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En búsqueda del talento financiero

Un informe de BasqueFik advierte de la necesidad de propiciar un relevo en el ecosistema de las finanzas para reforzar la competitividad empresarial, con especial atención a perfiles adaptados a los nuevos tiempos
Asegurar una base de profesionales locales en las finanzas contribuiría a consolidar el futuro de las empresas vascas.
Asegurar una base de profesionales locales en las finanzas contribuiría a consolidar el futuro de las empresas vascas. / Freepik

Actualizado hace 2 minutos

La falta de relevo generacional es uno de los aspectos que más preocupa en el tejido empresarial vasco. Y, dentro de esa circunstancia, una de las vertientes en las que se concentra la preocupación de instituciones y empresas tiene que ver con las carencias a la hora de consolidar un traspaso efectivo y exitoso de las responsabilidades directivas, sobre todo en el plano financiero. Sobre esta cuestión ha elaborado un amplio informe el clúster financiero e inversor de Euskadi, BasqueFik, en el que se detallan las claves de este problema, así como posibles soluciones.

El ‘Estudio de necesidades de talento del ecosistema financiero e inversor vasco’ hace un análisis por tipología de agentes en este panorama, poniendo el foco en las necesidades y retos de inversores privados, entidades financieras, asesores, centros educativos, espacios tecnológicos e instituciones públicas. Todos ellos afrontan necesidades en un reto de carácter estratégico. El estudio identifica cuatro “brechas generales” que permiten explicar el “desajuste” entre la oferta disponible y las necesidades reales del ecosistema. La primera se sitúa en el ámbito de la especialización, donde “la oferta formativa responde con mayor solidez a los perfiles más generalistas que a aquellos que requieren una mayor profundidad técnica y una aplicación más directa al desempeño profesional”, apunta el informe de BasqueFik.

Existe una creciente conciencia en el sector; hay iniciativas para capacitar y atraer talento

Xabier Goyarzun - Director de Proyectos de BasqueFik

La segunda se relaciona con el propio relevo generacional, puesto que “la disponibilidad de perfiles junior preparados para integrarse con rapidez sigue siendo limitada, sobre todo en aquellos perfiles y capacidades que hoy presentan una mayor demanda por parte del sector”. La tercera se vincula al plano metodológico y recoge la “distancia existente entre la formación impartida y las exigencias reales” de muchas de las funciones del ámbito financiero e inversor. Por último, la cuarta brecha está relacionada con la “necesidad de anticiparse” en ambitos emergentes como la inteligencia artificial aplicada a finanzas, la sostenibilidad, la regulación avanzada, los activos digitales o la ciberseguridad, que “evolucionan con mayor rapidez que la capacidad de adaptación del sistema formativo”.

Pero, ¿qué perfiles financieros y ejecutivos necesitan las empresas vascas? Responde Xabier Goyarzun, director de proyectos de BasqueFik. “El informe se centra específicamente en las necesidades de talento del ecosistema financiero e inversor de Euskadi, más que en perfiles ejecutivos en sentido amplio. En cualquier caso, conviene subrayar que muchos de estos perfiles no son exclusivos del sector financiero e inversor, sino que tienen una naturaleza transversal y pueden aportar valor en múltiples industrias”, apunta Goyarzun. que subraya asimismo que uno de los retos identificados es “seguir reforzando el atractivo del ecosistema para captar y desarrollar este tipo de talento especializado” en un contexto que define como de “elevada competencia”.

En efecto, cada vez son más las geografías que compiten por llevarse a recién titulados en carreras tecnológicas, por también a aquellos con carreras relacionadas con las finanzas, la banca digital y la inversión, en un momento en el que, pese a la incertidumbre, se incrementan el desarrollo de productos financieros complementarios a las pensiones, las empresas tratan de acceder a soluciones de financiación más personalizadas y, tanto desde el ámbito europeo como vasco, se aspira a la movilización del ahorro privado para estimular la industria y la competitividad del tejido empresarial y que no pierda comba así con Estados Unidos y China. Es decir, que existe un contexto en el que el hueco de oportunidad para todos estos profesionales es amplio.

En esta tesitura una de las principales conclusiones del informe es que la demanda empresarial evoluciona, expone Goyarzun, hacia “perfiles cada vez más híbridos, capaces de combinar conocimientos financieros con capacidades tecnológicas, analíticas y regulatorias”. De hecho, se necesitan profesionales en áreas tradicionales como mercados e inversión, finanzas corporativas o fusiones empresariales, pero también en otros que han surgido en los últimos años, como analítica de datos, modelización e inteligencia y ciberseguridad financiera. ”También se observa una creciente importancia de competencias transversales relacionadas con la adaptación al cambio, la capacidad analítica, la visión estratégica o el conocimiento regulatorio, especialmente en un entorno marcado por la transformación tecnológica y retos geopolíticos”, apuntan desde BasqueFik.

El informe recoge, como circunstancia específica de la CAV, una “muy marcada base productiva e industrial. Esto implica, indican los autores, cambios. “Las tensiones en materia de talento financiero que se observan en Euskadi no son ajenas a las dinámicas que están teniendo lugar en otros territorios del Estado”, asume el informe, que a renglón seguido matiza que “sin embargo, en el caso vasco, estas tensiones adquieren una configuración particular, derivada de la propia estructura del ecosistema”, puesto que “el fuerte arraigo de las entidades financieras, su cercanía al tejido empresarial y, especialmente, el peso del sector industrial” condicionan la naturaleza integral de la demanda.

Por esta razón, se necesitan “capacidades transversales” más que específicas, lo que hace que la necesidad de talento financiero no se limite a perfiles bancarios tradicionales, sino que se extienda a “funciones clave para la empresa”, como finanzas corporativas, análisis, control, gestión de riesgos o digitalización de procesos financieros. “En Euskadi, el talento financiero no solo debe responder a los requerimientos del propio sector, sino también aportar capacidad para acompañar decisiones de inversión, financiación, crecimiento e internacionalización de empresas con una fuerte base industrial, tecnológica y exportadora”, proclama el informe de BasqueFik.

Además, el informe extrae otras conclusiones, como el hecho de que la localización de los centros de decisión “condiciona de forma directa la capacidad del ecosistema para generar, desarrollar y mantener talento financiero de alto valor añadido”. La proximidad facilita una gestión del talento “más alineada con las necesidades del ecosistema”, lo que a su vez favorece la creación de mejores oportunidades profesionales.

La escasez de perfiles junior preparados introduce un “riesgo de relevo y continuidad” para el ecosistema, dice el informe, que indica asimismo que el problema está “no tanto porque no existan titulados, sino porque no siempre llegan con el nivel de madurez que las organizaciones necesitan para incorporarlos con rapidez”. En este sentido, Goyarzun destaca que “no hablamos únicamente de cubrir vacantes, sino de disponer de profesionales capaces de responder a los nuevos retos vinculados a la transformación tecnológica, la regulación, la internacionalización o la creciente sofisticación de los mercados financieros”. “Cuando las organizaciones encuentran dificultades para incorporar o desarrollar determinados perfiles, además de que pueden ralentizarse procesos, se incrementa el esfuerzo dedicado a captación y formación y se hace más complejo afrontar crecimiento o transformación”, expone el director de Proyectos de BasqueFik, que recuerda que “disponer de equipos sólidos y especializados resulta fundamental para mantener capacidades estratégicas y centros de decisión en Euskadi”. Goyarzun aboga también por “reforzar la conexión” entre formación, empresa y las nuevas necesidades profesionales que están surgiendo.

De hecho, el capítulo formativo es otro sobre los que hace especial insistencia el informe. “Euskadi cuenta con una base formativa relevante en administración, empresa y finanzas, pero el desajuste aparece cuando se analiza con más detalle qué tipo de preparación necesitan realmente las empresas y cómo se está impartiendo. El gap no se concentra tanto en perfiles generalistas o tradicionales como controller, auditoría, consultoría financiera, administración, tesorería o perfiles jurídicos y fiscales, sino en ámbitos donde el mercado exige un mayor nivel de especialización o una combinación más compleja de capacidades”, se lee en el documento.

Ante esta situación, el director de Proyectos de BasqueFik remarca que “tanto las universidades y centros formativos como las propias empresas están impulsando iniciativas orientadas a adaptar contenidos, reforzar competencias y generar itinerarios profesionales más atractivos para las nuevas generaciones”. Aspectos como la actualización de programas formativos, el impulso de nuevas capacidades tecnológicas y analíticas, los planes internos de formación, la colaboración universidad-empresa o la generación de planes de carrera y entornos profesionales con capacidad de crecimiento son algunas de las medidas que propone el documento. “Existe una creciente conciencia dentro del sector sobre este reto y las organizaciones ya impulsan iniciativas orientadas al desarrollo, capacitación y atracción de talento especializado”, añade Goyarzun.

En cualquier caso, no se trata de un problema de rápida solución. Las exigencias y la competencia internacional crecen más rápido que la adaptación del ecosistema vasco. “La disponibilidad de perfiles cualificados incide directamente en la posibilidad de canalizar financiación, estructurar operaciones, acompañar proyectos empresariales y responder con mayor agilidad y profundidad a las necesidades del tejido productivo”, recoge el documento, que alude que, como consecuencia de “las brechas de talento identificadas”, los problemas no se silimitan a la cobertura de puestos o a la adecuación de la oferta formativa, “sino también al potencial del ecosistema para contribuir de forma efectiva a la transformación, competitividad y arraigo económico del territorio”. En definitiva, al crecimiento general de la CAV.

El informe destaca que “el principal factor de atracción y fidelización no son únicamente las condiciones salariales, sino las posibilidades de desarrollo profesional y proyección internacional”. Goyarzun recuerda que “la retención del talento no depende exclusivamente de un único factor”. Las oportunidades de desarrollo profesional, la calidad de los proyectos, la capacidad de aprendizaje continuo o el entorno empresarial influyen cada vez más en las decisiones laborales. “El reto pasa por seguir fortaleciendo un ecosistema capaz de atraer, desarrollar y proyectar talento”, concluye.

2026-05-18T08:00:42+02:00
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