rollo". Asegura que él no les mandó mensajes de carácter sexual, si no que fueron ellas las que se los enviaron. "Los comentarios sexuales son a mí", afirma, "los 'sugar daddy', o mensajes como "hazme un regalo y yo te voy a dar una noche loca", "si no me das un 'chupa chups', te voy a chupar otra cosa".... a mí cuando una alumna me suelta esto, yo no me lo creo". Alega que él no ha sido "un profesor normal en el aspecto, es que yo iba a veces a los colegios, sobre todo la ESO, y parecía una estrella del rock, o sea, rodeado de chicas y no sé por qué". Y subraya que siempre ha recibido buenas valoraciones de sus alumnos.
Petición de 22 años de cárcel
El fiscal del caso, Jorge Bermúdez, ha destacado que la Fiscalía "siempre está del lado de las víctimas". Argumenta que "de entre las cosas que él alega está que, por su carácter de tío moderno y enrollado, atraía más a las alumnas y que él no tiene la culpa de tener tanto poder de llamada. Bueno, nosotros consideramos desde la Fiscalía que hay un límite entre lo que es un profesor que es cercano y que no es rígido y un comportamiento que trata de llevar a las menores a un entorno claramente sexualizado".
Por ello, la Fiscalía imputa a este profesor varios delitos. Le acusa de solicitar favores sexuales a tres alumnas adolescentes, de entre 13 y 15 años de edad, a cambio de dinero y regalos. Además, en su escrito de acusación, el Ministerio Público también le imputa dos delitos de acercamiento sexual a través de internet, un delito de exhibicionismo y un delito de amenazas condicionales atenuadas. En total, pide para él penas que suman 22 años de cárcel.