Nueva Zelanda afronta una negociación política decisiva. Los resultados provisionales de la Comisión Electoral sitúan al Partido Nacional en cabeza con el 29,30% de los votos, frente al 29,23% del Partido Laborista. La diferencia entre ambas formaciones es de apenas 0,07 puntos porcentuales, lo que refleja la enorme igualdad de la contienda.
El resto de las fuerzas políticas obtiene porcentajes significativamente inferiores, aunque su representación parlamentaria será determinante para configurar las posibles alianzas. Los Verdes alcanzan el 13,28% de los sufragios; ACT, el 10,98%; Nueva Zelanda Primero, el 9,80%; y Opportunity, el 5,96%. Por su parte, Te Pāti Māori obtiene el 0,56%.
La proyección de escaños dibuja un Parlamento especialmente fragmentado. Nacional conseguiría 42 representantes; Laborista, 35; Los Verdes, 16; ACT, 13; Nueva Zelanda Primero, 12; Opportunity, siete, y Te Pāti Māori, cinco.
Con esta distribución, el bloque formado por Nacional, ACT y Nueva Zelanda Primero sumaría 67 diputados, frente a los 56 que reunirían Laborista, Los Verdes y Te Pāti Māori. La mayoría absoluta está situada en 66 escaños, por lo que el actual primer ministro tendría una ventaja muy ajustada para intentar mantenerse en el poder.
Qiulae Wong, la nueva protagonista de la política neozelandesa
Uno de los grandes acontecimientos de estos comicios es la entrada de Opportunity en el Parlamento con siete representantes, un resultado que consolida a la formación centrista liderada por Qiulae Wong como una nueva fuerza política con capacidad de influencia.
Wong ha manifestado su disposición a negociar con cualquiera de los dos grandes partidos, aunque su intención inicial es abrir conversaciones con la formación que consiga más respaldo electoral. La dirigente ha defendido que la estabilidad debe ser uno de los principales criterios para alcanzar un acuerdo.
Opportunity -que conseguiría siete representantes según estas previsiones- podría convertirse en un socio decisivo.
Entre las propuestas más conocidas de Opportunity figuran un impuesto sobre el valor del suelo y una renta básica universal. Sin embargo, Wong ha aclarado que estas medidas no forman parte de las condiciones mínimas que exige para respaldar al próximo Ejecutivo.
La posición de la formación contrasta con la de Christopher Luxon, que ha descartado reiteradamente un acuerdo con Opportunity por sus planteamientos fiscales. El dirigente considera incompatible la propuesta tributaria de Wong con la política de baja fiscalidad que defiende Nacional.
La postura de Luxon también ha generado críticas dentro de su propio espacio político. El líder de ACT, David Seymour, ha cuestionado que se cierre la puerta a una posible colaboración con una formación respaldada por los electores. Mientras tanto, el veterano dirigente de Nueva Zelanda Primero, Winston Peters, ha pedido prudencia antes de anticipar posibles pactos.
El sistema electoral complica el reparto de escaños
El resultado de las elecciones está condicionado por una particularidad del sistema electoral neozelandés, conocido como representación proporcional mixta o MMP. Los ciudadanos disponen de dos votos: uno para elegir a un candidato de su circunscripción y otro para respaldar a un partido.
El Parlamento cuenta habitualmente con 120 diputados, pero puede superar esa cifra cuando una formación consigue más representantes en las circunscripciones de los que le corresponderían proporcionalmente por su porcentaje de voto. Este fenómeno recibe el nombre de overhang o exceso de representación.
En estos comicios, la situación afecta especialmente a Nacional y Te Pāti Māori, que han conseguido numerosos escaños territoriales en relación con su porcentaje de voto nacional. La proyección actual eleva la composición de la Cámara a 130 representantes y sitúa la mayoría absoluta en 66.
Esta particularidad también ha provocado que algunos dirigentes históricos de Nacional, como la ministra de Finanzas, Nicola Willis, y el presidente del Parlamento, Gerry Brownlee, se encuentren fuera de la Cámara según las proyecciones provisionales.
Los votos pendientes mantienen abierta la incertidumbre
Aunque Nacional aparece ligeramente por delante, el resultado todavía no es definitivo. Los votos especiales, entre los que se incluyen los emitidos desde el extranjero y aquellos que requieren comprobaciones adicionales, siguen pendientes de contabilización.
El recuento oficial definitivo está previsto para el 27 de noviembre, una fecha que marcará el inicio de la fase decisiva para cerrar los acuerdos parlamentarios. Christopher Luxon ha reconocido que el resultado está muy ajustado y que serán necesarios compromisos para garantizar la formación de un nuevo Ejecutivo. Mientras tanto, el Gobierno saliente continuará ejerciendo sus funciones bajo las convenciones de Gobierno en funciones.